“Fe” para llevar en el bosillo de los jeans…

Hay días en que la fe se va de la casa desde temprano, y tarda semanas enteras en regresar… ¿Y qué se hace cuando eso pasa?: Se usan las sonrisas que te regalaron en tiempos pasados, y se abriga el alma con la calidez de otros días cuando el sol iluminó con más fuerza de la que tiene hoy…

También se hilvanan trocitos de esperanza que quedan unidos con el hilo de otros recuerdos, trozos de tiempo que recolectas en forma de instantes, y se van buscando señales en donde nadie más las ve.

Hay días en que hacer eso se vuelve difícil, porque de tanto buscar el alma se cansa y los suspiros se gastan; pero al volver a casa al final del día, con las manos metidas en los bolsillos, descubres que la fe nunca se ha ido… Permaneció todo el tiempo contigo, llenando esa parte tan gastada de tus jeans.

Aunque entre la tela y la mezclilla, tus manos no puedan tocar más que vacío, el espíritu que guardas adentro de ese disfraz de humano, sabe que los bolsillos de la ropa y el alma se pueden llenar con algo más que  papel moneda, o cualquier objeto material…

La fe, la llevas siempre entre tus manos… Puede ir atada en forma de una pulsera que signifique algo, y si tus manos están libres, aunque en apariencia no encuentres nada; es sólo cuestión de hurgar entre las cosas más simples que guardas a diario, para descifrar las señales que sin necesidad de verlas impresas en un pedazo de hoja, te revelen como se puede, cada día, aprenderla a construir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s