Laura: Celebrar tu vida.

Otro año más de celebrar la vida de Laura
Como todos los años (en esta fecha), siempre escribo algo para ella. Cuando no tenía un blog, lo hacía en mi cuaderno de diario y me acuerdo que siempre “platicaba en letras” lo que yo imaginaba que sería este día en particular para ella.
Han pasado muchos años y un montón de Páginas Sueltas desde entonces. Laura es ahora una mujer muy distinta a la chava tímida que llegó a formar parte de la vida de muchos de nosotros durante la primer mitad de la década de los 90´s, y es justo en esta fecha (o también cuando se cumple un año más de su trayectoria artística), que la inmensa mayoría de los sitios dedicados a ella se llenan de imágenes o videos que hacen una recopilación en retrospectiva de lo que ha sido su trayectoria en todos estos años.
Hoy, yo no soy la excepción, pero esta vez quise hacer algo distinto: voltear los reflectores que usualmente la iluminan a ella, para dirigirlos hacia mi y también hacia cada uno de los fans que a lo largo de estos años he conocido, y que a la par de la fascinación y la admiración hacia esta gran artista italiana; a la par de esa trayectoria llena de éxitos, nosotros también hemos ido acumulando tantas vivencias como fans.
Ese es mi regalo de cumpleaños para Laura este año, compartir un pequeño collage con fotos que usualmente no publico y que son sólo algunos de los momentos más padres que me ha tocado vivir como fan.
Son tantas las cosas que tengo que agradecerle, del mismo modo que son ilimitadas las vivencias y anécdotas que podría contarles, y que junto a otros chavos y chavas igual de locos que yo, he tenido el privilegio de experimentar.
Cuando pienso en todos ellos, me encanta darme cuenta que han ido evolucionando con el tiempo y hoy,  de ser estudiantes que se volaban las clases para ir a ver a Laura al hotel o a las estaciones de radio, casi tres décadas después son profesionistas responsables y una de ellas, quien se escapó de Acapulco hasta la ciudad de México y me tocó “tranquilizar” a su mamá furiosa cuando descubrió que se fue sin permiso, hoy está viviendo la hermosa experiencia de ser madre también.
A veces pienso que a pesar de que Laura está muy consciente de las cosas locas y los grandes sacrificios que algunos de nosotros hemos hecho tan sólo por verla un instante y convivir, pedirle un autógrafo o tomarle una foto; no llega a dimensionar tal vez la cantidad de historias y de casualidades hermosas que ha generado en muchos de nosotros a través de todo este tiempo…
Yo ya soy una fan veterana… Se van a reír de mi porque de verdad ya físicamente no aguanto el viajar de un lado a otro para “corretearla” como en los viejos tiempos; pero de la misma manera que una nueva generación de fans hoy hacen eso, celebro desde donde estoy el que ella exista y el que me haya regalado tantos momentos increíbles al lado de amigos y amigas cercanos y distantes, cuyo sentimiento de amistad y admiración hacia ella, prevalece intacto a pesar de los años.
Hablando ya de modo más personal, celebro lo que es su realidad ahora, que punto y aparte de todo lo que ha logrado con su música, hoy sea una mujer plenamente realizada y en un momento hermoso de su vida, con una hija preciosa, un marido que la adora y la hace feliz, porque eso se refleja en todo lo que hace.
Gracias por otro año de su vida, de su música, por todas las vivencias y aventuras que como fans, pero sobre todo por la posibilidad de seguir escribiendo esta historia -que de corazón deseo- continúe por un montón de tiempo más.
¡Feliz Cumple Lau!

 

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Hilo Rojo

Tomé valor y me arranqué ese puto hilo del que todos hablan, ese hilo que supuestamente te conecta “con aquella persona que entrará en tu vida” Pero yo no quiero más de todo eso, no quiero más de lo mismo, por eso, le encontré un mejor uso a ese jodido hilo…
Comencé a reparar un corazón ya bastante maltrecho y lastimado, un corazón tan pendejo que siempre se entregó completo creyendo en esos cuentos de hadas, dejando que el “destino” haga siempre de las suyas.
Por eso a partir de ahora quién me quiera en su vida, será así, con mis demonios, mis ambivalencias, mis días malos y con todo lo irracional que pueda llegar a ser pues, no quiero más amores a medias o de esos amores de ratos; sé que estoy llena de defectos, heridas y cicatrices pero también se amar bonito, puedo ser la niña más dulce, la mujer más entregada, la amante más puta…
Pasé por muchos días grises, pero al final me pude volver a enamorar, con la gran diferencia de que jamás volveré a ser aquella tonta que tanto han lastimado.

