“Black Fish”

Hace casi dos meses se abordó AQUÍ en este espacio el tema de la relación entre humanos que tienen como mascota un animal salvaje, y en apariencia, además de antropomorfizar la relación, logran crear un vínculo de cariño tan estrecho que inhibe de manera sorprendente el instinto depredador de estos animales.
 
En aquella ocasión sólo expuse el tema de manera muy general y no fue posible llegar a ninguna conclusión porque es un tema en el que además de que las opiniones se dividen, se quedó demasiado material en el tintero y de hecho, por esa razón, yo les prometí que habría un segundo post como continuación de todo eso, y esta vez para hablar de manera más detallada y concreta sobre las orcas o también conocidas como ballenas Shamú.
 
Yo elegí esa especie pensando en toda la historia que hubo detrás de “Keiko”, la ballena que vivió muchos años en México, en específico en el parque de diversiones “Reino Aventura” (que es tema para otro post también) y de manera más reciente porque me llamó mucho la atención el incidente tan desafortunado que ocurrió en el acuario Sea World de Florida, y en el que Down Brancheau, una entrenadora de las más experimentadas y con mayor trayectoria en esa profesión, perdió la vida como consecuencia del ataque de una orca macho de nombre “Tilikum”.
Han pasado ya tres años desde que sucedió ese caso del que seguramente muchos de ustedes escucharon hablar, no sólo porque fue muy comentado en todos los espacios informativos a nivel internacional, sino porque desató una vez más la controversial discusión de si es bueno o no que existan los acuarios, y más importante aún: si estos animales en cautiverio de verdad pueden llegar establecer ese vínculo del que hablábamos al inicio del post con los humanos y suprimir su instinto salvaje (que en su habitat natural es su principal herramienta de supervivencia).
Dawn Brancheau y “Tilikum”
 
En ese proceso de investigar sobre ese tema para exponer en el blog todos los argumentos posibles que me permitieran a mi (y también a ustedes como lectores), sacar de la manera más imparcial nuestras propias conclusiones, descubrí no sólo que la información que en ese entonces se dio en los diferentes medios fue por completo tergiversada, sino que había además un infinito mundo de conclusiones y detalles que el común de la gente desconoce y que una cineasta de nombre Gabriela Cowperthwaite se dio a la tarea de indagar y reunir en un documental titulado: “Black Fish”.
 
Gabriela Cowperthwaite, directora de “Black Fish”.
 
A pesar de que este largometraje tiene poco menos de un año que se estrenó y tuvo muy buena respuesta en los festivales internacionales de cine, muy poca gente sabe de su existencia, porque es precisamente el hecho de que toca un tema que afecta directamente los intereses de estos acuarios (que son todo un consorcio en Estados Unidos), que evidentemente, fue por ese motivo que no llegó a las salas de cine comercial y se exhibió hasta hace muy poco sólo en canales de televisión por cable.
Para mi fue toda una odisea conseguir verlo, pero valíó la pena la espera y tal y como hago en este blog con todas las cosas que me parecen interesantes, en este inicio de semana les comparto mi reseña personal de este documental y una serie de datos cronológicos que a todos nos permitan elaborar nuestras propias conjeturas respecto al tema de Animales Salvajes y Humanos = ¿Relaciones Peligrosas?
“Black Fish”: El Documental
La aleta dorsal de las orcas sólo se observa doblada de esa manera cuando están en cautiverio.
Si hay algo que atrapa de Black Fish, (más allá del tema que aborda), es la perfecta sincronicidad que hay en la narración desde el inicio. El documental comienza como una historia que te cuenta desde la perspectiva de un grupo de hombres y mujeres que han sido entrenadores de ballenas, como fue que cada uno de ellos comenzaron su carrera en los acuarios, para desde esa perspectiva, adentrarnos como espectadores en el mundo de las orcas y todo lo que eso implica.
 
La mayoría de ellos platican que: o crecieron cerca del océano, otros que de niños visitaron algún acuario y fue tal el impacto que creó en ellos esa experiencia, que de alguna manera eso influyó a la hora de elegir su profesión.
 
