Reencuentro…

 

Volví a reencontrarme con mi abuela después de muchos años de no vernos. La ocasión perfecta fue durante los preparativos de una comida que ella planeaba llevar a cabo esa misma tarde, con la intención de reunir a todos sus hijos y los nietos, tal como en los viejos tiempos otra vez.
Hacía mucho tiempo que yo no iba de visita hasta su casa, y aunque en su interior, y con el tiempo mis tías ya tenían designado todo de manera diferente, desde el instante mismo en que volví a poner un pie ahí, fue una grata sensación percibir desde antes de llegar a la cocina esa indescriptible calidez que lo llenaba todo con el simple hecho de que ella estuviera ahí.
El día no llevaba mucho de avanzado, eran quizá las primeras horas previas al mediodía, pero parecía que el pasado y el futuro habían logrado coincidir en un mismo punto en armonía perfecta; por eso, al cruzar el umbral de la puerta que da a la cocina, fue extraño y al mismo tiempo hermoso descubrirla, en esa casa ya tan distinta, atareada entre sartenes y todo un despliegue de utensilios, carnes y verduras, inmersa en la premura de tener lo antes posible todo listo.
Me hubiera encantado saludarla con un beso, y sentir su piel tan cálida como suave y con ese aroma tan sutil a “limpio” que era tan característico de ella. No lo hice, pues consideré poco pertinente interrumpirla mientras se hallaba tan concentrada como ocupada; pero no obstante eso, ya era de por si un regalo la posibilidad de poder volver a verla mientras ella refunfuñaba por no encontrar ya los ingredientes y enseres de la cocina donde antiguamente ella los había guardado; mientras la luz clara de la mañana se introducía silenciosa y descarada a través del cristal de la ventana, iluminándolo todo; haciéndome saber que aquello simplemente no era un espejismo ni tampoco un simple sueño o aparición.
Contenta, pero yo todavía sin poder creerlo, pasados apenas unos minutos de mi llegada, mi abuela sin perder la concentración en lo que hacía, por primera vez volteó a mirarme y después me regaló una gran sonrisa. Me pidió como siempre que le contara como estaban mis papás y mis hermanos, para luego empezar a platicarme que ella estaba muy feliz en el lugar donde vivía desde hacía ya varios años, pero que al mismo tiempo estaba muy contenta de tener esa oportunidad de volver para reunirse con todos nosotros (que sabía la extrañábamos cada quien a su manera).
Mientras yo la escuchaba expresarse así, a la par de contagiarme su entusiasmo, yo pensaba en mi interior que de alguna manera todo eso que ella compartía en ese instante yo ya lo sabía… ¿Cómo?, no lo sé… Pero era una certeza que tenía de algunos años a la fecha; mientras al mismo tiempo me sentía feliz y agradecida por esa oportunidad de yo también volver a verla siendo ya ahora una mujer adulta porque sería como un regalo que ella me conociera de un modo distinto a la niña que había sido cuando ella se fue.
Cuando eso sucedió yo acababa de terminar la educación básica. En ese entonces su mejor consejo fue que no dejara los estudios y así lo hice. Al poco tiempo ella recibió el llamado para irse y no hubo tiempo para despedidas, yo jamás la volví a ver y no dimensioné la falta que me hacía hasta que la vida comenzó a enseñarme a través de sus lecciones lo hermoso y lo difícil de estar en un disfraz de humano…
Era evidente que las emociones y los pensamientos surgían y recorrían de igual manera mi mente y mi alma en forma atropellada, llevándome en un microsegundo a imaginar todos los posibles escenarios y lo distinta que hubiera sido mi vida si ella hubiese estado presente en mi vida en mis primeros logros como profesionista, cuando me rompieron el corazón o el día en que descubrí que el amor verdadero puede estar en un disfraz similar al que yo siempre he llevado puesto…
A la par de ese desfile de pensamientos y emociones en tropel, en ese instante ella pareció leer mi mente y detuvo su charla para pedirme que le contara lo que había sido de mi en todos estos años… Yo tenía muchas ganas de contarle todo. Ella sabía de antemano que yo era alguien que siempre había tratado de hablar con la verdad, pero ahora era tan distinto y la emoción por esa oportunidad de hablar y de alguna manera volver a conocernos en una charla de mujer a mujer hacía que un nudo se me hiciera en la garganta.
Ella me sonrió y puso en evidencia que tenía todo el tiempo del mundo y estaba dispuesta a esperar a que yo estuviera lista o a que se diera el momento, y fue así como entre los aromas de varias cosas que ya se adivinaban deliciosas, que ella se concentró en darme una lección nueva que consistía en algo tan simple como disfrutar del instante que se vive, mientras cada cosa toma su tiempo y lugar preciso.
Yo seguía ahí sin poder articular palabra alguna, había perdido ya la noción del tiempo y mi única certeza era la de saber que para mi ese era apenas el comienzo de un gran día.
La comida estaba ya casi lista y a pesar de que mi abuela apenas llevaba unas cuantas horas ahí, en esa cocina tan distinta a la de hacía algunos años, ya comenzaba a impregnarla con detalles de su esencia, pues los cajones y las portezuelas de la alacena poco a poco iban llenándose de ingredientes utensilios, hierbas y especias tan únicas como ella.
Era evidente que seguía escuchando mis pensamientos tal y como si mi alma pudiera expresarlos por su propia convicción y voz… Ese instante fue tan mágico como indescriptible, porque sin haberle yo preguntado, en silencio y con una sonrisa me hizo saber que sí, ella estuvo ahí acompañándome una tarde especial de hace muchos años, cuando conocí al único hombre que fue importante en mi vida.
Su voz en tiempo real me trajo de nuevo al presente y con una expresión de total complicidad me hizo saber que ya quería que empezaran a llegar todos los demás, conocer a los bisnietos que no la conocieron a ella tampoco, y también me comentó que como la comida ya estaba prácticamente lista, si era necesario saldría de casa un poco más temprano y rápido, para ir por mi hermano mayor y llevarlo desde su trabajo para que estuviera presente en esa comida familiar.
Me pareció buena su sugerencia y yo me ofrecí a ayudarle a limpiar la sala y el comedor mientras ella volvía, pero me llamó profundamente la atención el hecho de que hiciera especial hincapié en la presencia de mi hermano, quien sin ahondar en detalles en este momento siento que es el más vulnerable de nuestra familia por la cantidad de problemas que ha tenido que afrontar.
No la vi salir, y una vez más tampoco hubo despedidas, pero fue maravilloso volver a verla, saber que eso no fue un simple sueño, sino uno más de esos tantos reencuentros a lo largo de estos años en el mundo imaginario, y que curiosamente siempre se da con la gente querida que ya se ha ido, justo en esa casa, a la que ella volvió de madrugada después de más de una década en que dejó de existir.
Gracias por la visita. Ojalá nos volvamos a encontrar pronto en otro sueño.

