Historia En La Canción: "Europa VII".

Una noche como la de hoy, una mujer miraba las estrellas, al igual que alguien más lo hacía desde un punto lejano en el espacio, a miles de kilómetros de distancia… O mejor dicho: a millones de años luz.

Poco antes de que la hoja en blanco se convirtiera en el borrador que sería atrapado dentro del procesador de textos de una computadora, (para luego convertirse en un mensaje grabado en un disco de cristal); ella salió decidida, cuando la madrugada y el silencio envolvían por completo el lugar donde por tantos años vivió.

Con papel y pluma entre las manos, fue directo a sentarse sobre un tablón de madera sostenido sobre dos cubos de concreto, y que en el exterior de su casa cumplía con la improvisada función de ser una banca.

Llevaba ya varios días pensando en que sentía una inmensa necesidad de escribir una carta; pero como se trataba de un “mensaje especial”, a pesar de sus ganas, decidió posponer el momento de escribirla; porque sabía que para lograr eso necesitaría hacerlo en un lugar y hora en que nada ni nadie la pudiera interrumpir.

Sentada en el exterior de aquella cálida noche, se distrajo por un momento con la visión de las luces de la ciudad brillando silenciosas como luciérnagas. Luego, como si hubiera sido un impulso salido desde lo más profundo de su alma, levantó la vista para observar el cielo, deseando con todo su corazón poder presenciar en ese instante el destello de una estrella fugaz deshaciéndose ante sus ojos, tal y como si fuera una señal de buen augurio…

Quizá era tan sólo que deseaba tener la suerte de poder identificar entre todos esos puntitos luminosos regados en ese manto oscuro, alguno que no pareciera estar “incrustado” y se desplazara atravesando el cielo de extremo a extremo, tal y como lo hacen los satélites…

Pensó en eso, en el momento cuando le enseñaron y aprendió a reconocerlos; en todas las cosas que había visto apenas hacía un tiempo muy breve, en un país lejano… Pensó en el mar, en el ruido del agua al rozar las rocas en el río; también en el sol que le acarició la frente con su calidez, mientras sentía bajo sus pies la humedad del pasto fresco o las particulas de arena disgregada de la playa, el sonido de las olas o de los árboles de un bosque real, (pero que al mismo tiempo parecía encantado); y la libertad que experimentó con el simple hecho de que el viento le rozara el rostro al viajar expuesta en un vehículo a gran velocidad…

Un montón de imágenes y pensamientos (que por la misma naturaleza de su valía no podían cotizarse a nivel monetario o en especie), se proyectaron como si fueran una película ante sus ojos… Entonces se entusiasmó, pues fue en ese instante que se dio cuenta que le gustaría contarle “lo que se sentía” experimentar todo eso, y así fue como empezó a escribir una “Carta a Futuro”…


50 mil años de distancia
… A miles de kilómetros de la superficie terrestre y luego de muchos años de haber llegado hasta ahí, tras haber viajado casi a la velocidad de la luz.
Era una de esas noches en que la estación espacial orbitaba muy cerca del planeta tierra. Faltaban pocas horas para que amaneciera y fuera el inicio de un día en que no habría que realizar alguna tarea especial de mantenimiento para la estación central.

Aprovechando esa circunstancia y también el insomnio de la madrugada, se calzó el traje espacial como en los días en que había actividades en el exterior del módulo espacial y decidió salir para dar un paseo.

A pequeños saltos provocados por la ingravidez, recorrió el pasillo principal que atravesaba de lado a lado la Estación Aeorespacial, y cuyo diseño transparente permitía ver no sólo los páneles solares, sino también el inmenso vacío sobre el cual se encontraba flotando esa estructura que desde hacía miles de millones de años era no sólo su hogar, sino el de muchísimas otras personas que a partir del Siglo XXI habían emigrado desde “El Planeta Azul”.

En el cristal de su casco, fue la inmensa figura cilíndrica y luminosa que se reflejó en el instante mismo en que llegó a la parte central del pasillo. A pesar de que nació y toda su vida la había pasado en el espacio; desde siempre le gustaron los “libros holográficos” en los que se narraban las historias de como había sido ese planeta cuando todavía tenía vida y habitantes… En la época previa a que el daño ecológico y las guerras bacteriológicas acabaran con todo indicio de vida que ahí hubiera podido existir.


Sabía que algunos de sus antepasados vivieron ahí la mayor parte de su vida, mucho antes de emigrar al espacio… Pero como en su caso nunca pudo pisar el suelo terrestre y ni siquiera saber que se sentía “caminar” en un lugar en el que la fuerza de atracción permitía dar pasos sin flotar en el aire; todo lo que se relacionaba con la forma de vida de ese entonces, le parecía fascinante, pero al mismo tiempo le resultaba todo un misterio.

Durante las veces que le tocaba trabajar en el mantenimento de los páneles solares instalados en el exterior, ese era el pensamiento recurrente que se apoderaba de su mente; también se quedaba por momentos contemplando a lo lejos lo que quedaba de ese planeta y pensando en todas las historias que los habitantes de otro tiempo le hubiesen podido contar.


Durante las últimas semanas, esa idea había cobrado en su interior mucho más fuerza, debido a que había sido en uno de esos paseos nocturnos (que siempre culminaban a mitad del pasillo principal), le tocó observar el paso de una esfera que a pesar de tener unas alas artificiales, sobrevolaba majestuosa por el espacio y muy cerca también de la órbita terrestre.

Sin dudarlo ni un instante, en esa ocasión había sacado de una de las bolsas de su traje, uno de los instrumentos de navegación, que entre otras funciones podía brindar información de objetos orbitando a distancia, y fue así como descubrió que aquella extraña esfera que en la parte central de una de sus caras, tenía dibujado además de su nombre: KEO“; también una representación gráfica del mapa del genóma humano.