En esos primeros minutos del documental, me llamó mucho la atención que una de las chicas entrenadoras menciona algo que yo también daba por sentado y que hace referencia al hecho de que la mayoría de las personas pensamos que para poder trabajar con ballenas se requiere mínimo un título universitario que te certifique como biólogo marino; pero la realidad es por completo distinta y para ese tipo de trabajo cuenta mucho más tu propia personalidad (porque eso va influir en tu relación con la ballena); pero sobre todo tu habilidad para ser un buen nadador.
 
 
En el caso de Sea World, todos los entrenadores reciben una capacitación que dura algunos meses, comienzan con animales más pequeños (focas, delfines, leones marinos, etc); y los diversos testimoniales de cada uno de ellos coincide en que es impresionante la primera vez que tienes frente a ti a un animal que mide más de seis metros y llega a pesar más de 3600 kgs.

¿Cómo puedes prepararte para un encuentro así?; pues a partir de ese momento se crea verdaderamente un vínculo con ese animal, puesto que son los entrenadores quienes los alimentan, los atienden, los instruyen para que aprendan las rutinas que son parte de los espectáculos del parque, juegan con ellos y muchas tantas otras veces permanecen a su lado hasta en las etapas más importantes de su vida reproductiva en cautiverio.

Todos ellos coinciden en que al igual que pasa con la gente que ve en televisión la publicidad comercial de Sea World,  cayeron en el espejismo idílico de estar en el mejor trabajo del mundo, en un lugar de ensueño, donde en apariencia los animales viven más felices y en mejores condiciones de las que tendrían en su hábitat natural, y es toda esa fantasía lo que de alguna manera los ciega y no les permite cuestionar más allá de las políticas del acuario que en todos esos años operando, ya cuentan con un largo historial de inconsistencias y fallas que han existido durante más de tres décadas que estos acuarios funcionan como lugares de entretenimiento para el público.

Es a partir de aquí, que a la par de los testimonios de ellos, se comienzan a alternar una serie de aspectos que van desde la manera tan cruel en que son cazadas las ballenas en mar abierto, la mayoría de ellas crías de muy corta edad que son separadas de forma traumática y que uno de los cazadores define como: “Secuestrar a un niño para llevarlo lejos de su madre”.



Existe en Estados Unidos una especie de dependencia de gobierno que regula todo lo referente a los acuarios, la “Ocupational Safety And Health Administration”, conocida por sus siglas: OSHA y que además de llevar a corte el caso de la entrenadora que murió tras el ataque de “Tilikum”, expone todos los argumentos que se han discutido desde hace más de 20 años ante un juez: las contradicciones de Sea World en los más de 70 casos documentados de ataques de ballenas viviendo en cautiverio, los testimonios de los entrenadores acerca de las condiciones en las que viven estos animales, las irregularidades en otros parques de otros países (que también le han costado la vida a otros entrenadores), y en los que lo más impresionante de todo es saber, que hasta el día de hoy no existe ningún registro de un humano que haya sido atacado por una ballena en su hábitat natural.

Sea World fue expulsada por la OSHA en 1976 de Washington con la prohibición de cazar ballenas en ese estado, pero de nada sirvió esa restricción porque a partir de ahí simplemente se trasladaron a Islandia donde la caza de orcas para tener en cautiverio continuó y eso nos lleva inevitablemente a conocer la historia de “Tilikum”.

Cronología de “Tilikum”

– Fue atrapada en 1983 en el Atlántico Norte. En ese entonces era una orca bebé, tenía aproximadamente 2 años de edad y ya medía 3.5 metros de longitud.

– Su nombre significa en el dialecto indigena Chinook: “amigos, parientes, tribu, nación, pueblo”.

– Su primer hogar fue un acuario llamado “Sealand”, en Victoria, Canadá, donde fue colocada con otras ballenas (2 hembras y un macho), y a pesar de que “Tilikum” era la orca más joven, era mucho más grande de tamaño para su edad.

– El plan desde un inicio fue entrenar a “Tilikum” para que se integrara en el espectáculo que ofrecía otra orca macho ya entrenada y la estrategia era privarla de alimento. Si “Tilikum” no hacía lo que el entrenador quería, este castigaba a ambas ballenas y eso provocó frustración en la orca más grande, quien como era de esperarse comenzó a desquitarse con la pequeña ballena inexperta.