“Escucha a tus Ángeles con El Corazón”.

Para nadie es un misterio que en los últimos años me he interesado demasiado en el tema de los ángeles.
Mi objetivo desde hace tiempo es poder tener la posibilidad de asistir a un curso-certificación, pero mientras se llega el momento de cumplir ese objetivo, he leído todo cuanto cae en mis manos relacionado con este tema y la vida más allá de como la conocemos en este plano terrenal.
Así es como he ido encontrando en el camino varios libros y al mismo tiempo he conocido el trabajo de personas que se dedican a la terapia de ángeles como son Angélica Bovino y Ariadna Tapia.
Estas dos chicas realizan una labor muy parecida a la de Tania Karam (a quien ya he mencionado varias veces en este blog), pero en este inicio de semana me enfocaré al libro de Angélica Bovino, quien es la autora del libro que quiero reseñar hoy y además tiene una historia un poco más “aterrizada”, y realista en el sentido de que terminó dedicándose a la terapia angélical tras certificarse con Doreen Virtue, la máxima autoridad respecto al tema de ángeles y quien a su vez certificó también a Tania Karam.
El trabajo que realizan estas tres mujeres tan distintas y de forma tan paralela al mismo tiempo, es muy interesante. A diferencia de Angélica y Tania, desconozco si Ariadna ha recibido alguna especie de certificación o si simplemente ha puesto al servicio de las demás personas el “Don” que posee. Ya investigaré en su momento, pero en el caso de las dos primeras, siento que su labor es muy similar, puesto que al haber sido instruidas ambas por la misma “master angelóloga”, su trabajo coincide en muchos aspectos, pero lo que las diferencía al mismo tiempo es que siento yo que Angélica Bovino es un poco más realista y eso es precisamente lo que se refleja en este libro que se titula “Escucha a Tus Ángeles con El Corazón”.

