Feliz Cumpleaños para el Dalai Lama.


Hoy es el cumpleaños número 77 de Tezin Gyatso, mejor conocido como Su Santidad, el Dalai Lama, y aunque me encantaría contarles muy a mi manera su historia, lejos de hacer una reseña biográfica aquí de lo que ha sido la vida de este personaje semi-divino y mítico, me gustaría sumarme a los homenajes que en este día serán dedicados a su persona en distintas partes del mundo, hablando de él desde mi muy limitada y personal percepción, pero sobre todo partiendo de lo que me ha aportado a mí, sin ni siquiera ser yo budista.

Quienes me conocen bien saben que mi acercamiento con este personaje se dió en forma reciente, digamos que más o menos de unos dos años a la fecha (ya he hablado al respecto en otros posts). Mi eterna búsqueda de algo que me alimentara por dentro, me llevó a descubrir “El Camino de En Medio” (como se le llama también al Budismo), y cuando menos lo pensé ya estaba un día haciendo planes para viajar a la ciudad de México para poder conocerlo, porque algo en mi interior me hacía sentir la enorme necesidad de experimentar: ¿qué se sentía estar cerca de un líder espiritual?

Yo había leído ya muchas cosas sobre él. Sabía que era un hombre que le gustan mucho los relojes (por el mecanismo que los hace funcionar por dentro); que tiene un interés enorme por la ciencia y eso lo ha llevado a participar en distintos foros a pesar de su investidura religiosa, sabía que era sencillo, pero jamás me imaginé que tanto… Mucho menos que a pesar de ser un espíritu libre dentro del cuerpo de un hombre ya muy grande, tuviera la capacidad de jugar y divertirse con la misma simplicidad de un niño.

Más allá del peso que tiene al ser la décimo cuarta reencarnación del Dalaí Lama, de toda la presión política por parte del gobierno chino que ha originado tantas muertes hasta el día de hoy, y además de todo lo que implica ser un jefe de estado (a pesar de que él ya haya renunciado a eso), lo que yo admiro y respeto de Su Santidad es que él no se considera más que un simple monje budista, y a través del tiempo ha logrado algo a lo que muchos aspiramos: Paz Espiritual.

He leído varios de los libros que ha escrito, y algunos también de otras personas que hablan de él y siempre es fascinante eso, pero de las cosas que más me ha sorprendido descubrir, es que él mismo dice que de joven fue perezoso y que le costó mucho desprenderse de su familia (el desapego que es mi eterna lección en esta vida)… Pero obvio, es un ser humano igual que cualquiera de nosotros, con la diferencia que él ha logrado dominar todas las emociones que nosotros no…

De entre todos esos textos, creo que la máxima muestra de sencillez que respecto a él más me ha impactado, la descubrí en un libro en el que compartió una anécdota relacionada con una persona que en alguna ocasión se le acercó y le preguntó por una de las tantas escuelas que se derivan del budismo.

Por ser la máxima autoridad dentro de esta filosofía, esa persona esperaba que Su Santidad le respondiera haciendo honor al significado de su nombre, como si realmente fuera un “océano de sabiduría”; pero el Dalai Lama fue lo suficientemente humilde como para reconocer que no era tan diestro en el tema y acercó a esa persona con otro maestro que sabía mucho más al respecto.

Para esa persona pudo quizá haber sido una decepción muy grande, pero el Dalai Lama tuvo un doble gesto de honestidad al revelar que no sabía sobre el tema… Lo cual habla también de su gran humildad.

Podría seguir aquí hablando sobre este monje que desde hace tantos años vive exiliado… Su historia es tan mágica como difícil… Hoy cumple 77 años de vida y mucha gente dice que tal vez él será el último de su estirpe… El Dalai Lama ha hablado mucho al respecto e incluso es interesante cada vez que él mismo aborda el tema de su propia reencarnación, pero más allá de todo eso, creo que su misión en esta vida ha sido ser un mensajero de paz en tiempos adversos; tocar el alma de las personas como si fueran un delicado y minucioso mecanismo (quizá por eso le gustan tanto los relojes), así que sin importar el tiempo que eso dure, budistas y no budistas agradecemos eso, porque necesitamos mucho de eso hoy.

¡Feliz cumpleaños y larga vida para Su Santidad!


Dalai Lama
-L y M: Ignacio Cano-
Ha nacido en el país prohibido,
perdido en la falda de una montaña.
dicen que es la reencarnación de un Dios.

En el misterio del gran monasterio,
los lamas preparan el viaje.
van a buscar al futuro gran señor.

Siguiendo los designios de un oráculo especial,
barrieron las montañas
y encontraron un chaval.

Sabio en la memoria pudo recordar
cual fue su rosario y su campana
y hasta el emisario.

Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai
Ay Dalai…

Pronto el cielo como un avispero
de amarillos que volaban hacia el suelo,
y el temor que precede a la invasión.
como hojas los estrellas rojas
cayeron sobre el valle de Lhasa
a liberar al pueblo de su religión.

En nombre del progreso y de la revolución
quemaron tradiciones y pisaron el honor.
El rey de las montañas tuvo que escapar
vestido de mendigo
y con el alma envuelta en el ombligo.

Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai
Ay Dalai

A falta de petróleo no hubo amigos en el mar
dejando las naciones tu barquito naufragar.
Nobel en la guerra,
nobel de la paz.

Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai

Ay Dalai…

Crédito Fotos: Casa Tibet

“Yo encuentro esperanza en los días más oscuros, y me concentro en los más brillantes”.


-Dalai Lama-


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