En tu única Vida: ¿De qué no te quieres perder? – Día 031

“En tu única vida”: Día 031.
¿Qué eventos mundiales quieres presenciar? 
Nosotros: •Los Juegos Olímpicos en vivo •el fin del hambre •Sonará ridículo pero yo, como las reinas de belleza, quiero presenciar la paz mundial.

Tú:
Me gustaría presenciar el día en que en México asuma el poder un gobierno honesto y justo; mientras que a nivel internacional me encantaría que pasara lo mismo en otros países, y que las guerras fueran algo que sólo se conociera a través de los libros y museos.
También me gustaría presenciar el encuentro de humanos con extraterrestres o los viajes en el tiempo y a otros planetas, pero creo que no viviré suficiente para eso.
P.D. Me pone nostálgica eso.
Martuchis
25-Abril-2017

Extrañarte con el cuerpo… Desde el Alma…

Tu espalda… Era el lienzo perfecto para pintar mis historias de madrugada… Esas que hablaban de una vida compartida, mientras dormías. o cuando no…
Antes del amanecer, nos quedamos tan cerca en silencio; y con los ojos cerrados te escuché preguntarme: ¿En qué piensas?
Sin hablar, tal como tú lo hiciste, te respondí:
-Pienso en que ¿y si nuestro encuentro no fuera a suceder en este mundo?… Si llegar a conocerte sólo llegara a suceder a nivel energético… ¿En otro espacio?… Creo que eso explicaría muchas cosas que hemos vivido hasta ahora.-
El silencio interior nos envolvió, al igual que lo hacía ya el de esas primeras horas de un nuevo domingo.
…La verdad no sé si volteaste a verme, pues tan sólo te escuché sin que estuvieras cuando respondiste:
-No lo sé, tan sólo puedo decirte que extrañarte con el alma, hace que me duela el cuerpo que aún no te conoce…-

Viernes de música con Rosario.

La última vez que hablé de Rosario en el blog -si no mal recuerdo- fue cuando ella recién sacó el disco de Rascatrisky“.

Posterior a eso le perdí un poco la pista, y digo un poco, porque de alguna manera siempre le sigo la pista y aunque hubo otros discos y un lapso un poco prolongado con respecto a su música, enterarse de que ya tiene disco nuevo, es como cuando te reencuentras con los sonidos que has escuchado desde siempre, y que te encantan, a pesar de que el tiempo pase y tus gustos musicales se vayan diversificando.
Eso es lo que ha pasado respecto a ella. Hasta hace apenas muy poco descubrí que es uno de los coaches en esta temporada de La Voz Kids.
Debo confesar que enterarme de eso fue de manera accidental, ya que yo en mi habitación ni siquiera tengo tele (por sana decisión propia desde hace muchos años); pero los domingos, cuando no trabajo tiempo extra y hay oportunidad, echo un vistazo al programa sólo para verla, no sólo por si canta, sino también porque me encanta como habla.
Es bien sabido por todos que el acento de los artistas españoles es especial (por ejemplo escuchar a Miguel Bosé es una delicia); pero en el caso de Rosario, la personalidad de ella es tan peculiar y tan impresionante, que lo vuelve todavía más especial.
Tomando en cuenta eso, precisamente me llamó la atención el video del primer sencillo de su más reciente disco que se titula: “Por un beso tuyo”.

Esa es otra de las cosas que siempre me han encantado en estos años respecto a su carrera; que sus videos además de ser muy sencillos, son increíblemente originales y de una belleza plagada de simplicidad.
Para esta nueva producción, titulada “Gloria a Ti”, no ha sido la excepción y la filmación del videoclip que corresponde a este primer sencillo, gira en torno a un casting donde hombres y mujeres audicionan imitándola… Eso es lo que lo vuelve especial y diferente; ya que en definitiva no debe ser nada fácil, precisamente porque Rosario es “muy ella”, una artista con un talento, una imagen y una manera de interpretar que no se parece a la de ningún otro artista. Creo yo eso ha sido parte del éxito de su carrera en todos estos años.
Por último, y antes de postearles el video; quiero decir que el nuevo disco está muy lindo, lleno de los sonidos alegres y nostálgicos a los que nos tiene acostumbrados y que son parte de la vida de cualquier ser humano, más allá de si es un artista o no.
Todo esto a la par del inmenso amor que ella expresa siempre hacia su familia y que también ha sido un sello muy característico en su música y sus letras (pero eso merecería un post aparte).
La verdad es que siempre deja una sensación agradable al oído y para el alma, reencontrarse con su música y descubrir sus nuevas canciones, porque Rosario es de esas pocas artistas quienes a través de la magia de la música tienen la capacidad para acompañarte en el trayecto de camino al trabajo o de regreso a casa; durante un viaje en carretera; en esos espacios mínimos de tiempo que destinas para ti mismo, para hacer las cosas que te apasionan y disfrutas.
También para despegarte de la realidad imaginando las historias que cuenta en sus letras; o simplemente -como en mi caso- para soñar despierta con el día en que pueda tener un espacio propio y estar en una tarde sin prisa, inspirada, escribiendo, o preparando algo rico de comer para compartir con alguien especial (si es que lo hay); o conmigo misma, que es con quien mejor puedo estar.
Buen fin de semana y que disfruten el video.

