Aprender de las pérdidas con Gaby Pérez (Tanatóloga).

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He hablado incontables veces ya de Gaby Pérez Islas en este sitio, refiriéndome siempre a ella como una de las personas que más me han ayudado y alguien a quien más admiro porque su labor como Tanatóloga me inspira tanto.
 
Cada vez que escribo, hay tanto que decir de ella, y de hecho entre esas miles de cosas que tengo pendientes por plasmar, está la reseña de su segundo libro: “Elige No Tener Miedo”, que como siempre fue un auto regalo en una época no muy buena para mi; (y por ende algo que disfruté y valoré todavía más); todo eso sin demeritar lo útil que son para mi vida sus letras y esa filosofía de vida tan sincera que ella tiene y por ende tan esencial.
 
Yo siempre digo que Gaby es una persona llena de luz, porque siempre aparece con las palabras precisas cuando más se necesitan… La semana pasada estuvo en radio, y aunque yo llevaba varios días un poco estresada y con las pilas bajas (por toda esa serie de situaciones de la vida diaria que a todos nos pasan), escucharla al final del día, no sólo me alimentó el alma, sino que propició que después de tantos días yo viniera al blog para contar al respecto y plasmar un poco acerca de un tema que ha sido como mi constante trabajo interno.
 
El programa fue muy inspirador y en esta noche de domingo y a punto de empezar un nuevo mes, les dejo además del podcast, una pequeña reseña con algunas de las cosas más importantes que dijo… Por si no tienen mucho tiempo de escuchar el audio.
 
Bonito Inicio de Semana…
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Pérdidas que a la larga resultan ganancias…

Pérdidas

 

 Cuando perdemos nos cerramos a creer que esto puede traer consigo una bendición.

 Creemos siempre que a la vida venimos a ganar, nadie está preparado para entender que aquí también venimos a perder, porque en la pérdida está el aprendizaje.

• Todo tiene dos caras: el blanco y el negro, la luz y la oscuridad, el bien y el mal. Y aunque es más fácil engancharse con lo negativo, podemos encontrar la cara buena de todo… incluso en las más dolorosas pérdidas.

• Pérdida significa dejar de tener o nunca haber tenido lo que deseabas.
 
• El origen del sufrimiento es que tu quieras que las cosas sean de una manera y son de otra.
 
• Tú decides si una pérdida te va a destruir o a convertirte en una mejor persona.
 
• Nadie es nuestra vida, más que nosotros mismos. La única persona que realmente necesitas para vivir, eres tú. Sin tí, tu vida no es posible.
 
• Tú decides si haces de los dolores de tu vida, un dolor de parto, que va a generar algo, o lo conviertes en un dolor de muelas que te puedes desmayar de él, ¿y qué obtienes de beneficio?: Nada. Es TÚ DECISIÓN totalmente.
 
• La vida pinta bien, pero puede pintar mejor si nos damos cuenta que algunas pérdidas a la larga pueden resultar ganancia. Bendiciones no pedidas o regalos envueltos en envolturas muuuy extrañas.
 
• A veces es una bendición no pedida que no se nos concedan las cosas tal y como las pedimos.
 
¿Por qué nos cuesta tanto confiar? Porque estamos muy carentes de esa virtud, que es la TEMPLANZA, el permanecer un poco serenos ante la turbulencia. Saber que no soy el primero que tiene una turbulencia en su vida, que tengo recursos, que tengo seres que me aman, y que no voy a estar solo.• Deprimirte, sumirte en una depresión, es el abandono más grande, es la traición mayor a ti mismo.

Diez Statements Para Encontrar El Lado Amable Cuando No Pudimos Ganar:

1. Toda pérdida trae consigo ganancias pero nuestro dolor no nos deja verlo con claridad.
 
2. Quedarte viendo una puerta cerrada no tiene sentido, en lugar de eso debes descubrir las ventanas que se abren para ti.
 
3. Muchas pérdidas son oportunidades vestidas de negro, regalos dentro de una envoltura muy extraña. Tanto, que nos toma mucho tiempo descubrirlas.
 
4. Perder y ganar es un binomio inseparable, pero si te quedas enojado, con los puños cerrados, no hay manera que puedas recibir lo que la vida tiene para ti.
 