La informacíon desplegada al inicio en su pantalla transparente, le hizo saber que llevaba cerca de 50 mil años navegando en el espacio, y que en su interior contenía además de millones de mensajes escritos en todos los idiomas y dialectos por la civilización humana del tiempo previo al año 2010; muestras de agua de mar y suelo terrestre, fotografías de personas de todas las culturas que vivieron en el planeta tierra; así como un disco con un compendio enciclopédico del conocimiento humano de esa época.

Si el interés y la curiosidad por El Planeta Tierra ya eran grandes, el satélite pasivo KEO, contribuyó a aumentar más todo eso… Algunos días después se enteró que uno de los escudos térmicos, al hacer reacción por presión de las radiaciones solares, propició que el satélite volviera a la tierra; y al entrar en contacto con la atmósfera de ese planeta, su temperatura aumentara hasta casi alcanzar los 2800º C, generando así un fenómeno del que también había leído mucho en los libros holográficos, conocido como “Aurora Boreal”.

Pero eso no fue lo relevante; ni tampoco que cuando eso sucedió pudo presenciar por primera vez lo que se sentía ser testigo de un fenómeno natural (aunque 50 mil años atrás la tecnología rudimentaria de ese entonces permitió calcular y manipular para que sucediera ese proceso).

Lo importante era, que cuando se enteró que podía recuperar uno de los miles de mensajes albergados en uno de los discos de cristal -y de los que al parecer nunca se pudo localizar nunca al destinatario- no dudó en gestionar todo para rescatar uno al azar y que por fin le permitiera realizar su sueño de conocer a través de las palabras de alguien de ese tiempo como fue en otro tiempo El Planeta Tierra.

El pasado estaba ahora en sus manos, todo lo que imaginaba se revelaría ante sus ojos y a través del reflejo de su casco con tan sólo oprimir un botón que decodificaría el idioma y el mensaje de una carta escrita 50 mil años antes de que esa noche sucediera…


“Tengo muchas cosas que decirte y no sé ni por donde empiezo… Me imagino en esta noche lo que pensarás al momento de leer esta carta y como podría yo, (habiendo vivido en una época con una forma de vida muy limitada y distinta a la tuya), compartirte todo lo que yo sé sobre una realidad que ni siquiera estoy segura si conocerás.

Yo pienso que lo primero que me preguntarías si en este instante estuviéramos frente a frente y mirándonos a los ojos, sería: ¿Cómo es la vida y qué se siente vivir aquí?…

Es algo complejo intentar explicarte con palabras; lo único que te puedo decir al respecto es que el mundo, en esta etapa que me tocó vivir a mi es un lugar hostil en el que muchos valores se han perdido y la violencia se manifiesta de todas las formas… La vida es difícil, pero si algo he aprendido en los años de vida terrena es precisamente que ninguna cosa es fácil; y así como existen tantas cosas negativas en la tierra; la vida misma te regala la posibilidad de encontrarle un sentido diferente a todo a través de todas esas cosas que no se compran con moneda corriente, o que por el mismo valor inconmesurable que tienen, no se pueden comercializar.

Ojalá en el tiempo que a ti te toque vivir, todavía exista el mar, las noches con estrellas, las emociones que te provoca leer una historia hermosa y fascinante o escuchar la letra y la música de una canción que parezca que alguien más escribió por ti.

Podría plasmar muchas líneas para contarte cómo son los lugares y las cosas más bonitas que no fueron creadas por la mano del hombre, pero creo que sería mucho mejor para ti si pudieras verlas con tus propios ojos y no sólo a través de una fotografía impresa entre las páginas de un libro de historia antigua…

Me encantaría que tuvieras la oportunidad de experimentar lo que se siente tocar con tus manos la corteza de un inmenso árbol, o la textura “rugosa” de la piel de un elefante; así como ser capaz de percibir el calor de los rayos solares en tu piel (sin temor a enfermarte).

Que pudieras caminar por ti mismo para recorrer caminos que te lleven a sitios que te hablen por si solos de su historia, de su gente y que con cada una de esas experiencias, tus sentidos y tu alma se llenen de mil imágenes, aromas y sonidos nuevos.

Desconozco si serás mujer u hombre; pero creo que más allá de eso, desearía que a pesar de lo que pase en el futuro, fueras una buena persona, con la capacidad para valorar en su justa dimensión lo que es realmente importante y que la transparencia de tu mirada revelara la ternura, tu capacidad de asombro y todas las emociones positivas que sin importar los defectos que puedas llegar a tener como persona, te lleven a ser alguien mucho más humano.

Espero que en el espacio y tiempo que te toque a ti vivir, ya no existan las guerras y se haya encontrado una cura para el cancer (que en mi tiempo fracturó a muchas familias al llevarse a mucha gente valiosa); que la depresión sea un mal erradicado y que la gente ya no se enferme y muera por “padecer” ni a nivel físico ni emocional del corazón…

Ojalá que te enamores de verdad y experimentes la bendición de estar involucrado en el milagro de dar vida a otro ser humano; que por muchas complicaciones y problemas que puedan existir en tu época, tengas siempre el corazón lleno de sueños y que cuentes con un cómplice y amigo con el que puedas hablar de todo eso al final del día; que esté siempre ahí contigo para ayudarte a no perder la capacidad de asombro ni el valor de cada instante -a pesar de la distancia- y que tengas siempre presente el precepto budista que sostiene que: “nunca es demasiado tarde para ser niño”.

Tu existencia, sin duda alguna será muy distinta a la mía, por eso yo no te puedo enseñar nada… Te puedo contar lo que a mi me tocó conocer y presenciar durante el tiempo que estuve aquí; y en base a eso regalarte algún consejo, pero creo que te serviría más si te digo que trates de aprender de cada persona que se cruce en tu camino y de cada experiencia que tengas que afrontar, para que puedas crecer como persona y tu vida sea siempre plena en todos los sentidos”.