– El estanque donde fue colocada medía 20 x 30 cms, “Tilikum” pasaba la mayor parte del día encerrada en ese espacio tan pequeño junto a las otras orcas y de noche completamente a oscuras, lo que propició que las otras orcas comenzaran a atacarla.

– Siendo la ballena más pequeña en ese estanque, pero demasiado grande en tamaño, y tomando en cuenta el espacio tan reducido para 4 ballenas, era obvio que Tilikum no podía escapar de los ataques, ni tampoco defenderse. Finalmente cuando descubrieron que la ballena bebé era constantemente agredida, la aislaron en otro estanque más pequeño.

“No me interesa en absoluto que mi hija que tiene 3 años y medio crezca pensando que es normal tener a estos animales inteligentes y altamente evolucionados en piscinas de hormigón. No quiero que piense que esa es la forma en que tratamos a los parientes que nos encontramos a nuestro alrededor en este planeta. Creo que eso es atroz”.
-John Jett | Entrenador Sea World-

– Pasó más de un tercio de su vida confinada en una caja de acero flotante donde permanecía la mayor parte del día sola, inmóvil y a oscuras (por la noche). Eso pudo haber comenzado a generar ansiedad en la orca, que en condiciones naturales debe nadar aproximadamente 160 kilómetros diarios.

“Sea Land” cerró sus puertas el 20 de Febrero de 1991, y la ballena fue trasladada en 1992 a Sea World, de Orlando, Florida, quien de inmediato se interesó y la compró con la intención de que sirviera como semental para otras ballenas hembra.

– En esa etapa de su vida, ya era seis veces más grande que el animal más grande que el acuario tenía en esa instalación.

– Una vez más, al llegar a ese acuario, “Tilikum” fue agredida por las orcas hembra.

– Fue en esta época que se registró el primer ataque a una entrenadora de natación que prestaba horas de servicio parcial en ese acuario. El caso nunca trascendió y las actividades de la orca en el acuario continuaron de forma normal.

“Esas no son tus ballenas, eres el que las quiere y siempre piensas: Yo soy el que las toca, las alimenta, las mantiene con vida, les da la atención que necesitan, pero no son tus ballenas, ellos son los dueños”.
-John Hargrove | Entrenador Sea World-

– Todas las ballenas pasaban muchas horas solas, sin alimento, en un espacio demasiado reducido para ellas, lo que provocaba que “Tilikum” (por su tamaño) no pudiera moverse mucho y permaneciera por ello con demasiada proximidad respecto a las otras orcas.

“Tilikum” era muy sociable con todos los entrenadores, aprendía rápido y cooperaba con todo lo que se le pedía, pero los entrenadores atribuyen esa accesibilidad a que como pasaba largas horas confinada en un espacio muy reducido, aburrida y con hambre, por esa razón, por las mañanas se alegraba al ver a los entrenadores, porque era hasta entonces que recibía comida (como premio) y atención.

– En esta etapa se dio un nuevo incidente de ataque a otro entrenador durante uno de los espectáculos abiertos al público, pero como fue casi al final y no tuvo consecuencias fatales, los directivos del acuario ordenaron al entrenador deshacerse de la cinta donde quedó grabado todo lo que sucedió.

– El 7 de Julio de 1999 un hombre de  27 años y quien fue identificado como Daniele del estado de Oregon, apareció muerto en el estanque de “Tilikum”. 



Sea World lo manejó como un indigente, perturbado de sus facultades mentales que entró al parque y logró esconderse hasta después de la hora del cierre al público y “accidentalmente” se metió a nadar en la piscina de esta ballena.

Los entrenadores descartan esa teoría, ya que argumentan que el parque está constantemente monitoreado por cámaras de vigilancia en todas las áreas, e incluso hay cámaras acuáticas en todos los estanques, por lo que es prácticamente imposible que ningún guardia no lo haya visto, que no exista ninguna grabación de lo que sucedió realmente esa noche,  ni tampoco nadie haya escuchado el ruido al meterse en el estanque. El reporte forense decía que el hombre murió por ahogamiento e hipotermia.

