La Revolución Mexicana vista con ojos femeninos…

Los muros del antiguo edificio de la Ex-Aduana (hoy Museo de La Revolución en La Frontera),siempre invitan a viajar en el tiempo, para contarnos cómo era la vida de los personajes que escribieron el destino de nuestro país.Desde esta ciudad se escribieron capítulos muy determinantes en la historia de México. En la mayoría de los libros hemos visto infinidad de veces, no sólo escritos los nombres de Francisco I. Madero, Porfirio Díaz, el General Juan N. Navarro, Pepino Garibaldi, Pascual Orozco, Francisco Villa y tantos otros hombres de quienes empezamos a conocer sus andanzas y hazañas desde la época en que cursamos la educación básica; pero pocas veces nos detenemos a pensar en toda la gente que hizo posible la lucha armada.

El martes 20 de Noviembre, se cumplen 102 años del movimiento revolucionario que terminó con la dictadura del General Porfirio Díaz, y como todos los años, todos estos hombres que vivieron hace más de un siglo vuelven a resurgir en las crónicas y representaciones alusivas a esa época; pero en ninguna ceremonia conmemorativa se menciona a las mujeres que no sólo participaron; sino que fueron piezas claves dentro del conflicto armado.

En nuestros días existen monumentos, espacios dedicados dentro de los museos con las imágenes de los líderes revolucionarios que ya mencioné algunas líneas más arriba; pero hasta nuestros días, no existe ninguna calle o algún libro que hable en concreto de mujeres como: “María Pistolas”, “La Coronela”, “Carmen Serdán”, “La Borrada”, “La Valentina”, “La Adelita” o “La Cucaracha”…

Todas estas mujeres conocidas como “Adelitas” o “Soldaderas” no sólo viajaban en los techos y en el interior de los vagones de los trenes, siguiendo a sus maridos para apoyarlos mientras duraba el conflicto, haciendo la comida, rellenando de balas las carrilleras que cargaban cruzadas a los hombros, cuidando de los hijos, y sirviendo incluso para desfogue sexual de los militantes de las tropas.

Sobre todas estas heroínas anónimas que cuidaban la pólvora o distraían al enemigo a la hora de la batalla, se habla en la obra de teatro “En un Tren Militar”.

Pilo Galindo es el dramaturgo juarense, autor de esta puesta en escena, y quien convirtió el centro del museo en un paraje desolado y desértico, muy similar a los lugares alejados donde estas mujeres, en condiciones muy extremas respecto a clima y peligrosidad, dieron su vida por “la causa”….

Francisco I. Madero, un personaje que por lo que he leído que cuentan las personas que lo conocieron, me da mucha curiosidad averiguar más a detalle cómo fue en realidad él.

La obra de teatro es un homenaje a todas ellas, no voy a contar de que trata; y tan sólo diré que a lo largo de la misma, las actrices van representando a cada una de estas mujeres y contándonos su historia… Hay momentos muy impactantes en el que se cuenta la hazaña de una niña “soldadera” que murió acribillada a los 9 años por abrir unos picaportes en un cuartel donde las tropas federales tenían cartuchos; además de la narración muy peculiar de una “Adelita” que cuenta como fue su encuentro con Francisco I. Madero. (un caballero de razones a quien ella estaba dispuesta a servir y a dar la vida por él). 


Foto: Alex Briseño.

En una época en la que además de cargar los enseres de cocina en un brazo, con el otro la carabina y en la espalda los hijos; estas mujeres sin saber leer ni escribir, entendían  a la perfección el significado de patria y libertad, y por eso dieron la vida. Estos son los nombres de algunas de ellas y que no figuran en ninguna avenida importante, y en muy pocos libros que hablan de la época se les menciona con la importancia que se debiera.

Carmen y Natalia Serdán (hermanas de Aquiles Serdán): Transportaban armas para las tropas rebeldes.

Carmen Amelia Robles: Tenía fama porque disparaba con la mano derecha y con la izquierda sostenía un cigarrillo.

Carmen Parra de Alanis (La Coronela Alanis): Fue correo de Madero, peleó contra las tropas de Victoriano Huerta, participó dentro de las filas Villistas durante la Toma de Ciudad Juárez, además de haber sido también correo de Emiliano Zapata y convencionista.

Carmen Velez: (“La Generala”): Estuvo al mando de más de 300 hombres en Tlaxcala (todo un logro si tomamos en cuenta la época y el machismo imperante en esa época).

Ángela Gómez Saldaña: Agente confidencial de Emiliano Zapata, llevaba y traía información para los jefees zapatistas y repartía armas en los campamentos revolucionarios.

Florinda Lazos León: Fue enfermera, correo del ejército libertador del sur, además de haber cuidado heridos hasta que cayó exahusta y murió.

Encarnación Mares, “La Choluca”: Logró obtener los grados de cabo, sargento segundo, sargento primero y subteniente. Era muy hábil para el manejo de animales briosos, se vestía como hombre y engrosaba la voz al hablar. Se ganó el respeto de los revolucionarios por su valentía.

Petra Ruiz: Otra soldadera que también se vestía de hombre. Se unió a las tropas de Venustiano Carranza con el nombre de “Pedro” y le apodaban “El Echa Balas” por su caracter violento. Existe una anécdota que dice que en una ocasión dos soldados discutían quién sería el primero en violar a una jovencita que habían secuestrado, y “Pedro” cabalgó hasta donde ellos estaban y les quitó a la chica a punta de balazos. Los soldados temerosos cedieron y una vez que la tuvo en su poder se la llevó lejos con la única intención de dejarla escapar.

Las soldaderas han sido inmortalizadas gracias a la música popular que sobrevive hasta nuestros días, basta mencionar “La Valentína”, que fue escrita en honor de Valentina Ramírez, y “La Adelita”, en honor a Adela Velarde Pérez, dos de las canciones más famosas que sobreviven hasta nuestra época y que mencionan el papel que estas valientes mujeres tuvieron.

En este día feriado en que se celebra una de las festividades más importantes -históricamente hablando- les recomiendo que vayan a ver la obra “En un Tren Militar”, que se estará presentando durante todos los miércoles del mes de noviembre a las siete de la tarde en el museo.

Ese edificio histórico irradia una vibra muy mágica… Ustedes y yo todavía tenemos una historia pendiente de concluir y que se desarrolla entre sus muros, pero mientras eso sucede, desde aquí un reconocimiento a todas las “Adelitas” y “Soldaderas” quienes a pesar de haber quedado relegadas de la historia, en este 20 de noviembre les agradecemos por haber contribuido a  construir la libertad de la que disfrutamos hoy.

20 de Noviembre: Aniversario de la Revolución Mexicana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s