“Europa VII” / “A Las Cinco En El Astoria” (2008) / Track 06.

“Europa VII”
-Xabi San Martín – La Oreja de Van Gogh

Comienza la desconexión,
se acaba el aire y la energía,
no queda nadie en el control,
la nave flota a la deriva…

Y yo, con melancólica visión,
repaso ciencia y religión,
señalo el sol por la ventana:
“Allí vivía yo”…

Un diminuto punto azul,
se pierde en un millón de chispas,
es mi planeta a un día luz,
y una lección de perspectiva…

Y yo, muerta de miedo en un rincón,
pienso en mi civilización,
susurro en el puente de mando:
que “allí vivía yo”.

Y entonces rompo a llorar,
y miles de gotitas violan la gravedad,
me quito la bandera de mi traje espacial,
y escribo en el reverso,
que soy de la humanidad…

Según indica el monitor,
me va quedando menos tiempo,
para sufrir la colisión,
que me devuelva al firmamento…

Y yo, escucho el eco de mi voz,
grabando esta retransmisión,
para que suene en el futuro,
y sirva de lección…

Y entonces rompo a llorar,
y miles de gotitas violan la gravedad,
me quito la bandera de mi traje espacial,
y escribo en el reverso:
“Yo soy de la humanidad”…

La frágil existencia milagrosa y casual,
la vida mas pequeña vale mil veces más,
que la nación más grande,
que se invente jamás…

Historia de Una Ausencia.

Despertó de madrugada extrañándolo demasiado… De nada había servido meterse a la cama tan temprano y antes de apagar la lámpara, darle un beso a la almohada contigua, para luego abrazarse a ella… Todo en un intento por no sentirse sola y al mismo tiempo repetirse hasta casi “autoconvencerse” de que al cerrar los ojos para abandonarse al sueño, le restaría un día completo a la cuenta regresiva de las horas y semanas que todavía faltaban por transcurrir para poderlo ver.

Se liberó de todas las frazadas que envolvían su cintura en sustitución del abrazo cálido de quien estaba ausente, y abandonó la cama para dirigirse decidida en medio de la penumbra y “a tientas” para encender la luz que le permitiera tener una mayor visibilidad al momento de ocupar la silla de su escritorio otra vez.

Todavía mientras buscaba en uno de los cajones, papel y pluma para escribir lo que sentía; su cabeza recordó como había pasado todo el día anterior echándolo de menos…

Fue como si hubiera vuelto a vivir el mismo día, pues se vio de nuevo a bordo de su auto, de camino al trabajo y viajando con el asiento de al lado vacío… Su mente le proyectó también la imagen de todas las veces que desde su área de trabajo echaba de cuando en cuando un vistazo hacia la ventana, con la esperanza de ver como un vehículo conocido se estacionaba afuera del edificio, seguido por el sonido producido en su celular con un mensaje nuevo de texto, con el que él le avisaba que aprovechando que estaba cerca, no había querido dejar pasar la oportunidad de detenerse a saludarla.

Pero al salir y verlo tan sólo por un instante, en su abrazo espontáneo ella había descubierto que todo eso no era más que un simple pretexto para disfrazar que en realidad estaba ahí porque la extrañaba demasiado y moría de ganas de verla; pero tampoco era capaz de reprocharle nada; porque al darle un beso apasionado (pero al mismo tiempo tan tierno), le agradecía ese impuso repentino, ya que ella también se sentía igual.

Esa escena nunca sucedió, y al regresar a casa -ya casi oscureciendo- escapaba con su mente de la lentitud del tráfico, soñando despierta con que le hubiera gustado que en el lapso de tiempo que dura la transición del color rojo al verde en el semáforo de alguna avenida importante; una vez más el sonido de su celular -resguardado entre mil objetos en el interior de su bolso-, esta vez sonara para entregarle la voz de alguien con una propuesta espontánea para salir al cine, ir a caminar o simplemente cuestionarla, si podía “autoinvitarse” para ser su “cómplice” en ese repentino plan que ella tenía desde una semana antes, para ir al centro comercial tan sólo por el placer de caminar, tras haber salido de ahí con una bolsa y el celofán envolviendo un libro o CD nuevo.

Las primeras líneas de la hoja se llenaron de todos esos pensamientos con los que a través de cosas demasiado cotidianas le argumentó porque lo extrañaba tanto a diario… Estaba ya cansada de esperar y esa noche, -todavía mientras seguía conduciendo- algo en su interior se estremeció, porque reconoció que se moría de ganas por llegar a casa y encontrarlo, porque durante los últimos 14 fines de semana, ella hubiera deseado que uno de esos tantos Sábados él la sorprendiera con una invitación para ir a la montaña a andar en bicicleta, o “raptarla” un Viernes por la tarde, -al final de la jornada de trabajo- con la indeclinable propuesta para ser la compañía perfecta durante una cena al aire libre, a las afueras de la ciudad y contemplando las estrellas.

En plena madrugada le escribió con todas sus ganas, que deseaba con todo su corazón que llegara ya; a pesar que no tuviera ni la menor idea de dónde se encontraba él, en ese instante en que ella estaba ahí robándole horas a su sueño en lugar de estar durmiendo abrazada a él.

Dentro de su desesperación reconoció que tenía más defectos que virtudes, también que hasta ahora no se había esforzado lo suficiente para convertirse en la mujer que él necesitaba. Le pidió perdón porque apenas unos cuantos años atrás lo confundió con otra persona, creyó haberlo encontrado en otro hombre que en su momento le hizo creer que su eterna búsqueda por fin había terminado…

Pero no, eso no era cierto, y en ese momento, mientras la madrugada se agotaba; no podía evitar pensar en la posibilidad de que a él también le estuviera pasando lo mismo, incluso hasta creyó que algo había propiciado que él se distrajera a tal grado en el camino, que se había olvidado por completo que también la necesitaba y había salido a su encuentro.

