De historias realistas en el cine.

Descubrir la historia a través del cine siempre es mágico y fascinante, pero puede resultar doloroso cuando este maravilloso invento (que podría ser considerado como una especie de máquina del tiempo), te revela pasajes de la misma que ignorabas por completo y te resultan dolorosos al comprobar que no son parte del guión de una película ficticia de terror, sino que sucedieron en realidad.
Esa es la razón por la que decidí escribir este post. Como todos ustedes saben, cada que veo una película que vale la pena comentar lo hago en este espacio, y ese ha sido el caso de dos cintas (a mi criterio personal) muy buenas, y que me han tenido reflexionando por espacio de varias semanas, y ese es precisamente el motivo que justifica que les otorgue un espacio dentro de mis Páginas Sueltas y de Colores.


“Colonia Dignidad”

Esta cinta la vi apenas ayer. No sabía ni de que trataba, pero la elegí en un intento por ver algo diferente respecto al trabajo de Emma Watson, actriz que no me había dejado una muy buena impresión con su película anterior (“Regresión”), en la que fue dirigida por uno de mis cineastas favoritos: Alejandro Aménabar.

El caso es que en esa película tanto ella como el director no me convencieron, pero como trato de ser objetiva con las distintas películas que filma un mismo director o actriz, por pasar el tiempo en una tarde después del trabajo empecé a ver “Colonia Dignidad” y aunque en los primeros minutos de la historia me estaba aburriendo, fue de un segundo a otro en que la historia me atrapó.

El argumento de esta película, tiene como marco la situación político-social que se vivió en Chile, durante el golpe de estado que dio inicio a la dictadura de Augusto Pinochet. En ese contexto cronológico se desarrolla la historia de los protagonistas, y aunque ficticios los personajes principales, resulta sorprendente y al mismo tiempo aberrante descubrir que las circunstancias que afrontan en la película reflejan la realidad de muchas personas que padecieron en carne propia la desaparición de algún ser querido o fueron víctimas de los abusos de este lugar a cargo de un pseudo líder de mente tan retorcida como Paul Schäfer.

Por ser un tema tan delicado para el pueblo chileno y también para la historia de latinoamérica y el mundo, tanto la filmación como el estreno de esta cinta resultaron controversiales desde el principio. Más allá de si la filmaron por cuestiones legales y técnicas en Argentina, o de si Emma Watson y Daniel Brül hicieron un buen trabajo, o de si resulta incongruente que la hayan grabado en idioma inglés, o de que sea un director de nacionalidad alemana quien se haya atrevido a retratar este escalofriante capítulo de la historia, creo que como espectador, lo que en realidad hace que se te revuelva el estómago es darte cuenta como las altas élites del poder pueden ser capaces de encubrir hechos tan deplorables como estos y que desafortunadamente siguen sucediendo en la actualidad.

Creo que lo que más me dejó pensando y me causó tristeza después de ver esta película, fue el comprobar que la raza humana, como especie sigue dejando mucho que desear, puesto que a pesar de los avances tecnológicos y todo eso, si analizamos cuestiones como la de Colonia Dignidad y echamos un vistazo a distintas etapas de la historia (no sólo en latino américa), podremos darnos cuenta que en muchas ocasiones y hasta el día de hoy, seguimos actuando como animales, con la diferencia de que otras especies lo hacen por instinto o supervivencia, los humanos por maldad.

“Recuerdo la primera vez que vi el set. Me quedé sin habla. Era una réplica exacta, medida por medida de cada habitación, de cada espacio era idéntico y me voló la cabeza. Fue espeluznante y un tanto extraño, habiendo estado en el campo de “Colonia” poco tiempo antes”
-Emma Watson-

“El Hijo de Saúl”
Yo no sabía que esta película ganó en la pasada entrega de los Oscares, la estatuilla dorada en la categoría de mejor película extranjera; y aunque podría parecer que es una historia más sobre el Holcausto, lo interesante es que ofrece una perspectiva diferente de un tema por demás abordado ya en el cine.
Lo que me pareció interesante de esta cinta fue que el tema del genocidio durante la época de los Nazis sin restarle la importancia y lo delicado del tema pasa a un segundo plano desde la perspectiva que está contada la historia.
De alguna manera el espectador se adentra en ese ambiente a través de todo lo que sucede alrededor de Saúl, el protagonista de esta historia.
La mayor parte de la película está filmada con cámara en mano o tomas “over the shoulder”, lo que permite una visión distinta de las circunstancias tan violentas y deprimentes que podía llegar a experimentar alguien que trabajaba ahí como parte del Sonderkommando, un grupo de personas irónicamente dentro de una especie de prisioneros élite y que eran encargados de auxiliar a los alemanes en el proceso de exterminio y la posterior limpieza de las cámaras de gas.
Lo interesante es que además de que los diálogos son escasos, la forma en que está filmada la cinta, más allá de permitirte ver el horror y el daño psicológico que causaba para esas personas trabajar bajo esas condiciones, (al grado de llegar a la completa deshumanización e insensibilización); al mismo tiempo reflexionas sobre las prioridades y la motivación que una persona puede llegar a tener bajo esas condiciones tan extremas, aunque sean de manera equivocada… Las necesidades personales y fisiológicas de alguna manera pasan a segundo plano, y el aspecto más sombrío y deprimente de la muerte, puede convertirse de la manera más absurda en una motivación para vivir.

Trailer oficial:
Por último, algo que quiero comentar, es que en el caso de ambas películas me llama mucho la atención la cantidad de comentarios que catalogan a ambas historias como muy buenas o como un fiasco de cinta.
Sin afán de criticar, pienso que existen muchas personas para quienes el lenguaje cinematográfico es casi imperceptible y la idea que tienen sobre las historias en la pantalla grande, se encuentran limitadas a la espectacularidad de los efectos especiales y los argumentos basados en fantasía, aventura y sexo… Eso no tiene nada de malo cuando tomamos en cuenta que uno de los objetivos del séptimo arte es el de entretener.

Por otro lado, considero que al ser uno de los inventos más maravillosos de los que podemos disfrutar en nuestra época, como dije al principio de este post, el cine es también de alguna manera una especie de máquina del tiempo que nos permite viajar a tiempos y lugares para poder apreciar a través de nuestros propios ojos no sólo los universos mágicos donde habitan los personajes perfectos o protagonistas de historias fantásticas. El cine también debe servir para echar un vistazo a lo que somos, los errores que hemos cometido como especie, y tras ello dar pauta a la reflexión y a ese deseo de que a pesar de que el mundo sea un lugar caótico desde siempre y la vida sea dura, hay cosas que por muy aberrantes que parezcan, debemos tener siempre presente con la intención de que evitemos a toda costa que vuelvan a suceder. Ojalá eso sea posible en el futuro.

Gracias como siempre por permitirme compartirles lo que pienso y por leerme.
Publicado en: Cine

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s