5. Ejemplos de pérdidas que pueden convertirse en ganancias:
• Perder un vuelo o conexión
• Que te despidan de un trabajo
• Dejar alguna adicción (cigarro, alcohol, marihuana)
• Una mudanza, o cambio de residencia a otro país
• Una fractura
• Terminar una relación, que un novio o novia te dejen
• Que no se salve alguien que tú pedías siguiera con vida; o al revés: que no muera alguien que tú considerabas que ya debía descansar
• Algunos padecimientos o enfermedades, como un infarto, o cáncer
 
6. El perder debe incluir un salto de fe, porque si no el que queda perdido eres tú.
 
7. Lo malo, igual que lo bueno, pasa. Nada es para siempre.
 
8. La pérdida es un camino de crecimiento, no un castigo ni una lección, finalmente si algo aprendes es porque tú decidiste extraer significado de lo que pasó no porque te lo hubieran mandado para que aprendieras.
 
9. A veces es una bendición no pedida que no se nos concedan las cosas tal y como las pedimos.
 
10. Tener una vida espiritual puede convertirse en la columna vertebral de tu proceso, finalmente eso es la FE. Saber que las cosas pasan como tienen que pasar y no como yo quisiera que pasaran.
“Nadie es nuestra vida, más que nosotros mismos. La única persona que realmente necesitas para vivir, eres tú. Sin tí, tu vida no es posible”.
-Gaby Pérez Islas | Tanatóloga-

Memorias editoriales…

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Hace poco más de 8 meses, un domingo -de esos en que no tienes nada mejor que hacer- alguien me dijo… ¿Por qué no hacemos una revista?… La idea no era nueva, ya me la había comentado varias veces, así que pensando que era broma mi respuesta simplemente fue: “Si”…
Dos días después estábamos trabajando las ideas de lo que sería la primer edición, y aunque la revista aún no tenía un título definido, ese fue el comienzo de una gran aventura editorial, de la que de alguna manera han sido “cómplices” todos ustedes…
Hacer una revista no es cosa fácil, mucho menos cuando el material existente es cada vez más limitado, pero a pesar de eso y de los contratiempos que de pronto nos retrasan, la sola idea de trabajar para mantener vivo el recuerdo y el legado de Soraya es lo que nos hace saber que hacemos lo correcto, ya que tenemos la firme convicción que si no es por nosotros -sus fans- nadie más lo hará.

De Maletas y Aprendizajes…

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Hay conversaciones que en el presente te llevan a darte cuenta del camino que llevas recorrido, de todo lo que has aprendido en el trayecto y el punto donde te encuentras ahora… A esa conclusión llegué hoy al final del día, cuando en el silencio recordé una conversación de hace algunos meses atrás, cuando una persona (quien ahora es muy importante para mi), me preguntaba sobre el viaje más largo que hice en toda mi vida, hace ya casi cinco años atrás.
Recuerdo que en esa ocasión, ese “alguien especial” se moría de la risa cuando yo le compartí que por mi inexperiencia en ese tipo de aventuras, cargué casi de orilla a orilla del continente americano, con una pesada maleta que contenía 18 cambios de ropa para cada uno de esos días en que yo estaría fuera.
En ese entonces yo no lo sabía… Podía haber viajado mucho más ligera de equipaje, si hubiera optado tan sólo por un par de jeans que constantemente podía haber estado lavando, y de esta manera, sin duda alguna me habría evitado el hecho de arrastrar una pesada maleta por los pasillos de los diversos aeropuertos internacionales.
Obvio que durante esa charla, más allá de la risa y de reconocer que la burla estuvo más que justificada; pude recordar (y gracias a eso), pude ver también un poco más allá en el tiempo, para darme cuenta de que viajar con una maleta hacia un punto lejano, es en cierta manera similar a como vivimos nuestra vida y nuestra realidad.
Yo no podía saber, ni tampoco era posible que aprendiera esa lección hasta que estuve fuera y tan distante de casa… Pero si viajara hoy, sé que mi maleta ya no sería tan grande ni pesada, y tal como sucede con los problemas y diversas circunstancias que se van presentando en lo cotidiano, pienso que respecto a mi vida, sería exactamente igual…No puedo decir que mi vida es perfecta, pero lo que sí sé es que a mis 39 años sé exactamente quien soy y lo que llevo en mi equipaje… En el camino me he ido deshaciendo de lo que ya no me es útil , y por lo mismo dejé de guardar, porque sé que ya no me servirá para “más adelante”… Tal como lo harías con ese vestido o esos pantalones de talla fabulosa que guardaste celosamente en el cajón con la esperanza de que cuando bajes de peso te queden y se amolden a tu cuerpo con total perfección.