Por dentro le carcomía la sola idea de imaginar que él también podía haberse equivocado al confundirla con otra mujer en su presente inmediato o lejano… Le dolía, sí, pero no quería dejarse abrumar por ese pensamiento… No lo conocía aún, pero deseaba con todas sus ganas que él abriera los ojos y se diera cuenta a tiempo que aún no era demasiado tarde para salir, tentar a la suerte hasta dar con el instante en que por fin se encontraran…

Fue así como en plena transición de la madrugada a la mañana, su corazón se volvió a ilusionar cuando empezó a soñar despierta con la posibilidad de que a pesar de que todavía ni siquiera sabía de que color eran sus ojos, la forma de su cara o las dimensiones de sus manos; le bastaría verlo tan sólo una vez, para saber que era un buen hombre y su mirada sería el reflejo, de que todo ese tiempo alejado de su lado solamente había sido un período de tiempo necesario para que él se convirtiera no en “Un Príncipe”, sino simplemente en el hombre que que necesitaba y tan sólo vendría a complementarla.

Entonces por primera vez en mucho tiempo suspiró tranquila por un hombre simple al que jamás había visto y del cual, aún así, ya se sentía por completo enamorada.

Tenía ganas de que su fe fuera mucho más grande que sus miedos… Por eso quería aprender a vivir sin extrañarlo… Aunque todavía él no fuera un personaje cotidiano en su historia, ella quería crecer y convertirse en la mejor persona que pudiera ser, para que al momento de encontrarlo y descubriera en el día a día todo lo que era, él ya quisiera quedarse ahí.

En su carta le habló de algunas de las cosas que tenía para darle: millones de silencios para que el los usara cada vez que necesitara hablar de algo; miradas que le dijeran sin palabras todo lo que lo amaría y cientos de abrazos para utilizar al llegar a casa y luego de un día pesado de trabajo… por no hablar de la ternura que a veces vale mucho más que cualquier noche de pasión.

Le prometío que con él no cometería los mismos errores del pasado, era demasiado, pero al mismo tiempo tan poco todo lo que de él necesitaba, que lo único que le pediría como regalo sería: una oportunidad para cimentar la base de sus sueños sobre un presente imperfecto…

Tras el último punto que plasmó sobre la hoja (que ya no estaba en blanco), firmó con un suspiro… Entonces el sueño nuevamente regresó y se apoderó de ella.

Volvió de nuevo a la cama y se dejó envolver de nuevo entre frazadas… Sólo que ahora sin esa sensación de vacío provocada por la ausencia de quien todavía ni siquiera conocía…

Con la habitación en penumbra, pronunció en sus pensamientos una oración para pedir que él estuviera bien y su vida fuera plena aunque ella todavía no formara parte… Por primera vez –y después de mucho tiempo- había logrado estar tranquila, al depositar su fe en algo tan incierto…

No sabía cuanto faltaba, ni cuando llegaría… Apagó otra vez la luz, cerró los ojos y se durmió pensando en que si él se perdía de nuevo en su búsqueda, si no existía o quizá nunca se encontraban; con el simple hecho de regalarle la posibilidad de albergar en su interior un sueño tan hermoso, sería más que suficiente para que a partir de allí fuera feliz por si misma y estuviera bien…

“Sola”
-Irán Castillo-

No, no me importa despertar,
agotada de soñar con fantasías,
que pronto serán mías.

Y no, no me quiero enamorar,
sólo por poder contar con compañías,
para el amor no hay prisa.

No, aunque tenga que pasar,
tantos años y alinear,
a este corazón que no se fía,
yo, aunque tenga que esperar,
algo tiene que llegar aquí a mi vida,
como una poesía.

Sola, prefiero seguir soñando,
que existe en algún lugar,
un abrazo a la medida de mis brazos,
prefiero seguir soñando,
que me tengo que encontrar,
una boca a la medida de mis labios.

Hoy, no me queda nada más,
que pisar la realidad en este día,
buscar mi plusvalía.

Y no, no me quiero enamorar,
sólo por poder contar con compañía,
para el amor no hay prisa.

No, aunque tenga que pasar,
tantos años y alinear,
a este corazón que no se fía,
yo, aunque tenga que esperar,
algo tiene que llegar aquí a mi vida,
como una poesía.

Sola, prefiero seguir soñando,
que existe en algún lugar,
un abrazo a la medida de mis brazos,
prefiero seguir soñando,
que me tengo que encontrar,
una boca a la medida de mis labios…

Sola, prefiero seguir soñando,
que existe en algún lugar,
un abrazo a la medida de mis brazos,
prefiero seguir soñando,
que me tengo que encontrar,
una boca a la medida de mis labios…

Prefiero seguir soñando,
que existe en algún lugar,
un abrazo a la medida de mis brazos…

Prefiero seguir soñando,
que me tengo que encontrar,
una boca a la medida de mis labios…

Que existe en algun lugar,
un abrazo a la medida de mis brazos…

Que me tengo que encontrar,
una boca a la medida de mis labios…

Historia En La Canción: "Cuando Duermes"…

Existió hace algún tiempo una niña metida en un disfraz de mujer, que por alguna extraña razón había sido enviada al mundo real. Ella era una ángel proveniente de un mundo de fantasía, donde los sueños y la ternura prevalecían sobre cualquier otro sentimiento.