Un mensaje por Odín.

En diversas ocasiones he plasmado en este espacio de mi admiración hacia el actor y productor Odin Dupeyrón. Desde mucho tiempo antes de conocerlo, cuando para mi era un deseo pendiente viajar a la ciudad de México para presenciar alguno de sus montajes él ya era parte de algunos escritos en mi blog.
En el 2011 ese deseo se concretó como uno de los mejores “autoregalos” que me he hecho a mi misma y el haber visto “22-22” cambió desde entonces mi perspectiva de vida.
De todo eso ya he hablado en algunos posts que ya han quedado aquí plasmados, y de alguna manera él sigue presente. La razón por la que explico todo esto es como una especie de preámbulo para las personas que no están tan familiarizadas con mis Páginas Sueltas y de Colores, y de paso para compartir que al inicio de esta semana, él publicó en redes un mensaje muy especial que me encantó, y que quise compartir porque de alguna forma describió mucho la manera de pensar que yo tengo actualmente y que en gran parte se debe a ese cambio que hubo en mi posterior a salir del teatro después de verlo en el 2011.Quisiera decir más al respecto, pero aparte de que tengo poco tiempo para escribir, posterior a esta introducción lo más importante es el mensaje que él publicó y que la verdad es como para tenerlo impreso en el refri o traerlo en la cartera con la intención de no olvidar que estamos vivos hoy, y mañana puede ser que no.

 
Espero que tengan una buena mitad de semana. ¡Nos leemos pronto!
 
Nadie se va de aquí sin darte el regalo de tu vida! Nadie se va de este mundo sin susurrarte al oído la mas contundente de las verdades: TE VAS A MORIR…
No hay nada que me incite más a vivir que la muerte. Hace unas horas, al igual que mi abuelo Enrique, como Paty Hernández, como Gerardo Hemer, como Walter Medina Zamudio, Carlos Alfaro, como Emir y Ramsés Dupeyron, mi primo Axel Dupeyron dejó de existir y se apagó, enfrentándonos una vez más -de golpe- con la única verdad contundente y segura que yo conozco: LA VIDA SE ACABA… sin importar edad, raza, posición social, preferencia sexual o poder, todos vamos -contra el tiempo- al tan INEVITABLE final que puede llegar en cualquier momento.
En honor a mi primo Axel y a todos mis queridos muertos, repito hoy este mensaje, el único mensaje que nos dejan los que hoy se van antes que nosotros: ¡VIVE!
Vive bien, vive útil, vive contundentemente, vive maravillosamente, vive ahora, vive digno, vive honesto y claro, vive con verdad, vive amando, vive luchando a pesar del dolor, la desilusión o la injusticia. ¡Vive de manera extraordinaria! Porque seguro es que llegará el día en que tu vida entera pase como una película frente a tu ojos… y sólo viviendo de manera extraordinaria lograrás sentirte orgulloso de lo que has vivido… y entonces, seguro estoy, de que podrás soltar la vida… satisfecho y en paz.
Descansa primo Axel, que yo, con el mucho o poco tiempo que me quede aquí, honraré tu muerte… viviendo… ¡Viviendo bien!
¡Sublimemos el dolor!
Odin Dupeyron