El libro se divide en cinco capítulos y dos partes adicionales con el mensaje directo de los ángeles (canalizaciones si no me equivoco de escritura automática), sinceramente esa fue la parte que menos me gustó y pues es quizá porque puede ser que no esté aún yo preparada para ese tipo de información.

Si bien es cierto que leo todo cuanto cae en mis manos sobre estos temas, estoy consciente que estoy aprendiendo sobre el tema, me falta un largo trecho por aprender y en ese sentido considero que para las personas que también se interesan en estos temas, este libro en particular puede ser de mucha utilidad, porque contiene ejercicios muy prácticos que si nunca has meditado o si nunca has intentado (aunque sea por mera curiosidad), experimentar con todo este tipo de cosas para descubrir si realmente hay una interacción con estos seres especiales o por lo menos encontrar un poco de paz, este es precisamente una especie de manual perfecto.

Otra cosa que me gustó es que Angélica Bovino en los primeros capítulos define todos los tipos de ángeles y sus funciones, habla sobre como está conformado el espíritu humano (por dentro), obvio estamos hablando de los chakras y sus funciones dentro de nuestro cuerpo energético, y todas esas cosas que por lo regular escuchamos, pero si no estamos familiarizados con esos temas, nos suenan a que son cosas que la gente que se dedica a esto se fuma o se saca de la manga.

No sé si será por mis ganas y mi hambre de aprender sobre todo esto, pero considero que “Escucha a Tus Ángeles con El Corazón”, puede ser fácilmente como un libro para principiantes que quieran ahondar sobre estos temas y sobre todo que te deja con ganas de saber más y de alguna manera lo tomas también como una especie de libro de consulta al que puedes recurrir cuando te surja una duda o como ese tipo de libros que llegas a leer más de una ocasión en distintos momentos de tu vida y conforme pasa el tiempo encuentras cosas que la primera vez que lo leíste no asimilaste y llegas a entender con el tiempo… Pienso que eso va pasar conmigo y precisamente con la parte de los mensajes canalizados a través de la escritura automática.
Algo que también quiero comentar y que es un poco fuera del libro es que a pesar de que hace ya un par de meses lo terminé de leer, algo que me llama mucho la atención de Angélica Bovino, es que al igual que Tania Karam, en esta última etapa del año ha tomado como costumbre realizar un video vía Facebook Mentions y los mensajes que ambas comparten en ese día específico de la semana, aunque no son precisamente iguales, si coincíden en muchas cosas, y eso considero yo puede ser debido a que los ángeles se enfocan con especial énfasis en hacernos entender situaciones muy concretas… Pero eso es sólo una suposición mía.
En resumen, si de verdad les llama la atención conocer sobre estos temas,  creo que este es un buen libro para empezar a introducirse en el aprendizaje espiritual, del que no tomamos conciencia hasta que tenemos uso de razón y como en mi caso, me considero como esos niños que jamás han ido a la escuela y una vez que descubren todo lo que hay por aprender, a la par de la curiosidad, está la sensación de que hay un mundo de cosas por descubrir y en este punto ya vamos tarde…
Por último si quieren seguir de cerca el trabajo de Angélica Bovino, les dejo los links para que conozcan más de cerca su trabajo.