Mucho antes de que emprendiera su camino y fuera su propio padre quien decidiera acompañarla para llegar al sitio que indicaba en el libro de su vida sería su destino; él mismo, con todo el amor y la paciencia del mundo le desprendió las alas para guardarlas después en un armario gigante y dorado donde se conservarían hasta su regreso; al igual que el pequeño costal de terciopelo azul, cargado de “polvitos mágicos” (que él recolectó durante milenios enteros de las estrellas fugaces que encontró en el camino y durante sus andanzas por otros mundos), y que muchos años previos a su partida, puso en sus manos como un regalo al nacer.

Desde ese entonces, sabiendo que su hija no podía llevar ese presente consigo a dónde iba, tras muchas lunas y soles de su universo, en que pasó pensando ¿en cómo hacer para que se lo quedara?, finalmente él, con un soplo de aliento, se encargó de esparcirlo por completo adentro de su mente y corazón.

Estaba seguro que en el mundo real esa sería una buena herramienta que iba a servirle de ayuda para mantener vivos los sueños que llevan a creer que todas las cosas inimaginables son posibles de realizarse y también para curar los dolores del alma.

Cuando ella llegó al mundo real, olvidó por completo quién era y de dónde provenía. Le costó mucho trabajo adaptarse a la vida cotidiana, y más aún: Acostumbrarse a que su padre no estuviera…

Tuvieron que pasar también muchísimos años para que se diera cuenta que no era igual a las demás personas; pues si bien era cierto que su apariencia era la de una chica sencilla, que con jeans, tenis y una guitarra colgada en la espalda, caminaba a diario -quizás un tanto ajena y distraída a las trivialidades del mundo cotidiano- su mirada transparente revelaba que su verdadero espíritu la mantenía atenta y perceptiva a los detalles simples que sin quererlo le recordaban lo que fue alguna vez en otro espacio y tiempo.

Era por eso que ante los ojos del mundo ella se percibía muy distinta y a veces hasta extraña o fuera de lugar… Como en su interior jamás había crecido, el disfraz físico le venía bastante grande, pero lo que ella no sabía era que la madre naturaleza -que en su infinita sabiduría nunca se equivoca- así lo había previsto desde antes de que ella existiera en el mundo, y había hecho un gran trabajo al crear esa peculiar combinación de belleza, en la que alguien que a primera vista podría pasar como alguien normal y simple; era una chica todavía mucho más hermosa cuando sonreía o alguien era capaz de detenerse un instante para descubrir toda la ternura y la belleza reflejada en el brillito de sus ojos impresionantemente redondos y de un peculiar tono marrón.

Cuando esos ojos, repletos de infinita transparencia, se cerraban cansados al mundo real, (para luego abrirse al mundo imaginario), había veces en que sus sueños podían ser azules. Nadie lo sabía a ciencia cierta… Pero quizá volvía en el camino para recuperar el tiempo perdido y con sus alas puestas reencontrarse con su padre; quien antes de despedirse, siempre le susurraba al oído una canción hermosa y simple que le recordara al despertar como poder usar los polvos mágicos al volver al mundo real…

Quizá por eso ella sonreía mientras dormía. Ningún mortal que pudiera estar al lado suyo en ese instante junto a ella podía haber sido capaz de adivinar o describir las imágenes que al otro lado de la irrealidad ella tenía frente a sus ojos, pero podía darse cuenta que la eternidad podía ser algo mesurable y tan breve si se comparaba con la longitud de sus rizos que desobedientes y traviesos le cubrían el rostro mientras dormía.

A veces recordaba esos sueños y algunas otras no… Pero eso no importaba, lo que contaba era que al despertar, algo en su interior volvía a brillar de nuevo y muchas veces la llevaba a materializar sus sentimientos en hojas de papel que quedaban tapizados con notas musicales o en las historias de dos pequeños ángeles que a pesar de no existir físicamente, si formaban parte de su mundo de letras y de sueños transportados a la realidad.

Pero no todo era felicidad, había días en que sus propios sueños podían volverse extraños y atemorizantes… Cuando eso sucedía no podía -aunque quisiera- volver para encontrarse con su padre, y esa sensación de miedo y desprotección se proyectaban en la fuerza con la que se aferraba a su almohada o en la forma como se abrazaba a veces a sus propias rodillas durante las noches de tormenta y de insomnio, en un intento desesperado por escapar de los fantasmas que la perseguían, por todos esos miedos que a veces la rondaban, esperando un descuido para envolverla con sus mantos negros; mientras ella intentaba encontrar un refugio seguro en la calidez de su cama.

Había noches también en que sus sueños eran tranquilos y reconfortantes, el sueño la perseguía a veces para sorprenderla en el sofá frente a la chimenea.

Más allá de las imágenes en tonos celestes o las oscuras y difusas, lo que esa niña en disfraz de mujer no sabía, era que cada vez que dormía, tenía la posibilidad de volver a ser todo eso que en esencia había sido y seguiría siendo, sin que por fuera le doliera ser “distinta”; y de regalarle a quien pudiera estar ahí, la posibilidad de experimentar toda la ternura capaz de caber en el alma y de ver manifestado en algo tan simple como verla dormir, la existencia de Dios.


“Cuando Duermes” / “Está Llorando El Sol” (1991) / Track 1.

“Cuando Duermes”

-Cómplices-

Ha caído la noche,
el mundo se fue a dormir,

las calles sueñan en silencio.

El viento silba tu nombre al pasar,
antes de irse a descansar.

Te has quedado dormida casi sin querer,
con una palabra en tus labios,

y yo daría todo lo que tengo
por conocer todos tus sueños.

Cuando duermes les dices adiós
a los que sólo quieren verte crecer,
y aún sueñas con princesas,
duendes y brujas de esas,
que se esconden en tu habitación.

Y mientras voy persiguiendo tu amor,
en cada rincón de tu corazón.

Sale el sol, llama al amanecer,
y acariciar tu piel.

Sabe que cuando duermes
tu nombre se convierte en una canción.