Cinco días de vacaciones…

En esta época del año es muy común que todos nosotros dispongamos de algunos días libres. Ya sea que se trate de toda la semana completa o tan sólo los dos días más importantes de la llamada “Semana Mayor”, pero lo relevante aquí es que se trata de un espacio de tiempo para escapar de la rutina, tomarse un respiro y dedicar tiempo para la familia y para nosotros mismos.
A lo largo del año hay varios días festivos o meses muy concretos en los que se designa un breve lapso de descanso. La mayoría de las personas -y más con el ritmo de vida que llevamos en las grandes ciudades- pasamos gran parte del tiempo fantaseando con que lleguen esos días, soñando con lugares idílicos como la playa o algún otro destino paradisiaco; y en concreto al punto que quiero llegar es a que sin importar los gustos, cada uno de nosotros tiene en su interior la idea de lo que podrían ser unas vacaciones ideales y perfectas.
Probablemente en este momento, tú, donde quiera que te encuentres estás en este instante disfrutando de unos días de descanso. Yo no soy la excepción y es justo bajo esta atmósfera relajada y los días sin prisa que se me ocurrió llevar la idea de esas vacaciones de ensueño mucho más allá de lo que comúnmente encierra ese concepto.
Dentro de este espacio siempre me ha gustado jugar a imaginar e invitar a quienes me leen para que también lo hagan. Si en este instante, yo te preguntara ¿cómo serían para ti unas vacaciones perfectas?, probablemente me hablarías de una playa, de una casa en el bosque, de esquiar en un lugar con cabañas y nieve, o de ciudades ricas en arquitectura y museos; y así por el estilo me encontraría con respuestas bastante comunes y que son lo normal o el estandar cuando se habla de este tema.
¿Pero qué pasaría si yo te propusiera algo distinto? Si la idea de esas vacaciones rondara en el hecho de poder elegir cinco de los mejores días de tu vida para volver a vivirlos. Sin duda alguna sería un tiempo libre totalmente diferente a lo que estás acostumbrado y ya el simple hecho de elegir tan sólo 120 horas de tu vida a tu antojo, sin duda alguna implicaría una muy difícil elección.
Hoy quiero que imagines eso. Es muy probable que tras leer este primer planteamiento ya tengas visualizado en tu mente alguna memoria de un momento especial en tu vida. Quizá algunas personas me dirían que entre los días seleccionados para esas vacaciones en espacio intemporal estaría el día en que nació su primer hijo o cada uno de ellos (en caso de tener más de uno); cuando conocieron al amor de su vida, el primer beso, algún viaje con sus padres cuando eran niños, cuando se graduaron de la universidad, cuando se compraron su primer coche, etc, etc…
Sin embargo, en el mundo imaginario todo puede ser posible y existen pocos límites; así que profundizando mucho más en esa posibilidad, yo te pediría que a la par de elegir algún momento de tu vida importante como los que ya he mencionado, hicieras el esfuerzo por ir un poco más allá de lo aparente y entre esos días de tu vida, elegir alguno en especial en el que te hayas sentido extraordinariamente bien o hayas sido inmensamente feliz sin depender de otra persona o de un acontecimiento en concreto… ¿Puedes hacerlo? ¿Cuentas con algún instante en tu vida que haya sido así?
Ese fue el ejercicio introspectivo que realicé en estos días de descanso, y me di cuenta que mis cinco días de vacaciones serían una especie de saltos en el tiempo entre pasado, presente y el futuro, para reencontrarme no precisamente conmigo misma, sino con aspectos y herramientas que han contribuido a convertirme en la persona que soy en la actualidad. Mientras tú continúas escarbando en tu memoria y en tu alma, yo te comparto cuáles serían esos cinco días perfectos que yo tomaría por elección.
1. La casa de mi abuela: Este sería un viaje al pasado, pero lo interesante sería poder regresar en el tiempo con la edad cronológica y la madurez que he alcanzado hasta ahora. Me encantaría poder contar con eso como parte de mi equipaje, precisamente porque es lo que me permitiría disfrutar no sólo de los aromas, los sabores y los sonidos de mi infancia, sino también -y otra vez- de la sabiduría y la compañía de quien hasta este punto de mi vida ha sido la persona más sabía que he conocido y porque tal vez por la brecha generacional, pocas personas tienen la posibilidad de conversar con su abuela en una charla de mujer a mujer, como dos personas adultas.
Quizá a la par de revivir esa atmósfera de música y arte que tuvo gran influencia en mi vida, podría preguntarle a ella por su familia, las circunstancias e historias que para mi son desconocidas hasta ahora y que estoy segura me llevarían a entender mucho más a mi propia madre y su manera de sentir y de pensar.