Viernes con Natalia Lafourcade y Miguel Bosé: “Gulliver”

Tengo tantas cosas en la cabeza y para contar, que la verdad no sé ni por donde comenzar, pero también es Viernes, día de publicar algo “light” y no abrumarlos con mi manera a veces tan extraña de ver el mundo.
Una de las cosas que nunca platiqué en este blog, fue que este año Bosé nos dejó en Ciudad Juárez con ganas de verlo. Él venía a presentarse en la clausura del Festival Internacional Chihuahua, pero yo no sé en que momento a los organizadores se les ocurrió cambiar de octubre a septiembre la realización de este evento.
Si a eso le sumamos la “bipolaridad” del clima en Ciudad Juárez, que puede cambiar en dos segundos, el resultado ya se lo podrán imaginar… Ese día llovió y llovió… Para la hora que iba a ser el concierto el cielo “milagrosamente” se despejó e incluso hacía un sol abrazador, pero justo cuando Bosé estaba por salir al escenario, el cielo se puso tenebroso y no fue lluvia sino: ¡Granizo!
Total que para no hacerles esta historia tan larga, pues él no se pudo presentar. El escenario que traía estaba increíble y quedó hecho garras -literalmente- todo se inundó, y quienes estábamos ahí desde hacía varias horas esperando aparte de la remojada, tuvimos que retirarnos y pues nos quedamos con las ganas. En un principio se decía que se iba a reprogramar el concierto para otra fecha, pero ya casi acaba el año y pues obvio Bosé ni sus luces.
Mucha gente ya lo traía en “salsa” porque ya le había hecho “el feo” a Juaritos cuando el concierto de Paz Sin Fronteras. En aquella época él no quiso traerlo porque -según lo que dicen- Bosé no consideraba en ese entonces que la situación de esta ciudad lo ameritaba… Bueno, yo no me meto en polémicas, hasta cierto punto lo apoyo, pero tampoco lo defiendo, y sólo quería contarles este incidente en este segundo intento fallido de presentación, a pesar del percance con el clima, fue muy divertido (pasaron muchas cosas ahí en la plaza de la mexicanidad donde se realizaría el concierto que me mataron de la risa durante la lluvia), y pues fue lo rescatable de ese día, aunque me haya quedado como mucha gente con las ganas de ver a uno de los pocos cantantes hombres que admiro y me encanta su música.
Compartido esto, quiero dejarlos con “Gulliver”, el tema más padre del disco Unppluged de Miguel Bosé, y que interpreta a dueto con Natalia Lafourcade.
Respecto a este disco nuevo de este cantante español; para ser honesta, yo tenía mis reservas. Pensaba que sería como “Papito” (acústico), pero no, me equivoqué… Bosé me volvió a sorprender porque todo el disco está increíble y hasta canciones que no me gustaban de él como la de “La Chula”, que es muy de sus inicios, suena padrísima… Que decir del dueto con El Buki.,.. Que de primera impresión cuando uno se entera que harían un dueto para este disco, pensaría que el resultado sería un tremendo corto circuito, pero no… La verdad es exquisita la interpretación de ambos, quedó hermosa la canción y una vez más se comprueba eso de que no es bueno dejarse llevar por los prejuicios.
En resumen, después de escuchar completo el disco comprendí porque Bosé se mantiene vigente después de tantos años cantando las mismas canciones, y es precisamente porque tiene la capacidad de reinventarse… Por algo es Bosé, y pues sin más preámbulo les comparto este video que forma parte de esta maravillosa producción y en la que también colaboran Sergio Vallín y Alex del grupo Maná.
Ojalá que les guste. En mi caso, es mi tema favorito de todo el disco.

P.D. La versión original de “Gulliver” es parte del álbum “Sereno” de Miguel Bosé, que aparte de ser un discazo, es de las canciones de él que más me gustan, quizá por eso ahora en este dueto me fascinó también.

¡Buen finde!