Cuando duermes paras el tiempo y todo da igual,
aunque ahí afuera llueva o nieve,
eres como una revolución,
que conquista mi corazón.

Cuando duermes les dices adiós
a los que sólo quieren verte crecer,
y aún sueñas con princesas, duendes y brujas de esas,
que se esconden en tu habitación.

Y mientras voy persiguiendo tu amor,
en cada rincón de tu corazón.

Sale el sol, llama al amanecer,
y acariciar tu piel.


Sabe que cuando duermes
tu nombre se convierte en una canción.

Te has quedado dormida sin saber
que soy el espía de tus sueños,
sin más bandera que tu lecho,
sin más frontera que tus besos.

Voy persiguiendo tu amor,
en cada rincón de tu corazón,
sale el sol, llama al amanecer,
y acariciar tu piel.

Sabe que cuando duermes
tu nombre se convierte en una canción…

Historia en La Canción: "A New Day Has Come".

Este es el último post del año, y la primera vez que no escribo algo tan “elaborado” en el sentido de organizar la información y todas las ideas previo a publicar en el blog.

Esta última tarde estoy en un cibercafé de Salto, Uruguay, lugar en el que como todos los que pasan con frecuencia por aquí vive mi MEJOR AMIGA y una de las personas que más quiero en este mundo.

Me encantaría comentarles sobre eso y todas las cosas tan padres que he vivido al lado de Vane, que es una niña súper tierna y es como persona mucho mejor de lo que yo me imaginaba, pero este post es simplemente para agradecerles el haber estado presentes en este blog durante todo el 2008 que para mi fue un año muy fructífero en todos los sentidos y también para desearles que todas las cosas que sueñan y desean se les cumplan en el 2009.

Ojalá que el 2009 les permita viajar “más ligeros de equipaje” en el sentido de superar los problemas o las cosas que les complicaron la vida o los hicieron sentir tristes, todo siempre pasa (hasta las cosas malas) y creo que la onda es aprender a vivir al máximo con los elementos que se presenten, y aunque sea un sentimiento muy de humanos, no hay que permitir que MIEDO NOS DOMINE, porque si bien es cierto que vivimos una época difícil en todos los sentidos, para que las cosas cambien también depende mucho de la “vibra que todos generemos” y de nuestra actitud.

Para ya no tirarles “más rollo”, sólo me resta decir que a pesar de que lo usual es desearle a todo mundo lo mejor en estas fechas, nadie tiene el futuro asegurado y si el 2009 no resulta ser como esperamos, no hay que perder la fe y pedir a Dios además de la salud, que nos de la fortaleza para afrontar con entereza cualquier adversidad que tengamos que afrontar.

Les agradezco a todos y cada uno de ustedes los correos, comentarios, correos y las visitas al blog, y espero regresando en Enero a Cd. Juárez, además de poder contestar los mensajes de cada uno de ustedes, comenzar a compartirles LA BITÁCORA DE VIAJE de estas que han sido ¡LAS MEJORES VACACIONES DE TODA MI VIDA!!!…

Por lo pronto la última canción de “Historia En La Canción” es de Celine Dion, una rola que en lo personal me encanta porque habla de cuando has pasado por algo difícil, siempre queda la posibilidad de que al llegar un nuevo día, tendrás una nueva oportunidad… Por eso quise dejar esta rola para el último post del 2008.

Un gran abrazo para todos, que pasen una súper noche de año nuevo al lado de las personas que más aman y ¡nos leemos de nuevo en el 2009!^

P.D. Gracias a Clau por el disco de Celine… ¡Todavía estoy privada!!!!

My Love – Ultimate Essential Collection / 2008 / Track 7 (disco 2)

“A New Day Has Come”
Un Nuevo Día Vendrá

I was waiting for so long
Esperé mucho tiempo
For a miracle to come
Porque un milagro llegara
Everyone told me to be strong
Todos me decían que tenía que ser fuerte
Hold on and don’t shed a tear
Que esperara y no derramara una lágrima

Through the darkness and good times
A través de la oscuridad en los buenos tiempos
I knew I’d make it through
Yo sabía que lo haría
And the world thought I had it all
Y el mundo pensaba que yo lo tenía todo
But I was waiting for you
Pero yo estaba esperando por ti.

Hush, love
Silencio, amor…

I see a light in the sky
Veo una luz en el cielo
Oh, it’s almost blinding me
Que casi me ciega
I can’t believe
No lo puedo creer
I’ve been touched by an angel with love
He sido tocada por un angel con amor…

Let the rain come down and wash away my tears
Deja que la lluvia caiga y lave mis lágrimas
Let it fill my soul and drown my fears
Deja que llene mi alma y ahogue mis miedos
Let it shatter the walls for a new, new sun
Déjale romper las paredes por algo nuevo, un nuevo sol
A new day has…come…
Un nuevo día, vendrá

Where it was dark now there’s light
Donde estaba oscuro, ahora hay luz
Where there was pain now there’s joy
Donde había dolor, ahora hay alegría,
Where there was weakness, I found my strength
Donde había debilidad, yo encontré mi fuerza
All in the eyes of a boy…
Todo en los ojos de un niño…

Hush, love…
Silencio, amor…

I see a light in the sky
Veo una luz en el cielo
Oh, it’s almost blinding me
Que casi me ciega
I can’t believe
No lo puedo creer
I’ve been touched by an angel with love
He sido tocada por un angel con amor…

Let the rain come down and wash away my tears
Deja que la lluvia caiga y lave mis lágrimas
Let it fill my soul and drown my fears
Deja que llene mi alma y ahogue mis miedos
Let it shatter the walls for a new, new sun
Déjale romper las paredes por algo nuevo, un nuevo sol
A new day has…come…
Un nuevo dia.. Vendrá…

Ohhh, a light… Ooh…
Ohhh, la luz… Ooh…

Historia En La Canción: "Juan".

