4705 Kilómetros

4705 kilómetros… ¿Cuánto representará para medir la distancia que existe desde tu corazón hasta alcanzar un sueño?… La verdad no lo sé, como tampoco podría calcular a cuántos días se traduce, porque después de tanto camino recorrido, tan sólo puedo cuantificarlo en cosas que materialmente no tienen un valor exacto:

Más de 100 viajes de ida y de regreso a casa, tardes con mucho frío y la nariz helada, avenidas transitadas donde el miedo se fue desvaneciendo con el aire, 3 caídas que no pasaron de un tono morado en la rodilla, y desde hace tiempo sé que eso se debe a que nunca viajo sola.

A medida que los kilómetros se han ido sumando, el viaje sobre dos ruedas me ha dejado también sensaciones en el alma que tal vez otras personas no entenderían… En cada trayecto hay recuerdos de los días en que viajé tocando las alas azules de un ángel, las lágrimas en los ojos que siempre produce el roce con la libertad.

Viajar sobre dos ruedas no es algo fácil, sobre todo viviendo en una jungla de intolerancia y de eterna prisa, donde la superficie del suelo parece un cráter lunar…

En cada viaje percibes la fragilidad y al mismo tiempo el poder que te da controlar la velocidad con sólo girar y apretar un poco tus manos; pero es una sensación tan efímera y volátil, porque eres más vulnerable que nunca y aunque estés en movimiento, eso te cimienta bien los pies sobre la tierra e infunde un profundo respeto por la vida también.

He perdido ya la cuenta de cuánto tiempo ha pasado desde la primera vez que con miedo abrí la llave que encendió el primer viaje; pero recuerdo muy bien que después de mi primer recorrido largo, al llegar a casa y estando la moto aparcada, me senté sobre la banqueta y me quedé observándola un buen rato, cuestionándome si había hecho bien en comprarla, porque no sabía si yo podría ser capaz de dominar el miedo.

Conforme se fueron sumando los kilómetros, ese sentimiento tan humano, pasó a la cajita debajo del asiento y la precaución me ha regalado atardeceres hermosos, además de charlas interminables y muy profundas con Dios.

Viajes de regreso a casa imaginando en complicidad con ÉL, historias que aún no he contado, la sonrisa de un niño pequeño que me miraba como si yo viajara en una nave mágica e increíble, así como una solicitud de aventón de alguien a quien el tiempo no me permitió, pero sí me hubiera encantado conocer más…

4705 kilómetros son muy pocos comparados con lo que falta de camino. Este día simplemente imaginé  un viaje no muy lejos… No sé ni siquiera si lo alcance, pero me llena tanto el alma cuando un sueño se disfraza de posibilidad.

Sé que yo sola no puedo, que necesito seguir viajando acompañada aunque el espejo retrovisor no revele quien va en el asiento de atrás. Estoy consciente de que eso es imprescindible para poder seguir sumando kilómetros, pero mientras eso sucede: gracias por esta travesía y por los apuntes sobre ruedas que seguramente continuarán acumulándose entre calles y avenidas.

“Drive To You”

-Jewel-

Tonight I have the strangest feeling
Look for answers on a hotel ceiling
When did my heart first feel this way?
Being alone used to be just fine.
Now life without you is just passing time.
I thought I heard you call my name.
Reached for you’re hand, it was in vein.
When you’re here, it feels like a hole in my chest.
Get dressed, look in the mirror, say
“You’re heart will never be the same.”
So I drive to you tonight
I was blind, now I have sight.
I could not leave you even if I tried.
You’re heart beats inside of me.
Like a star in the dark of night,
Like birds lost in flight.
The clouds in the sky are blue
I belong with you.
I’ve been together, but alone.
I’ve made love without love being shown.
I’ve seen sorrow in a pair of dice,
All things that came in two’s made me cry
Until tonight.
So I drive to you tonight
I was blind, now I have sight.
I could not leave you even if I tried.
You’re heart beats inside of me.
Like a star in the dark of night,
Like birds lost in flight.
The clouds in the sky are blue
I belong with you.
Can’t stop, won’t stop.
Love is all we’ve got
Know how much I love ya
When I put my arms around you
Can’t stop, won’t stop
You are all I want
So I drive to you tonight
I was blind, now I have sight.
I could not leave you even if I tried.
You’re heart beats inside of me.
Like a star in the dark of night,
Like birds lost in flight.
The clouds in the sky are blue, yea
The clouds in the sky are blue
I belong with you.

Get dressed, look in the mirror, say:

“You’re heart will never be the same”…

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