Yo no sé si esa persona que me hizo pensar en esto se quedará… Con el tiempo he aprendido -y a punta de madrazos- que la única persona que siempre estará contigo y te acompañará hasta el final del viaje ERES TÚ MISMO… Así como tampoco puedo saber si en tu caso; en este momento de tu vida, la maleta con la que viajas por el mundo sea grande o pequeña, ligera o liviana… Creo que eso solamente lo puedes definir tú que eres quien la ha llevado cargando durante tanto tiempo y conoces a la perfección todo lo que contiene y no contiene, incluso en esos recovecos que no se alcanzan a ver…Lo que sí sé y puedo decirte, es más allá de lo “ligero” o “liviano”, cuesta mucho desprenderse y no siempre lo hacemos de la mejor manera… Como luego dicen: “Nadie Experimenta en Cabeza Ajena” y sin importar los kilómetros que hayamos recorrido a través de esta existencia, no aprendemos o asimilamos las lecciones hasta que vivimos por nosotros mismos la experiencia.

En incontables ocasiones yo he hablado dentro de estas Páginas Sueltas y de Colores del contenido de mi maleta… En ella van mis sentimientos, mis letras, mis miedos (bien adheridos a las paredes lisas y de tela); pero al mismo tiempo va el amor de las personas cercanas a mi; así como también mis sueños y la convicción de saber que en este punto del camino sé exactamente lo que quiero y lo que soy…

Si nos encontramos en algún punto del viaje, igual no puedo ayudarte a cargar tu maleta, pero lo que si puedo hacer es detenerme en el camino, para sentarme a charlar contigo y te olvides por un rato que lo llevas; así como regalarte algo de lo valioso que guardo adentro de la mía y sé que quizá en el camino a ti te puede servir.

Creo que ese es el propósito -de que sin importar el lapso de tiempo que sea- coincidamos en el camino… De ser así, en este encuentro de Maletas y Aprendizajes, espero regalarte un poco de luz, y yo aprender algo de ti.

Buen inicio de trayecto… Aquí retomamos el camino otra vez…

Desempolvando El Diario de Gratitud…

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Ha pasado algo de tiempo desde la última vez que estuve aquí para escribir… A pesar de que tenía (y sigo teniendo muchas ganas) de contar historias y compartir un montón de cosas, no podía hacerlo y por esa razón tantas páginas en blanco y en silencio.
A pesar de esa breve ausencia (que para mi se tornó eterna); las constantes visitas de todos ustedes y los comentarios más recientes de personas a quienes ni siquiera conozco, además de hacerme saber que debo seguir escribiendo en este espacio, hoy me llevaron a seguir el impulso de lanzarme en la moto hasta ese famoso parque desde el cual siempre les escribo.
Creo que no podía existir mejor lugar para compartir un instante sin prisas con todos ustedes, para conversar un poco de todo lo que ha pasado en este tiempo aislada de las letras; pero sobre todo, para que en compañía de todos ustedes, podamos juntos conversar de todas esas cosas que nos hacen sentir vivos y nos nutren el alma.
Espero poder estar más seguido con ustedes y por lo pronto en este Sábado gris y a través de este apartado que forma parte del famoso “Diario de Gratitud”, desempolvamos juntos Las Páginas Sueltas y de Colores.
Gracias a todos por seguir ahí.

Extrañar de Madrugada…

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2:59 am… Despierto en la oscuridad de la madrugada y apenas termina la travesía del mundo real al imaginario, cuando mi corazón y mi mente me llevan en un instante hasta a ti.
Por la hora sé que duermes… Y a tantos kilómetros de distancia la imaginación propicia que te pueda ver descansando aún en medio de la densa penumbra, y tu fragilidad me inspira a decirte todas esas cosas que por falta de tiempo (y mucho más por falta de valor), yo no te he dicho aún.
Desde aquí no puedo acariciar tus oídos con palabras. Por eso te escribo con letras para decirte que me encantaría despertarte a esta hora trazando un camino de besos sobre tu espalda; contarte de mis miedos e intentar protegerte (aunque sea tan sólo por un instante de los tuyos)…
…Quizá robarle horas a tu sueño para que sueñes junto a mi con los ojos despiertos y poder planear entre abrazos y oscuridad un viaje y todas esas cosas que sirven para construir una vida al lado de alguien que se ama de verdad, y tú y yo no hemos compartido aún.
Entre caricias que ayudan a definir la simetría de tu cuerpo entre la oscuridad de la noche; se pueden trazar todas las razones que me hacen amarte y querer que seas tú quien en mi alma habite y se quede…
No depende de mi y lo único que puedo hacer es ofrecerte lo poco o mucho que soy y existe en mi interior para ver si te sirve… Pero la madrugada -no estando y estando contigo- se hizo para extrañar todo eso que tú eres y me encanta; para decirte eso que no te gusta y tienes tanto miedo escuchar de mi: Te Amo.
Por ahora no puedo estar contigo y no sé ni siquiera que pase… Así que sigue durmiendo mientras yo te escribo, para que mañana en cuanto despiertes y abras tus ojos en el mundo real, sonrías al descubrir que alguien te extraña de madrugada y mientras tú dormías, estuvo pensando en ti…
Para: DL
Verano 2014