– El 23 de Agosto del 2010, Down Brancheaw, una de las entrenadoras con más experiencia en Sea World murió como consecuencia de un ataque de esta ballena durante uno de los espectáculos. Aunque la oficina de prensa del acuario emitió un comunicado en el que se afirmaba que Brancheaw resbaló y cayó “accidentalmente” al estanque, una grabación de una de las personas que asistieron ese día al espectáculo reveló que la orca jaló por el cabello a la entrenadora y la sumergió en el agua.

El reporte forense reveló la pérdida total de un brazo, el cuero cabelludo, médula espinal seccionada, así como contusiones severas y muerte por ahogamiento.

Aún después de este dictamen, Sea World continuó afirmando que “Tilikum” no era una orca agresiva y que el incidente se debió a un “error” de la entrenadora.

– Tras una fuerte multa y luego de este fatal accidente, Sea World comenzó a tomar medidas de seguridad con los demás entrenadores y  OSHA, determinó que todos ellos deberían permanecer alejados de las ballenas por medio de 3 barreras y por ningún motivo nadar junto a ellas en el mismo estanque.

Sea World apeló en corte contra esa restricción.

– Siendo una orca que ya tiene todos esos antecedentes ¿por qué razón continua con vida?. La respuesta es muy simple. El semen de “Tilikum” vale oro y ha servido para inseminar de manera artificial a otras orcas hembras en distintos acuarios en los que ya se han engendrado doce crías.

– Tras el último incidente, la ballena permaneció aislada y regresó a escena el 30 de Marzo del 2011, donde participa en la parte final del espectáculo de Sea World, pero ya no se permite a los entrenadores meterse a nadar con ella y la dirigen a base de mangueras de agua de alta presión. Luego de eso, “Tilikum” vuelve a su estanque donde permanece aislada.

****************

En más de 20 años que estos parques acuáticos operan y tras todos estos incidentes, podemos concluir que muy poco conocemos acerca de las ballenas. Antes de Sea World, todo lo que sabíamos sobre las orcas era lo que Dino de Laurentis nos contó -y de forma errónea- a través de la película “Orca: La Ballena Asesina”, ya que contrario a todo lo que se expone en el cine y también tomando en cuenta todo lo que hemos visto en la realidad, las orcas, viviendo en libertad son animales amistosos y muy sociables… Pero volvemos al punto: son depredadores por naturaleza y nunca sabes como van a reaccionar.

Diversos estudios científicos han probado que el cerebro de las ballenas, (al igual que el de los delfines), posee una parte más desarrollada de la que el cerebro humano carece por completo, y que en el caso de estos cetáceos ha permitido que el sistema límbico (y que es el encargado de procesar todas las emociones), esté más extendido y eso les permite además de poder comunicarse a distancia por medio de un lenguaje (inentendible para nosotros), transmitirse de una generación a otra todos los aspectos genéticos que permiten que tengan un alto sentido de la unidad social, dentro de su vida como especie y un alto grado de inteligencia que nosotros como humanos no podemos igualar.

En conclusión podría continuar este post comentando varios de los aspectos que se mencionan en ese documental, pero yo creo que con la breve cronología de “Tilikum” y algunos de los puntos que ya mencioné y son parte de “Black Fish”, cada uno de ustedes podrá determinar si es o no correcto que estos animales permanezcan en cautiverio y sobre todo que sigan existiendo acuarios como Sea World.

Podría escribir para detallar todavía más los diferentes puntos que se tocan dentro de “Black Fish”, pero pienso que es mucho mejor que cada uno de ustedes se tome el tiempo para ver el documental y en base a esta reseña y todo lo que ahí se expone saque sus propias conclusiones.

 

En verdad es muy interesante y más allá de un testimonio de concientización, es un trabajo de investigación muy útil que nos hace ver nuestra propia arrogancia como especie.
Como siempre me despido con el trailer de este magnífico documental y el enlace que existe para verlo online y subtitulado.
“Los indígenas y los viejos pescadores de la costa los llaman “Black Fish”. Son animales que poseen un gran poder espiritual y no van a interferir con él”.
Publicado en: Cine

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