Termina el mes, casi se acaba también el 2008, y como cada fin de ciclo de 30 días, se ha llegado el tiempo de escuchar el tema de la sección: “Historia en La Canción”.

“Juan”, compuesta por Alix Bauer es una canción hermosísima que a pesar de tocar un tema ante el cual muchos cerramos los ojos o mostramos indiferencia: porque es algo “que incomoda y duele”; la forma como ella lo abordó por medio de la música, propicia, que sin restarle importancia a una realidad que a diario palpamos, a través de esta canción, además de causarte ternura (al imaginar que te encuentras al niño que protagoniza esta historia), te hace reflexionar también respecto a que por desgracia cada vez existen más niños bajo esas circunstancias: de tener que crecer enfrentándose a los peligros de la calle, para poder sobrevivir.

Considero que esta es la mejor canción que Alix ha compuesto en toda su vida y todo lo que pudiera decir sobre ella, ya lo dejé plasmado en uno de los post que conformó la sección de Lunes de Compositores“.

Respecto al tema de “los niños de la calle” (que es la premisa central de esta Historia en La Canción), sólo puedo decir que no es un problema que se resuelva dándoles dinero en la calle, puesto que muchas veces estos niños son explotados por adultos -incluso por sus propios padres- y al regalarles una moneda, en lugar de beneficiarlos los perjudica más, puesto que ellos aprenden a ganarse la vida pidiendo dinero, en lugar de aprender a trabajar.

Lo ideal sería que existieran más instituciones de asistencia para todos estos niños, que pudieran alejarlos de las calles y brindarles lo que todo niño necesita: amor, comida, vestido, valores y educación… Sin embargo, en muchos países subdesarrollados hay mucho por hacer todavía, y en lo personal pienso que si de verdad tenemos intención de hacer algo por estos niños, esa ayuda que se traduce a una moneda, la canalicemos mejor a una institución que se dedique a eso, puesto que muchas veces estos organismos no tienen apoyo del gobierno y subsisten precisamente del patrocinio que pueda brindarles la gente; o quizá también, para un niño de la calle sería de más provecho, si le cambias la moneda por algo de alimento o ropa.

No cerremos los ojos ante esta realidad y compartamos ya sea en tiempo o en especie, un poco de lo que a nosotros se nos ha dado.

Nos leemos dentro de 1 mes con la última canción para cerrar el 2008.

¡Buen fin de semana para todos!

“Juan” / “Por Vez Primera” (1991) / Track 3.

“Juan”
– Alix Bauer-

Todas las mañanas,
aún de madrugada, en la esquina de reforma,
te sorprende una mirada,
aún no alcanza la ventana,
apenas si le logras ver la cara…

Es un niño, de sólo 6 otoños,
que en un brinco se aparece,
cuando el semáforo está en rojo,
que trae una botella de agua sucia,
por la que avienta un chorro,
un pedazo de trapo viejo,
con el que desaparece de mojo.

Juan,
en la esquina de reforma,
lavándote el cristal,
es un dombo a la sonrisa de disfraz.

Juan,
es un duende,
y a temprana edad aprende a amar,
en la esquina de reforma,
lavándote el cristal.

Parece muy contento,
si encuentra un conductor,
que requiera su servicio,
y no le encienda el limpiador,
es un niño que con su carita,
te roba el corazón,
y darle tan sólo una moneda,
te hará sentir mejor…

Juan,
en la esquina de reforma,
lavándote el cristal,
es un dombo a la sonrisa de disfraz.

Juan,
es un duende,
y a temprana edad aprende a amar,
en la esquina de reforma,
lavándote el cristal.

Juan,
en la esquina de reforma,
lavándote el cristal,
es un dombo a la sonrisa de disfraz.

Juan,
es un duende,
y a temprana edad aprende a amar,
en la esquina de reforma,
lavándote el cristal…


Historia en La Canción: La Noche de Filippa Giordano – "Amarti Si".

…Fue en una noche, de hace muchas noches… Ninguno de nosotros la conocía, pero todos estábamos ahí expectantes, bajo una atmósfera poco habitual: aire fresco, un cielo estrellado, aroma y sonido de cuerdas, maderas y metales que permanecieron al igual que nosotros en suspenso, hasta el momento cuando de pronto ella apareció.

Llevaba un vestido celeste de satín y guantes largos de seda cubriendo sus manos; se veía hermosa tratando de mantener en su lugar los cabellos lacios y castaños que en declarada rebeldía, el viento se empeñaba en sacar de su peinado sencillo -pero al mismo tiempo elaborado y elegante- para colocarlos en desórden sobre su rostro; durante su camino hacia el escenario.

Cuando por fin estuvo frente al micrófono, su voz se abrió para interpretar las primeras notas de “Va Pensiero” del coro de la ópera “Nabbuco” de Guiseppe Verdi.

Posterior a esa primera interpretación, fue de nuevo mágico el instante cuando el idílio entre la noche y el silencio se rompió, porque su voz dio paso a una de las arias más sutiles del bel canto: “O Mio Bambino Caro” de la ópera Gianni “Schicchi”, escrita por Giancomo Puccini… Y fue mágico también, descubrir como cada instrumento que en conjunto conformaba la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua (OFECH) salía de su letargo cada vez que ella necesitó hacerse escuchar y transmitir emociones y vivencias a través de su bellísima tesitura de soprano.

Si cantando era encantadora, en su interacción con el público lo fue todavía aún más…. Pues en los momentos cuando no se encontraba en la interpretación de una canción de amor, o en el intermezzo sinfónico de la Caballería Rusticana, pedía a su asistente que le regalara otro montón de “pasadores” para el cabello, y así alejar de su rostro el mechón que no le permitía ver la letra de la canción en turno y que luego propició que derritiera el corazón de más de 5 mil personas, quienes atentos a cada uno de sus movimientos, atestiguaron como con toda la sencillez del mundo le preguntó al director de la orquesta si no necesitaba él también “pasadores” para que el viento no le volara las hojas con las partituras.

