Vida

Estando ahí, pero al mismo tiempo tan lejos… Con los pies trazando el camino con prisa, pero con la mente y el alma a cientos de kilómetros de ahí.
Así transcurrían sus noches y sus días… Frente a sus ojos la luminosidad destellante de una pantalla repleta de números y celdas; pero al ver a través de los ojos de su alma las imágenes reflejaban una realidad distinta que no correspondía a la de su cuerpo en ese instante presente; pues se veía a si misma describiendo con notas y música todas las historias que la presión del trabajo no le daba oportunidad nunca de materializar en sonidos y papel.
Siendo realistas era muy difícil percibir eso estando junto a ella en el asiento contiguo de un transporte, o de pie, a su costado, esperando en una avenida grande el cambio de la luz roja a verde. Todas esas imágenes distintas que una y otra vez se proyectaron en su mente mientras viajaba al final de día de regreso a casa o en los interminables minutos de juntas y cursos que no servían para nada, con el tiempo se fueron desgastando y apagaron la luz de su sonrisa y su alma también.
Ella no era la única… En los alrededores de la gran ciudad y por tantas mañanas y justo a su lado, un centenar de personas también con el tiempo hipotecado…
Un hombre al frente al volante de un microbus que conducía durante más de 12 horas al día, sentado como autómata, pensando en que pasaran pronto las horas del día, para volver a casa y tirarse a la cama a descansar…
Media cuadra adelante de esa avenida, un hombre relativamente joven también perfilaba sus pasos como muerto en vida; de camino a un supermercado donde pasaría media jornada en labores de limpieza; acomodando los objetos y productos que a la demás gente no le importa si los coloca en sitios donde no les corresponde… y aunque era más mala que buena la paga que recibía por hacer eso; en silencio (y otras veces entre dientes) no paraba de maldecir por no haber logrado ser alguien importante y tener un trabajo igual de trascendente también…
A escasos metros o unos pasos más de prisa se podían encontrar cientos de almas atrapadas en cuerpos con dirección hacia destinos esclavizantes… Todos soñando con lo que pudieron ser y por miedo, poca inteligencia o falta de agallas no lo fueron; algunos en una fase más avanzada: la de desear que el destino o un amor perfecto lograse liberarlos de la cárcel de su rutinaria vida…
Te vi a ti y también a mi… Vendiendo nuestro tiempo y alguna que otra rebanada de minutos para poder asegurar lo más necesario a final de mes y muchas veces hasta antes del ciclo de quince días… Dejando desperdigados junto al montón de papeles regados en las calles del centro, los sueños y las ganas de llegar a casa a escribir, con ganas de robarle sonidos hermosos a una guitarra o piano; de temblar de emoción dándole color a un lienzo en blanco…
En medio de tanto sueño perdido y espaldas vencidas por el cansancio, el viento a veces deseaba poder tener la capacidad de susurrar palabras de aliento en los recovecos de los oídos y las mentes de todos esos autómatas…
Hacerse presente en cada una de las madrugadas de insomnio de la chica de la pantalla llena de cifras y de celdas, en el conductor del microbus y el trabajador del supermercado de la calle contigua, para decirles simplemente que si bien era cierto nunca serían importantes, millonarios o famosos; su misión de vida, así, desde el más humilde y en apariencia más aburrido de los empleos, era servir…
Entre números y cifras, la chica de la primer historia cimentaba sobre bases sólidas la reputación y buen manejo de una empresa… A pesar del cansancio era tan sólo cuestión de que al terminar su jornada escuchara la voz de su propia alma, para que el cansancio se desvaneciera y su alma se sintiera viva creando canciones luego del baño para sacudirse el día y el vapor relajante de una taza de te.
¿Y puedo preguntarte a ti a dónde se fueron tus sueños?… Sé que trabajas todo el día y quizá perdiste la esperanza de que un día la suerte, Dios o la alineación de planetas cambien las circunstancias y permitan que el destino te rescate…
La mayoría de la gente imagina una vida distinta mientras va de camino hacia donde es infeliz cada día y regresa con un agotamiento tan crónico que no le permite ver que desde la persona que limpia los espacios públicos, hasta quienes van dormitando en los asientos mientras el transporte colectivo se desplaza a toda velocidad; sin necesidad de títulos o posiciones de gran jerarquía, tienen algo importante que regalar a los demás…

Despierta,,, Llena tus pulmones de aire y de particulas del instante presente… El no ser alguien poderoso o importante no es sinónimo de no ser nadie… Ser algo más de lo que se cobra por ser en un horario de trabajo y llegar a casa para abrir tu voz, dibujar lo que en la imaginación habita, contar historias para dejar de hipotecar tu tiempo y al siguiente día, de 6 a 5 de la tarde, servir y regalar algo valioso a quienes se crucen en tu vida y no sólo de esquina a esquina contigo… Pues aún con la vida hipotecada, los sueños tienen vida, tan poderosa como para resucitar a cualquiera que viva como si estuviera muerto.

Marcos Llunas | Álbum: “Vida” (1996) | Track No. 3

 

“Vida”

-Marcos Llunas-
Veo que te vas a trabajar, hace frío en el andén, 
llevas los ojos aún dormidos, 
de años ya tan perdidos… No te soñaste así…

Y no hay nada que yo quiera más, 
que verte escapar de aquí, 
de este suburbio a la deriva,
donde se pierde a la medida, 
donde es más fácil olvidar, 
y no soñar jamás… 

Oh vida, mi vida… 
cuando vuelves de noche 
y te pesa la espalda… que vida…


Estudiando hasta tarde 
y te duermes cansada, 
es imposible en este nido, 
de resignados y vencidos, 
abrir las alas y volar… 

Oh vida, mi vida 
una plegaria de noche 
que se eleva hasta el cielo, 
sincera… 

Día a día y otro día más… 
con las motos frente al bar, 
y las calles no tienen salida, 
el juego es ganarle a la vida, 
si me quedo será el fin, 
yo perderé… 

Vida, mi vida 
cuando llegas de noche 
y te pesan las horas 
que vida…

 
Bajo un cielo que cae 
y te deja vencida, 
y cuando no esté más aquí,
yo sufriré al estar sin tí… 

Y cuando no esté más aquí 
yo venceré, yo volveré, 
saldremos de esta gran ciudad, 
la vida no tendrá final, 
cuánta rabia siento. 
Escucharás mi grito: 
¡Vida! Mi vida… 

Oh vida, mi vida… 
Vida, mi vida 
No tan sólo el amor, 
le da vida a un amor, 
y juntos, encenderemos un sueño 
aprendiendo a volar… 

Oh vida, mi vida…. 
Mi vida….

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