13…

“Amar a alguien enormemente no debe ser motivo para no seguir adelante sin esa persona que como decimos en México, se nos adelantó en el camino.
Debo continuar con la frente en alto, con el corazón abierto para que le quepan más personas, recordando a quien murió con una sonrisa en los labios, porque finalmente tuvimos el privilegio de tenerlo en nuestras vidas.
Te pregunto: De haber sabido que dolería tanto perderlo, ¿hubieras preferido no conocerlo nunca?
Si este sufrimiento es ahora el precio que debes pagar por haberlo conocido, ¿lo pagarías? Yo sí; es parte del riesgo de vivir y lo asumo.
La muerte acaba con la vida de una persona, no con lo que sentimos por ella. Los invito a recordar la vida de nuestros seres queridos y no las circunstancias de su muerte, que al fin y al cabo sólo son escenarios para lo irreversible que es su no presencia en nuestras vidas.
Que nada, que ningún pensamiento doloroso, ocupe el lugar que debe estar habitado por el amor”.

-“Elige Vivir Sin Miedo” | Gaby Pérez Islas | Ed. Diana-

Lo que si es amar

Creo que mucha gente no entiende lo que es el amor.
Cualquiera puede comprar flores, dulces y joyas, no hay amor en eso. Las verdaderas cosas románticas son esas pequeñas cosas que haces cada día para demostrar que te preocupas y que piensas en la otra persona.
Es salirte de tu camino para hacerle feliz. Es la manera en que sostienes su mano cuando tiene miedo.
Es ese mensaje inesperado a la mitad del día, sólo para decir “Te amo” o “te extraño”… Es la manera en que te detienes para darle un beso cuando pasas a su lado.
Es la forma en que le dices que es hermosa, incluso cuando ella está en pijama, con el pelo recogido y sin maquillaje.
Es poner tu programa favorito en pausa así te puede contar cómo le fue en su día.
Es reírte de sus chistes, incluso de los malos. Es la complicidad en la cocina y los besos en un día con mal clima y con prisa.
En concreto, amar es estar pendiente de sus cosas: si ya comió, si está durmiendo bien, si su auto funciona bien, o si tiene una manera segura de salir y regresar a su casa si es tarde; es estar pendiente de si sus cosas están listas y disponibles en su bolsa o mochila…
…Es quizá propiciar que se sienta bien después de un día pesado de trabajo y que sin importar en casa de quien de las dos sea, al finalizar el día sienta que ha llegado a su lugar. (Sí, ese al que uno siempre quiere regresar).
Amar es más que preocuparte, ocuparte, de que todo lo que forma parte de ese pequeño universo (del que TÚ has sido invitada a formar parte importante), funcione en armonía; pues el romance no es comprar, se trata de dar.
El verdadero romance está en las pequeñas grandes cosas de la vida en común…

Para M.

Mi Cuerpo

Este es mi cuerpo.
El que está conmigo, el que me lleva y me acompaña.
Este es el cuerpo que veo, el cuerpo que ríe, que siente, el cuerpo que critico o que me da placer, el que apapacho o descuido, el que siente, el que protejo, el que alimento o rechazo.
Este es el cuerpo que envejecerá conmigo y se transformará en polvo después, no lo sé…
Es mi cuerpo ahora, es el vehículo en el que voy a todos los lugares a donde quiero ir, es el estuche de mi alma, es el cuerpo que así tal y como lo tengo ahora me ha servido para vivir, amar, (e incluso algunas veces, para dar vida).
Este es mi cuerpo en este momento, es todo lo que tengo y todo lo que soy, no hay otro… Así que lo amo no por como luce, sino por todo eso que puedo hacer y disfrutar a través de el.

Ejercicio para tu niño interior.