Mensaje sobre el amor…

El amor es paciencia… Paciencia para los que más quieres.
Paciencia para los que están creciendo.
Paciencia para TI MISMO.
No sabemos amar, pero estamos aprendiendo, y si tú quieres forzar a una persona para que actúe y piense como crees que debería ACTUAR y PENSAR, solamente te estás amando a ti mismo.
Recuerda que a las personas no venimos a cambiarlas, sólo venimos a amarlas.
Para que sea realmente amor, las vas a amar en completo desapego.
El amor no atrapa, el amor no se aferra, el amor no aprieta.
El amor ama libremente y en completo desapego.
Está lista tu transición para cuando esta se dé.
Lo único que hacemos en esta tierra es amar o no amar y la gran reflexión al final de tu vida será: ¿Cuánto amor realmente di?
Concéntrate en cuánto amor eres capaz de dar.

 

-Tania Karam-

Esto Sé… La “anticonferencia” de Odin Dupeyron

…Creo que la última vez que lo vi fue en abril del 2015, cuando luego de haberme dado como regalo muy atrasado de “autocumpleaños” en el 2011 un viaje a la ciudad de México para ir a conocerlo, en ese entonces me quedé con ganas de ver su monólogo “A Vivir”, que fue el que presentó por fin hace un año en mi ciudad.
Esa vez llegué barrida al teatro, porque no tenía vehículo y el transporte no pasaba… En esta segunda ocasión sucedió algo similar, pero con la diferencia de que ahora hacía mucho frío y en lugar del transporte, el reto fue que prácticamente corrí de un extremo a otro de la ciudad para poder estar puntual en el teatro.
De camino hacía allí, a la par de ir pensando en que esta conferencia era lo único ya que me faltaba ver del trabajo que ha puesto en escena hasta ahora; de alguna manera fue también inevitable recordar como fue que descubrí hace ya varios años quien era él y toda su filosofía en un programa de radio, y fue desde ese día que empecé a aprender de su peculiar manera de ver la vida (que de alguna manera en algunos aspectos coincidía con la mía); y en todo lo que me había ayudado desde entonces.
Yo ya estaba prácticamente resignada a la idea de que no iría a verlo, pero una vez más, y al igual que en el 2015, Claudia, una de mis mejores amigas, entró al quite y fue cómplice para que esa noche pudiera yo estar una vez más en el teatro. Ella es de las pocas personas que en realidad me conoce y hablando de este suceso en particular, creo que de forma única era quien sabía lo importante que era para mi estar presente en el teatro esa noche…
La conferencia, (que dice Odín que no es conferencia), se llama “Esto Sé” porque es una charla donde él comparte sus experiencias de vida y que han sido lo que lo han llevado entre fracasos y equivocaciones a ser la persona y el actor que es hoy.
Al igual que en sus monólogos, la escenografía es muy simple, al centro del escenario una mesa con tres lugares y tres micrófonos, con un cubre mantel que tiene la leyenda: “Esto Sé… De Sobrevivir… ¡A Vivir!”. Es justo ahí donde después de la tercera llamada Odin aparece en escena y comienza a hablar de sus orígenes como actor.
Cuenta rápidamente que estudió en el CEA (Centro de Capacitación Artística de Televisa), de su experiencia como “muppetero” en Plaza Sésamo durante 16 años, su participación dándole vida al muñeco virtual “Furcio” y como de ser un artista con “exclusividad” en Televisa, donde aunque no era Fernando Colunga (tal como lo afirmó); tampoco le iba nada mal económicamente hablando.
Sin embargo, luego de un tiempo esa época terminó, y de pronto él se vio sin trabajo, endeudado, sin un peso, y sobreviviendo de los pocos o muchos trabajos que hacía. Es en ese punto donde comienza a enfocar la charla hacia el hecho de que todos en la vida esperamos que las oportunidades en la vida nos lleguen… ¿Pero qué pasa cuando no sucede así?… Él dice que es entonces cuando hay que aprovechar la vida como viene porque eso exactamente lo único que se tiene.
Odín es un hombre apasionado de lo que hace, eso se percibe hasta en la manera como se expresa, y dice que desde siempre quiso actuar, dirigir y escribir sus propias cosas, de tal manera que reflejaran lo que él pensaba y sentía, pero fue en medio de esta crisis profesional y económica que sin proponerse publicar un libro, se tomó el tiempo de ponerse a escribir todo lo que le estaba pasando y fue así como creó y publicó sin proponérselo la historia del libro: “Colorín Colorado, Este Cuento Aún no ha Terminado” y también el monólogo “A Vivir”.
Pasados unos minutos de que él comienza la charla introductoria con la que abre la conferencia, invita al escenario a Erica Blenher y Rafael Zozaya, dos amigos actores de Odin y son quienes le ayudan a leer el primer capítulo del libro “Colorín Colorado, Este Cuento Aún No Ha Terminado”.
Para quienes no han leído ese libro, no hace falta… La verdad es muy recomendado porque tiene una historia maravillosa y al mismo muy divertida que en el caso de esta charla con Odín es el trampolín perfecto para enfocarse al tema de como cada uno de nosotros poseemos ese “Dragón Negro del Miedo” y como nos llega no sólo a paralizar por completo, sino que también propicia que nos perdamos de tantas cosas en la vida.
Durante la conferencia, a pesar de que él te está contando sus experiencias, te ríes y te sientes identificado con lo que dice, porque son cosas que de una manera o de otra nos han llegado a pasar a todos. A mi en lo personal me encanta la manera como platica, y aunque quisiera reseñar todo lo que comentó esa noche, preferí mejor para esta reseña compartirles sólo algunas de las ideas principales que ahí expresó, y también para no echarles a perder el factor sorpresa si más adelante alguno de ustedes que en este momento me lee, llega a presenciar esta “anti-conferencia”.
 