Cosas Que Me Hacen Feliz

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Una noche fresca | La tarde de viernes | El silencio | Un mail | Ir al cine sola | Un postre | La madrugada | Un buen libro | Soñar despierta | Escribirte una carta o un mail | Escuchar un podcast en la oscuridad | El amanecer | Las conversaciones largas | Estar sola | Una comida compartida | Jugar con las mascotas | Pasear en la moto cuando ya no hay sol | El aroma de las sábanas limpias | Un baño después de un día pesado | Tener un día libre | El aroma del café al amanecer | Una taza de avena en el desayuno | Escuchar después de mucho tiempo una canción que me gusta | Recordar tu sonrisa | Acordarme de algo chistoso que me hizo reír hasta que me dolió la panza | Sentarme en el pasto | Una tarde-noche de películas | Salir con mi madre de paseo | Una taza de chocolate caliente en invierno | Una pijama calientita cuando hace frío | Despertar cuando todavía no amanece | Ver al sol salir | Los viajes en carretera con buena compañía y buena música | Un día festivo | Ir a la librería o a la tienda de discos | Andar en bicicleta | Salir a caminar sin tener prisa |Mirar el mar…
Entre muchas, muchas otras cosas más…
¿A ti, cuáles son las cosas que te hacen feliz?

Sumar Kilómetros en el Desierto…

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… Los kilómetros han continuado sumándose y yo perdí de plano la cuenta… Tomé conciencia de ello una tarde calurosa en que por cuestiones de trabajo pasé por el mismo lugar donde hace un año atrás estuve para -con el pretexto de tomar fotos- disfrutar un poco de la vista y de dos elementos para mi imprescindibles: el silencio y la soledad.
Las circunstancias a un año de distancia eran muy distintas. Aquella tarde de domingo volví para buscar unos perros abandonados que había visto a la orilla del camino. En aquella ocasión no pude detenerme (pues no llevaba agua ni la comida que a veces cargo por si se presenta algo como eso), y a pesar de que no los encontré ya ahí; no fue para nada, un recorrido en vano.
Creo que era un poco antes de las dos de la tarde, cuando con tan sólo lo más indispensable en la mochila, llevaba ya los primeros kilómetros de ese largo camino, mientras el sol iba enrojeciendo poco a poco cada centímetro de mi piel.Más allá de todas las botellas de agua que me fue posible cargar, llevaba también mi corazón (que ya no está desde hace mucho tiempo roto), me acompañaban también mis pensamientos y la voz de la intuición que además de susurrarme cosas al oído en forma de una brisa calurosa densa, despeinaba también cada uno de mis cabellos que no quedaban resguardados en el casco.

El recorrido de inicio a fin duró más de una hora. No encontré lo que buscaba, pero todas las cosas suceden por algo y en un punto tan lejano y en medio del desierto llegué quizá a tiempo para encontrarme a mi.

Di dos vueltas y vi una vez más lo difícil y maravillosa que puede ser la vida para quienes viven bajo esas condiciones… Desde el punto más alto de la ciudad agradecí por estar bien, por estar ahí… Pensé en quien está conmigo ahora, en quienes ya no, y sobre todo en quien no olvido a pesar del tiempo y la distancia…

Desde ese punto, grabé una especie de carta (en video)… En un intento por compartir un instante a la distancia. Tampoco me olvidé de este espacio y como una especie de continuación del “Diario de Gratitud”, realicé un segundo clip para agradecer a todos aquellos quienes a pesar de mi inconstancia, me siguen regalando una parte de su día, al pasar y leer todo lo que escribo por aquí.

Volví a casa, con la piel ardiendo, pero con el corazón y la mente intactos y pletóricos de sueños, letras e ideas… Sumando kilómetros en el desierto para esta especie de bitácora con apuntes sobre ruedas en el que todavía quedan muchas páginas en blanco e historias por vivir para contar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

…Sumando kilómetros en el desierto para esta especie de bitácora con apuntes sobre ruedas en el que todavía quedan muchas páginas en blanco e historias por vivir para contar.

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