Los minutos pasaron entre arias y óperas de Rossini, Bizzet, Mascagni y Puccini… Para esas alturas de la noche, cuando la luna parecía querer escaparse de las nubes que intentaban impedirle el seguirla viendo, Filippa regresó al escenario después de un interludio, pero ahora llevando un vestido en tonos plata y dorados, para darse el lujo de cantar “otra vez” una canción que no le gustó como le salió…

También provocó las risas espontáneas de todos, en el instante en que agradeció la invitación que le hiciera para estar en El Estado de Chihuahua el Gobernador de nombre laaaargo, laaaargo… (José Reyes Baeza Terrazas) y terminó de echarse a la bolsa a todos cuando pidió que después de terminado el concierto la llevaran a comer *”burritos”.

¡Mamma Mía!… Fue lo que ella exclamó al darse cuenta que el viento continuaría divirtiéndose y haciendo travesuras con el micrófono, las hojas en el atril y también con su cabello… Pero eso no importó, porque en medio de esa explanada, donde tantas almas se reunieron tan sólo para escucharla, ella nos contó a través de su voz, un pedacito de la historia de “El Barbero de Sevilla”, luego habló de la picardia y sensualidad de “Carmen” en la divertida letra de “Chanson Boheme” o la ópera Habanera; así como también de la aventura fascinante de la Princesa Turandot en “Nessun Dorma”, que revela la proclamación del secreto en el que absolutamente nadie debe dormir hasta encontrar el nombre del Príncipe desconocido, Caláf.

La noche era joven aún y su carisma, así como la calidez de su trato, propiciaron que a pesar de serlo, se disolviera por completo la solemnidad que se asocia con un evento de ópera… El concierto no iba todavía ni por la mitad y en las pantallas se reflejaba el rostro de una chica que aún con su vestido de gala, irradiaba sencillez, y que la mejor parte del concierto aún estaba por vivirse.

Todas las piezas de ópera son hermosas, dramáticas e intensas… Mucho más cuando son interpretadas con la pasión y el sentimiento que logra proyectar más emociones de las que se obtienen a través de depuradas técnicas vocales… Pero el momento cumbre de la noche, sin duda alguna fue cuando tras una pauta de silencio, la Orquesta inundó una vez más las ondas sonoras con el sonido ascendente de instrumentos de cuerda y de viento…

Eran los primeros acordes de “Amarti Si”, una bellísima canción con la que en el año 2002, Filippa dejó huella en el prestigiado Festival de San Remo.

Sobre el escenario improvisado de una ciudad desértica, su voz se escuchaba dulce, pero a la vez tan envolvente y nostálgica, que fue prácticamente imposible resistirse a ella y hubiera sido mucho más complicado intentar describir lo que se siente cuando el corazón se estremece y la piel se eriza como consecuencia de estar ahí en el instante mismo en que todos los instrumentos suenan como uno solo, para darle vida a una hermosísima canción.

Hubo más en aquella noche, de hace muchas noches… Cuando el repertorio se agotó y el director cerró el libro con las partituras, Filippa improvisó y volvió a robarse el corazón de todos los asistentes al interpretar (sin otro elemento más que su propia voz), una canción de Juan Gabriel.

Tras una hora y media de concierto, las luces, el micrófono y el sonido se apagaron… La gente vació la explanada del en ese entonces todavía en “obra negra”: Centro Cívico Paso del Norte… Un escenario en el que a dos años de distancia, -y gracias a canciones como esta- todavía resuenan los ecos de la noche de Filippa Giordano.

* Burritos: Platillo típico de Cd. Juárez, Chih. elaborado a base de una tortilla de harina enrollada y que en su interior puede contener guisado de carne de res o de puerco, con papas y chile o también frijoles con queso y asadero.


“Amarti Si”-

-L. Quarantotto-

Rimani qui per me cosi,
Permanece aquí por mi,
accanto a me cosi…
junto a mi así…

Mentre il sole va giú,
mientras el sol cae
un ‘isola siamo noi
una isla somos nosotros
che sì se ne va…
que si se va
una nave che,
una nave que
ice sì good-bye,
dice si adiós
ci dice good-night…
dice buenas noches…

Amarti si, amarti e poi
Amarte sí, amarte y después
senza mai dire no…
sin más decir no…

Amarti qui, fra queste stelle,
amarte aquí entre estas estrellas,
senza parole in questo mare…
sin palabras en este mar…

Resta ancora un po’ per me,
quédate aún un poco por mi,
lo so che c’è la vita che,
yo sé que está la vida que,
sempre ci chiama e..
siempre llama y…
sempre rispondiamo noi,
siempre respondemos nosotros,
ma questa notte no,
pero esta noche no,
scegliamo il mare…
elijamos el mar…

Lasciamo il porto e si,
dejemos el puerto y si,
diciamo noi good-bye,
digamos adios…

Amarti sì amarti e poi,
amarte si y después
senza mai dire no…
sin más decir no…

Amarti qui, fra queste stelle,
amarte aquí entre estas estrellas,
senza parole in questo mare…
sin palabras en este mar…

Il cielo sa che voglio te,
el cielo sabe que te quiero,
il cielo sa che sono te,
el cielo sabe que soy tú…
Il cielo sa,el cielo sabe…

Amarti si, amarti e poi,
amarte si, amarte y después,
senza mai dire no…
sin más decir no…

Rimani qui…
permanece aquí…
amarti qui…
amarte aquí…
nel mare…
en el mar…

* Gracias a Oscar Marquez del Club Faenza por la traducción.