Para realizar este ejercicio necesitas una fotografía tuya de cuando eras niño. Si no la tienes a la mano, o no posees ninguna, sirve también que traigas a tu memoria la imagen de ti, cuando tenías apenas unos cuantos años de vida.
Imagina que a ese niño o niña que estás viendo en esa foto o que tienes en este instante en mente, te la dieran a CUIDAR. Que fuera tu absoluta responsabilidad, hacerte cargo de él o ella físicamente, y sobre todo, EMOCIONALMENTE.  Cuidar su integridad, cuidar sus emociones, su sentir…
Es fundamental para un niño contar en su vida con una o tres personas importantes en quienes pueda CONFIAR.
Si tu niño interior está a la deriva, si sus padres del pasado hicieron lo que pudieron, pero ese niño o niña hoy se siente perdido, solo, triste; si al mirar hacia atrás te preguntas: ¿qué cosas me he permitido hacerme? ¿Y qué cosas le he permitido a otros hacer de mi vida?, es precisamente cuando ese niño te está necesitando más y de eso se trata este ejercicio.
En el instante en que miras esa foto: ¿Permitirías que a ese niño que fuiste y ahora está bajo tu cuidado lo maltrataran, lo insultaran o le dijeran cosas horribles?… En el momento actual ¿permitirías que otros le hicieran lo que has permitido a otros hacerte?
¿Dejarías que alguien abusara, maltratara o le prometiera a este niño que va a estar siempre y luego le mintiera? ¿Dejarías que alguien le grite o le pegue, lo hiciera llorar o sufrir?
Las necesidades emocionales llegan a ser más fuerte incluso que las necesidades físicas, pero a veces también se comete el error de abusar de un niño o niña negándole amor o cariño.
Mientras ves tu foto de infancia, recuerda todas las cosas por las que has pasado; tanto personales, como profesionales, en el amor, las cosas que has tolerado, la gente con la que te has relacionado, las palabras que aceptaste y también las cosas que te permitiste como no saber decir no, soportar algo que te parece indigno o con lo que no estás de acuerdo tan sólo por temor al qué dirán, para agradar, para tener pareja, porque creíste que esa era la manera correcta de hacerlo.
Mira una vez más tu fotografía, házte esta pregunta y responde con toda honestidad: ¿He sabido cuidar, amar, proteger y honrar adecuadamente a mi niño o niña interior, escuchando y satisfaciendo sus necesidades? 
Mira esa foto… Pregúntate: ¿qué cosas he permitido que le hagan? ¿qué me he permitido yo hacerle a este pequeñito que tengo frente a mi? 
Trata de mirarlo a los ojos si es posible en esa foto. Imagínate que está sintiendo. Si hubiera estado por todos estos años perdido, sólo, asustando, regañado, sin guía, sin dirección y sin amor.
Ahora habla con él o ella. Desde tu interior dile: “¡Hola! (llámalo por su nombre) ¿Me dejas hablar contigo? ¿Me permites acercarme? 
Imagina que te responde que si, porque te ha estado esperando durante todo este tiempo.
Míralo y dile esto a tu manera: “He venido por ti, porque ya no quiero dejarte en soledad. Quiero pedirte perdón porque te he descuidado. Porque no he acudido a tu llamado, porque no he sabido ser para ti alguien presente y que atienda tus necesidades. Pero hoy, aquí estoy frente a ti. Te miro esos ojitos, re reconozco, TE AMO; y quiero pedirte que me permitas cuidarte, quererte, acompañarte de aquí en adelante.
Quiero ser para ti como un padre, y también como una madre. Quiero darte todo lo bueno que tú mereces, porque tú eres ese niño o esa niña que soy yo, y ser tú está muy bien. No tienes que ser otro u otra.  
 
Quiero que me dejes abrazarte, cuidarte, alimentarte y quererte sanamente. Quiero que te puedas sentir libre, feliz, acompañado (a), seguro; y sobre todo: muy, muy amado. 
 
También quiero pedirte, que me acompañes en mi proceso de encontrarme y ser feliz. 
Te necesito en mi vida, para recordarme la alegría, la sorpresa, la risa, pero también te necesito para que me recuerdes a cada instante la ternura y la paz que transmites al verte dormir.
 
Quiero que caminemos juntos, que juguemos, que corramos y disfrutemos juntos de la vida. Yo prometo cuidarte, darte lo que necesites y siempre escucharte y atender a tus necesidades… Porque YO soy TÚ y TÚ eres YO; y juntos somos uno solo. Ahora estás en MI y te miro, te siento y te quiero. 
 
Ahora podemos ser libres, ahora puedo ser YO, porque soy valioso, porque sé honrar a mi niño interior, porque me siento seguro y me siento amado. 
 
Después de esto, imagina, visualiza, siente como tu niño interior te mira con ojos emocionados ¡y corre a abrazarte!… Siente su abrazo, siente su perdón, siente su presencia en tu vida…
Permanece así por unos cuantos segundos. Luego, toma una respiración profunda, y atesora esa foto, ese recuerdo, como un padre o madre orgulloso guardaría algo que su hijo le ha regalado.
Busca hacer este ejercicio de vez en cuando. Cada vez que sientas que no puedes, cada vez que sientas que estás solo, ahí estará. Ese niño o niña estará contigo…
Mucho de lo que nos permitimos es porque nos asumimos adultos y porque creemos que algunas de las carencias con las que hemos crecido, emocionales o físicas, con los pocos buenos ejemplos que tuvimos a nuestro alrededor y a lo mejor de manera instintiva sobreviviendo a esta vida, dan como consecuencia las cosas que hemos permitido y las que también nos hemos permitido a nosotros mismos. Entonces creemos que está bien porque somos adultos.
Si volteas a ver tu foto, con la edad que tengas hoy, (sin importar cuál sea), ERES esa foto. Ese es tu YO VERDADERO, es tu YO REAL.
En la actualidad estás listo para cuidar a todos, a tus hijos, a tus padres, a tu pareja (la mayoría de las veces con relaciones bastante tóxicas), todos siempre por encima de ese niño o niña de la foto.
Nadie en sus cinco sentidos, si le dieran a cuidar a ese pequeño que estás viendo en la fotografía, probablemente no permitirías que le pasara ni la mitad de lo que has vivido.
Yo espero que esa foto y esa imagen, la próxima vez que alguien quiera maltratarte o cometer alguna injusticia, o peor aún, que tú mismo te auto maltrates, te haga detenerte y que no lo permitas.
Si no recuerdas como fuiste de niño o no tienes fotos y sientes que nunca te has amado, o simplemente no puedes conectar con tu niño interior, puedes hacer lo siguiente:
 