-“Todos vivimos esperando que nos llegue esa gran oportunidad, porque nos lo merecemos, porque somos buenos, porque siempre nos dicen que vendrá lo mejor, porque siempre nos dicen “eres especial”, porque somos ángeles, porque el universo conspira, porque lo bueno lo tienes que decretar, etc… (Ese es el “Pensamiento Mágico Pendejo”)… ¿pero qué pasa cuando no llega?… No puedes NO DISFRUTAR de la Vida”.
 
-“Hubo un tiempo en que sólo tenía 300 pesos para toda la quincena, en ese entonces tenía una relación de 8 años, y ella me preguntó ¿qué hacemos?… ¡Vámonos al cine! y nos fuimos nos compramos un combo cuates, y comimos nachos, porque no podíamos quedarnos lamentándonos. (Esto lo puse en el monólogo de “A Vivir”). Esto es disfrutar LO QUE HAY, y no hay que confundirlo con conformismo”.
 
-“La Vida es ese pequeño espacio en que te la pasas quejándote por estar en un trabajo que no te gusta, estás inconforme con tu cuerpo, esperando a que te “pase algo increíble”, encerrado en una forma de pensar”.
 
-Cuando algo triste te pasa o te duele, siempre te dicen “No llores” o “no tengas miedo, el miedo no existe”… 
Facebook está lleno de pensamientos y escritos que dicen: “No llores ahora, ni derrames lágrimas por quien no supo valorar tu sonrisa”…
No tener miedo es absurdo, porque si existe, es algo muy humano, algo de lo que no puedes deshacerte, sólo aprender a lidiar con él”.
 
-“Se vale llorar y caerte y tener miedo, sentir dolor, pero cuando pasas mucho tiempo atorado ahí, tienes que buscar la forma de curarte”.
 
-“Las cosas en la vida pasan a todas las personas, sean malas o no. La mayoría de las circunstancias no dependen de ti, pero las decisiones si”.
 
-Las emociones son las señales que nos indican por donde movernos y todos los defectos son buenos en su justa medida, porque es a través de las emociones que aprendes a conocer la vida”.
 
-“Si no eres dueño de tus emociones, si permites que estas te dominen, no puedes ser feliz”.
 
-“Vivimos en una sociedad que quiere obtener beneficios antes del esfuerzo”.
 
