Recuerdos de Whitney Houston.

El Sábado, al enterarme de la noticia me quedé impactada, pero también vino a mi mente como si fuera la proyección de una película antigua, un recuerdo relacionado en cierta manera con ella.
Hace ya algunos años atrás, en una ciudad pequeña, más específicamente en una estación de autobuses; había una especie de anaquel que tenía cassetes con música de diversos géneros para la gente que quisiera comprar música antes de viajar.
Era ya tarde y un par de chavas estaban a punto de viajar de regreso a Cd. Juárez después de haber terminado su trabajo como reporteras cubriendo las elecciones presidenciales de aquel entonces. Ellas dos no tenían ninguna experiencia, de hecho estudiaban todavía en la universidad y era la época en que una de ellas soñaba con convertirse en periodista para contar las cosas tal cual suceden en México; mientras la otra tan sólo aspiraba a aprender a hacer magia tras un micrófono de radio y estudiar cine para contar historias también.
En ese punto de partida (y también de encuentro para tantos viajeros); luego de un día en que sucedieron un montón de cosas; antes de viajar una de ellas decidió comprar un cassete; y de entre las más de 50 ó 60 opciones eligió precisamente una cajita que en la portada tenía impresa una fotografía de Whitney Houston.
Aún no era la época de oro con la película de “El Guardaespaldas”. Whitney ya era reconocida como artista, pero aún no era tan famosa en México; y de hecho el cassete que viajó en la maleta de una de esas chicas junto a sus sueños para un futuro que en ese entonces era aún incierto; era de los primeros discos que ella sacó como cantante.
Como tantas veces sucede, los artistas no se dan cuenta de los alcances que su música puede llegar a tener, y me imagino que en el caso de Whitney no sería la excepción… Tal vez a ella jamás se le ocurrió ponerse a pensar que sus canciones podrían llegar hasta una estación de autobuses de una ciudad, casi, casi olvidada en el mapa y más aún, toda la historia que podría entretejerse alrededor de su música “encapsulada” en una cajita de plástico y durante un viaje en el que además de la primer experiencia como profesionistas, tanto en carretera como durante los días de trabajo dos buenas amigas compartieron muchos de sus sueños…
Ese cassete de Whitney Houston no paró ahí… Después de un tiempo la cinta se trozó con el uso y una de ellas, con toda la paciencia del mundo lo desarmó y tras repararlo lo salvó de terminar tirado en la basura.
Todas esas remembranzas “empolvadas” y perdidas en algún recoveco de la memoria, volvieron al presente de golpe, en uno de esos días en que se desearía que las malas noticias no viajaran a la velocidad del internet.
Una persona ajena y bastante conocida tuvo el mal gusto de hacer un comentario negativo en referencia a la muerte de Whitney Houston, y me quedé pensando toda la noche, en que si esa persona supiera las historias que tantas personas tienen alrededor del trabajo que ella realizó como artista; eso pesaría mucho más que los grammys y los millones de copias vendidas, y sería evidente que le daría pena haber dicho lo que afirmó con tanta convicción.
Yo no puedo ser falsa y decir que soy o que fui fan de Whitney; pero eso no me impide reconocer el gran talento que tenía y maravillarme muchas veces con esa voz privilegiada que tenía. Su música a mi me deja esa experiencia tan especial como recuerdo, y contarla a través de estas Páginas Sueltas y de Colores es mi manera muy personal de sumarme a tantas personas que lamentan su fallecimiento.
Más allá de sus fallas como ser humano, ninguno tiene derecho a juzgar la vida de otra persona (independientemente de si está viva o ha muerto); porque ninguno de nosotros podemos saber en que momento de su vida estaba, o cuáles eran los problemas que ella tenía; porque al final del día eso no es relevante y aplica para famosos o personas tan normales como somos cada uno de nosotros. En lo personal soy de las que piensan que cuando alguien se adelanta en el camino, los que nos quedamos debemos echar un vistazo a nuestro interior para buscar la imagen o el recuerdo más bonito que tengamos de esa persona; y dejarla de modo permanente ahí (como si fuera una fotografía enmarcada), para recordarle siempre así…
Con eso me quedo yo de Whitney, y para mi siempre será eso, una mujer muy bonita, con una voz hermosísima, y que más allá de los premios y logros en su carrera, su legado más valioso, sin duda alguna será todo lo que a través de abrir su alma ante un micrófono, nos regaló.
Luz y paz donde quiera que ella se encuentre. Descanse en paz.
“Dios me dio una voz para cantar con Él, y cuando tienes eso, ¿Qué otro truco te falta?”
-Whitney Houston-

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s