1. Reconoce: Que en ti, como en todos nosotros, (y tú no eres la excepción porque no eres raro, no eres diferente, eres uno de nosotros). Se encuentra aquel niño interior que puede estar descuidado, lastimado y sin seguridad.
2. Escucha: Como se siente y que necesita de ti. A veces mirar tu cuerpo frente a un espejo, atender un síntoma físico recurrente, o notar los sentimientos que surgen en ti cuando te sientes rechazado, solo o enojado, te están hablando del niño que está ahí.
3. Ofrécele: ser tú el adulto que le procure lo que necesita. Amor, aceptación, límites, estructura, comprensión, CONFIANZA sobre todo. Asegúrale que no le vas a abandonar y que siempre estarás a su lado.
4. Disposición: del tiempo y los recursos necesarios para estar con tu niño interior, atenderlo adecuadamente y que poco a poco vaya ganando tu confianza, en un proceso de reparentalizarlo y adoptarlo. Tienes que convertirte en su propio padre o madre.
Cuando ves tu foto es inevitable sentir ternura y preguntarte al mismo tiempo cómo has sido capaz de permitir que le sucedan tantas cosas, como lo dejaste, como no estuviste, como no lo atendiste, como es posible…
Que este ejercicio sirva para que recuerdes siempre que ese niño de la foto aún existe, y no te olvides de defenderlo, cuidarlo, quererlo y protegerlo. Guarda esa foto en tu celular, y cada vez que te pase algo, pienses que sigue ahí y que todo lo que hagas a partir de este momento sea, para que él o ella esté mejor.
Haz que el niño que eras, no se avergüence del adulto en que te has convertido.

 

Página Suelta de principios de Abril

6-Abril-2018

Tenía ya un buen ratillo de no venir al diario inédito a escribir… Hoy es madrugada de Viernes, muy lejos del amanecer del Sábado… Espacio de tiempo que disfruto tanto, tan sólo por el hecho de que es mi recompensa al final del día, tener tiempo para mi.
Es el cuarto mes del año ya… El tiempo ha pasado de manera impresionante, y hoy quiero atrapar en letras justo esta última parte del día en que pensé una vez más en ese alguien a quien imagino como parte de mi vida tantas noches; y aunque aparte de eso hay personas y situaciones del pasado que con mucha frecuencia me ensombrecen; el día de hoy, mientras estaba en el trabajo; de pronto recordé una canción que Liz, una gran amiga y antigua compañera de trabajo me comentó que Emmanuel, (el artista que la interpreta) la dedica para Dios.

Esa canción yo la conocía desde siempre; desde la época en que crecí escuchando música de todo tipo en casa de mi abuela, pero no obstante eso; el día en que mi amiga me contó eso, yo no lo sabía y desde entonces jamás la volví a escuchar igual y cobró un nuevo sentido para mi.

Pero volviendo al tiempo presente, lo lindo fue, que justo en este día me dio mucha fortaleza … También hace un par de días atrás, escuchando en la radio como es el procedimiento para un trasplante de corazón; me quedé maravillada por el fabuloso funcionamiento de ese órgano tan vital para todo ser humano, y que estando sano, latiendo dentro del pecho de cada uno de nosotros, aún no hemos sido capaces de valorar la función que tiene dentro de nuestro cuerpo.
Estoy asombrada y con una fascinación tremenda debido a eso… Tal vez es algo no relevante para muchos, pero yo hoy quería compartirlo contigo, además de escribirte la canción que hoy me tranquilizó, hizo de lado a la tristeza y me llenó otra vez el corazón de fe.
No se donde estés en este momento, pero hoy ha sido un día más en que espero que que me lees, estés más cerca de lo que sueñas, o de que encuentres lo que desde siempre has estado buscando… Sonrío al imaginar eso, pues es entonces cuando me doy cuenta, que ni tú ni yo somos tan distintos y como todas las personas nos merecemos la oportunidad de ser felices.
En el umbral entre un día y otro, desde aquí te mando un abrazo; y mientras eso sucede cuídate. Te prometo cuidarme yo también.
Gracias por compartir conmigo este trocito de fe, que quise convidarte en letras.