2. A algún punto indeterminado de un viaje: En mi vida, he sido una mujer bastante afortunada por haber tenido la oportunidad de viajar en distintas ocasiones. Quizá por eso me quedaría con cualquiera de los días del viaje más largo que he realizado hasta este punto de mi vida a otro país. Elegiría algún momento en el avión, viendo como inicia o termina el día, las cosas que vi y las conversaciones que dan pie a imaginar otras historias en los aeropuertos; uno de los encuentros más especiales que he vivido hasta ahora; pero sobre todo, me quedaría con la sensación de que haber viajado tan lejos me cambió la perspectiva del mundo como la tenía, y la idea de que las cosas que se sueñan con trabajo y esfuerzo pueden ser posibles.
3. La ciudad de México en el año 2011: Dentro de mi propio país y posterior a haber estado en otros sitios, vine a encontrarme conmigo misma en la ciudad de México. En distintos escritos he hablado al respecto, y en ese viaje, buscando respuestas a muchas cosas a través del Budismo, viví cosas que me permitieron darme cuenta de quien era y de lo que quería realmente.
Hasta el día de hoy sigo pensando en que nada es casualidad y todo llega en su momento, pues en ese viaje, un espejo dentro de una habitación de hotel me hizo verme y aceptarme con este disfraz de humano que desde entonces amo y aprecio tanto, cumplí mi sueño de estar en un teatro disfrutando de una puesta en escena que cambió mi perspectiva y mis prioridades de vida, además de un momento muy especial sentada sobre el pasto de una cancha de fútbol, en la que el sol sobre mi espalda, permeando con su calidez hasta lo más profundo de mi alma, me hizo descubrir que no necesitaba de nada más para vivir un instante perfecto y que la felicidad y la paz de mi corazón dependían sólo de mi. Desde entonces eso es como una especie de amuleto que llevo adherido a mi alma y que no sólo me ha hecho más fuerte, sino me ha permitido sobreponerme cuando las cosas no van del todo bien.
4. Una noche de regreso a casa conduciendo mientras caía nieve: No era un día libre, de hecho fue como cualquier día normal de entre semana a última hora del día. Lo que hizo que fuera diferente fue el hecho de que yo estaba volviendo de una de las sesiones que eran parte de un retiro espiritual. En esa ocasión volví a casa super inspirada y en el camino me nació grabar un audio -para comentar con una persona que en esa etapa era alguien muy importante para mi- sobre todo lo que estaba sintiendo. Esa ocasión ha sido una de las que más cercana a Dios me he sentido. De alguna manera fue como un reencuentro entre ÉL y yo y aunque posterior a eso vendrían otros instantes muy específicos en los que se haría presente, ese primero lo recuerdo de una manera muy especial.
5. Salto del pasado al instante actual: Me encantaría si se pudiera tener la posibilidad de viajar en el tiempo y buscarme a mi misma para descubrir que con el tiempo lograría estar en paz y valorar lo que es realmente importante. Sería algo así como una especie de confortarme yo misma; a la par de demostrarme que ningún problema, dolor o tristeza son eternos, que las circunstancias y las prioridades cambian; pero sobre todo que mucha de la paz interna y felicidad que uno experimenta, dependen en gran parte de la actitud con la que uno afronta las dificultades que a diario se presentan.
Esos serían hasta ahora mis cinco días de vacaciones perfectas… Aunque yo elegí en su mayoría distintos acontecimientos que ya pertenecen al pasado, no quiero que se entienda como una especie de nostalgia por etapas o tiempos que ya pasaron.
Siempre he pensado que la vida, además de impredecible en muy diversas ocasiones tampoco es justa; pero la parte valiosa de todo esto es que también tiene la capacidad de sorprendernos a través de las cosas más simples y es precisamente eso lo que nos lleva a crecer como personas, pero sobre todo a “nutrirnos por dentro”.
De verdad me encantaría saber para tí ¿cuáles serían tus cinco días de vacaciones perfectas?, para que en el marco de esa premisa tan importante no olvidar que es son los momentos, las personas y lo que cada uno de nosotros lleva como equipaje en su alma, lo que propicia que los días se conviertan en magia o en un tormento.
Ojalá que tengas siempre presente eso cada vez que tengas la posibilidad de disfrutar de unas buenas vacaciones, pues la vida es eso simplemente: Aprovechar las oportunidades y sacar lo mejor de cada día que nos toque vivir.
De verdad deseo que la vida te regale muchas posibilidades para viajar hacia donde tu corazón te lleve; pues aunque hayas tenido días que fueron maravillosos, estoy segura que tanto a tí como a mi, nos queda todavía mucho por vivir.
¡Felices Vacaciones!