-“Vivimos en una cultura de culto al cuerpo, donde la gente se la pasa obsesionada con obtener un cuerpo perfecto que quizá por sus condiciones genéticas no podrá nunca tener… Esto no va en contra de cuidarte y hacerte cosas que te hagan verte y sentir bien, pero no en exceso.
 
Yo no voy en contra de eso, porque si tienes que cuidarte, tu cuerpo es lo único que tienes, pero yo pienso que la única forma en que yo voy a llegar a tener un “cuerpo maravilloso” va a ser “encima de mi” y eso va a ser mucho más divertido”.
 
-La vida es como una montaña rusa, tiene subidas, bajadas vueltas, etc… Siempre es muy importante quien va al lado de nosotros en el carrito, porque hay gente que se la pasa estresándote todo el camino, diciéndote al oído ya vamos a subir, ya vamos a bajar… Al final de tu vida, ves todo ese viaje y piensas… ¿Y si hubiera abierto los ojos en la bajada? ¿Y si hubiera visto el paisaje cuando estaba arriba?… La vida se reduce al final a ¿qué tan bien te la pasaste?”.
 
 
Odín Dupeyron ha impartido esta charla en distintos lugares y con muy distintos públicos, y afirma que aunque habla de sus experiencias, nunca es lo mismo porque trata de adaptarse a las características del público, por ejemplo en una cárcel no puede llegar a decirles: “¡Es hora de salir a vivir!”, (me dio mucha risa cuando dijo eso).
En concreto aunque finalmente como conclusión él dijo que la clave del éxito es: “Chingarle, chingarle y chingarle”. Yo en lo personal pienso que, a la par del trabajo, y tras todo lo que dijo, haciendo mis propias conjeturas, el ingrediente esencial para ser feliz es simplemente adaptarte a las condiciones que tienes en el momento presente y no dejar que las emociones negativas se apoderen de tu mente y de tu alma… Así es como lo veo.
Algo que me encantó y que coincido totalmente con él, porque hace apenas algunos posts atrás yo lo comentaba con ustedes aquí en el blog, fue que el mundo en este momento está de cabeza, la gente esta cada vez más loca y no podemos vivir con miedo, tenemos que aprender a vivir con eso y tratar de ser felices a pesar de Donald Trump.
Dijo también que en este momento la gente está inmersa en ese estado de temor generalizado, y que precisamente por eso no escatimáramos en gastar parte de nuestro dinero en distracciones, porque es en este momento cuando más lo necesitamos, para poder “desengancharnos” de todo eso. Pienso exactamente igual que él.
Por último, además de recomendarles que acudan a verlo ya sea en su monólogo, esta conferencia o la obra 22:22 si llega en alguna ocasión futura a su ciudad, los dejo con un pequeño video donde él habla de esta conferencia en concreto. Espero que hayan disfrutado este post y que tal como dice Odin, que su viaje por esta vida, sea largo y sobre todo que lo disfruten.
¡Nos leemos pronto! 
“No permitas que nadie te arrebate tu vida de tus manos”
-Odin Dupeyron-

De sueños y realidades….

Hoy estoy aquí para hablar de sueños y realidades… De las cosas que suceden mientras mi corazón late y soy este personaje que tú conoces, así como de las cosas que no comento y sueño en las horas en que mi cuerpo descansa, pero mis ojos se abren en el país de los sueños.Algunas cosas las entenderás… Otras no… Tan sólo puedes imaginarlas a tu modo, tal vez de una forma similar a como yo las veo, y lo primero que quiero compartir hoy y poner sobre la mesa donde de manera imaginaria estoy contigo, es la foto de un sueño hermoso que a pesar de que sucedió ya hace algunas noches, hoy escribo para no olvidarlo.