De encuentros y reencuentros nada casuales…

Los días más recientes de mi vida han sido de descanso y pausa, de realizar esas cosas que uno posterga por estar inmerso en las responsabilidades de la vida cotidiana, y que cuando por fin te das el tiempo, son las que propician que los días cobren otro sentido y la existencia tome un sabor deliciosamente distinto… Algo así como sentarte en casa para disfrutar de un café sin prisas o de una nutritiva charla de sobre mesa (y digo “nutritiva” en el sentido de que te alimenta el alma).
Desde finales del año pasado tenía pendiente una reunión con Claudia, una de mis mejores amigas, por una cosa o por otra nunca podíamos coincidir, y el día en que por fin lográbamos empatar fecha y horario, el clima bipolar de esta ciudad donde vivimos se volvía algo cercano al apocalípsis o no faltaba que otra cosa se atravesara en el camino.
A pesar eso, hago un pequeño paréntesis para decir que Claudia es una de las pocas personas en mi vida que por más ocupaciones y trabajo que tenga, siempre se hace presente sin que haya necesidad de vernos seguido… Supongo que quienes tienen el privilegio de contar a través de los años con alguien así, quien además de conocerte a la perfección, sabes que acudirá si lo llamas tanto en los tiempos buenos como los adversos, debe sentirse afortunado, y en ese sentido yo si lo soy.
El día de hoy fue especial por eso, porque la vida nos permitió reunirnos para compartir el desayuno con una charla, de esas en que hay un interés sincero por saber como está realmente la otra persona, sus problemas y los planes… De esas que te hacen sentir como si el tiempo hubiera estado suspendido para retomar la conversación de otro día, y al mismo tiempo hace que los minutos que de verdad disfrutas sin prisas, se desvanezcan como arena entre los dedos.
Por ese motivo, ya el jueves era diferente, pero la vida aún con sus altibajos, es detallista y hay ocasiones en que sin esperarlo te sorprende, y fue justo eso lo que sucedió hoy.
Ya estábamos casi al final de nuestra reunión, cuando por alguna circunstancia volteamos hacia la entrada principal de ese restaurante y descubrimos entre la gente que esperaba a que le asignaran mesa, estaban dos amigas de hace años, con quienes a la par de trabajar hace ya más de diez años, crecimos a nivel profesional y sobre todo personal.
Todas teníamos años de no vernos y mientras la charla se prolongaba de mediodía, hasta ya bien entrada la tarde, me cayó el veinte de que a pesar de que el destino siempre nos lleva a cada uno por distintos caminos, llega un punto en que vuelves a coincidir, y es entonces una bendecida coincidencia volver a reunirse con quienes te enseñaron lo que sabes como profesionista y hasta el día de hoy te ha servido en todos y cada uno de tus trabajos, y mejor aún, tomas consciencia de que a pesar de los problemas y los retos afrontados con los años, la esencia de cada uno se mantiene intacta.
En aquellos años en que todas éramos parte de un mismo equipo y que convivíamos mucho más que con nuestras propias familias, nuestra casa era una agencia de publicidad en la que además editábamos un par de revistas. En mi caso concreto esa fue mi formación en los medios, y las herramientas que obtuve durante esos años fueron mi pasaporte de acceso para otros trabajos.
Eso por hablar sólo del aspecto como profesionistas, pero es respecto al plano personal donde lo más valioso reside y eso fue precisamente el regalo que en ese reencuentro casual -que era evidente no tenía nada de fortuito-, la vida nos dio hoy.
Es muy curioso, para mi este ciclo reciente ha sido de reencuentros y de poner con tranquilidad, amor -y sobre todo agradecimiento- el punto final a historias que durante años permanecieron inconclusas. 
El día de ayer una tarde con otra amiga de estos años recientes; mientras que en la charla de hoy, comprobé una vez más que a pesar de que todos tenemos una misión de vida, nuestro destino se va delineando en base a nuestras decisiones, y a pesar de que vayamos ya por caminos diferentes, la vida en algún momento nos permite encontrar de nuevo en el camino a quienes nos acompañaron; pues de otra forma no nos daríamos cuenta de los pasos que nos han llevado hasta donde ni siquiera hubiéramos podido imaginar.
La verdad es que fue una linda sorpresa que se celebra, pero sobre todo se agradece en estos días de pausa y reflexión… Dicen que las cosas que no se planean son las que más se disfrutan así que de verdad espero que la vida nos regale más encuentros, mas charlas, en las que podamos celebrar la amistad, las anécdotas de cuando muy a nuestra manera, cada uno a la par de aprender, nos comíamos el mundo.
Gracias por la remembranza del pasado en el presente, y por ese reencuentro nada casual.