¿Te ha pasado alguna vez que sueñas como si en verdad estuvieras viendo y viviendo lo que sueñas de manera real?, pues eso fue lo que me sucedió a mi… Una madrugada cuando cerré mis ojos en el mundo real, me vi viajando por una carretera al lado de mi madre. Era un sitio que no conozco; ambas acabábamos de llegar y por el camino de asfalto que nos conducía hacia un lugar, me impresionaba descubrir a pocos metros de distancia un enorme y majestuoso mar azul.

Cerca de ahí había una pirámide. No sé que parte de México era, pero el aroma y la luminosidad del sol reflejándose en las olas era tan real, que cuando desperté y si lo pienso ahora dudo mucho de que haya sido algo que sólo sucedió en un plano irreal.

Sí algún día, por alguna razón llegó a estar físicamente en ese sitio sé que lo reconoceré… Me ha pasado ya en otras ocasiones, que sueño sitios y en apariencia quedan en el olvido, pero pasado el tiempo, las circunstancias me llevan a estar en un espacio similar y esos sueños reviven… Propician que tenga la sensación de que es un lugar que ya conozco o de alguna manera ya estuve ahí.

Otra cosa que tengo para compartir hoy no puedo representarla de manera gráfica ni tangible… Es algo que sucedió de verdad y tiene que ver con el silencio… Un elemento que amo, busco de manera constante (no sólo al final del día), pero que en medio de todos estos días tan vertiginosos vine a encontrar en un sitio lleno de máquinas bastante ruidosas que de manera irónica me llevaron a escucharme en silencio a mi misma.

Eso fue algo que me fascinó… Porque jamás me hubiese imaginado que en medio de tanto ruido escucharía lo que tengo a mi misma para decirme… Me di cuenta que tengo muchísimas ganas de escribir una carta expresando todo lo que deseo encontrar y que suceda en mi vida… Algo similar a como cuando los niños redactan la lista de cosas que desean para Navidad y sueñan con su corazón se materialicen al pie de un árbol al llegar la medianoche del día 25.

Ese pensamiento es como una especie de llanta salvavidas en los días en que allá afuera veo tanta incertidumbre y miedo reflejada en los rostros y en el alma de todas las personas que habitan esta ciudad y este mismo tiempo que yo…. Todos los días intento no vivir del mismo modo que ellos… No me siento especial ni distinta por eso, tan sólo me doy cuenta que a pesar de que el mundo puede ser un lugar tan hostil, yo logré aprender a vivir sin miedo, y eso es un gran logro.

No es que no me importe, ni tampoco que cierre mis ojos y oídos a las cosas que suceden en la realidad, pero cada vez me convenzo más de que la energía de los pensamientos y los sentimientos que guardamos en el alma, crean y matizan la realidad en la que todos nos desenvolvemos…

Soy tan humana como cualquiera de esas personas que conozco y no conozco, pero a pesar de que puedo tener días tristes, ya no me engancho con eso… Al contrario, a medida que los años van pasando me aferro más a esa esencia de niña que aún conservo e imagino por las noches que tengo la posibilidad de plasmar en trozos de película en blanco, la imagen de cada uno de mis sueños, de todo lo que deseo, para luego meterlo en un frasco…

Ese frasco, cuando la luna cae lo dejo al pie de la ventana y le quito la tapa, para que mientras duermo el viento se lleve la esencia de esas cosas que mi alma y mi corazón tanto desean… Sé que Dios escucha y más que una respuesta tal vez permitirá que se realicen en tiempo y espacio perfectos…

Vivo con los pies en la tierra, y de una manera muy intensa… Busco a diario entender lo que no es perfecto en mi, pero al mismo tiempo busco la magia dentro de lo más simple… Vivo aquí, pero también sueño despierta… Creo que esa es la clave que me permite sentir que el hecho de que mi corazón lata y mis pulmones se llenen de aire tiene un propósito primordial de ser.

Eso es lo que quería contar hoy sin redundar tanto ni entrar en detalles… Mostrar lo que veo y lo que nada más imagino para no olvidarlo… Ahora sí ya puedo marcharme al país de los sueños, a sitios que no conozco -por ahora- para luego regresar y contarte todo cuanto vea, tal y como si fuera posible que me puedas acompañar.