Después de una buena cantidad de días, volví otra vez a soñar algo…
Fue medio extraño, porque aunque era algo nuevo que nunca había vivido en el mundo irreal, el lugar donde sucedió si era conocido para mi.
Quienes han seguido de siempre mi blog saben que de cuando en cuando tengo un par de sueños recurrentes, donde a pesar de que las cosas que sucedan ahí sean distintas, el lugar es ya conocido para mi.
En este que tuve anoche, volví
(por así decirlo) a un lugar en el que yo ya había estado, y en el que en el
2004, se dio uno de los sueños que más recuerdo por la sensación tan curiosa y agradable que me dejó.
Ese lugar es un hospital, (un poco parecido al lugar al que yo nací), pero quizá mucho más grande. Es un centro hospitalario antiguo, de esos que a pesar del paso del tiempo y del deterioro, continúan funcionando.
Las primeras veces que empecé a soñar eso, yo estaba siempre buscando a alguien, (hasta el día de hoy no se quien era); pero yo siempre llegaba, preguntaba en recepción, me decían el número de habitación en el que estaba (que siempre era el 27), yo iba toda apresurada a buscarle, pero ya no estaba, nadie me sabía decir donde encontrar a esa persona, y en ese instante, como que me caía el 20 de que recién se estaba yendo y entonces yo salía a toda prisa a tratar no de detenerle, sino de apresurarme para encontrarnos y yo poder verle, pero nunca lo lograba, ni siquiera alcanzaba a parar el elevador.

El tiempo pasó y dejé de soñar eso, pero unos años después volví a verme dentro del mundo imaginario en ese mismo lugar, y hubo una época en que durante muchas noches ese sueño apareció y parecía una historia que continuaba (incluso yo misma sabía dentro del sueño lo que podía pasar) y algo muy curioso, era que en ese entonces, dentro de ese hospital yo siempre llegaba buscando a alguien quien acababa de tener un bebé…. Hubo una vez que si encontré un par de gemelos (uno de ellos estaba enfermo), ese en particular, era tan pequeñito y frágil, que en ese entonces me mató de amor, y creo que por eso tampoco lo olvidé
Bueno, el caso es que hacía mucho tiempo que no soñaba con ese hospital, de hecho, la última vez que recuerdo haber estado ahí, fue precisamente cuando el sueño de
El Doctor y La Enfermera en el
2004.
Anoche volví a estar ahí, pero lo raro del sueño fue que yo era una chava distinta y era enfermera…
La sensación de ser otra persona era muy curiosa… Casi, casi como sabiendo que eres tú, pero tienes la posibilidad de meterte por un ratito en otro disfraz. Así que inmersa de lleno en una personalidad distinta; yo iba y me metía a una de las habitaciones donde encontraba a 5 mujeres.
Dentro del sueño yo sabía que una de mis responsabilidades era atenderlas, yo era una especie de enfermera “novata” a la que se le asignan tareas sencillas como poner al alcance de los pacientes los medicamentos en la hora que corresponde; y al parecer llevaba tiempo con esa tarea, porque ellas me saludaban con gran familiaridad.
Sentí muy curioso, porque darme cuenta de eso, me hizo experimentar como si estuviera ocupando el lugar que a diario tiene otra persona, pero metida dentro de su propio disfraz físico, y en el lapso que yo estaba viviendo su vida, aprendía también las cosas que hacía a diario.
Respecto a esas mujeres que eran pacientes, lo que me llamó la atención desde un principio era el lazo tan cálido que existía entre ellas a pesar de estar de convalecencia en una fría habitación de hospital.
La verdad no supe que padecimiento tenían, sólo era evidente que se trataba de algo muy grave, pero lo que más me impactó fue que una de ellas por alguna razón tenía quemado el rostro y por la misma razón lo tenía cubierto como con una especie de “cono” de plástico de color blanco, que iba desde el cuello, abierto por la parte de arriba, pero que le ocultaba por completo la cabeza.
Su estado de salud era estable, pero crítico… El grado de quemaduras que tenía obviamente mermaban mucho la calidad de su vida, y era impresionante que aunque no podía hablar o reflejar (como hacemos todos) alguna emoción o estado de animo a través de su cara, había logrado desarrollar una capacidad sorprendente para expresar todo eso a través de sus manos.
Las otras mujeres por su parte, con una complicidad que sólo se da entre personas que han logrado a través de la confianza y la convivencia una marcada cercanía, se las ingeniaban para hacerle la vida más ligera cada día.
Le platicaban cosas, conversaban sobre algún tema cotidiano, le contaban chistes e incluso hacían bromas entre ellas en torno a alguna situación picaresca o hilarante, y era tan estrecha la relación entre todas ellas, que te olvidabas por completo de que el único aspecto positivo que tenía para ellas haber perdido su salud, era precisamente que ese motivo era lo que las reunía ahí.
Me impresionó mucho, el grado de amor y unidad que existía entre ellas, cuando en una parte dentro del sueño en que parecía que ya habían transcurrido muchos días, una mañana, sin que ninguna de ellas se lo esperara, fue el último día que la mujer que tenía quemaduras en el rostro permaneció con vida.
Por la forma en que cada una se olvidó incluso de sus propias debilidades y dolencias, para aligerarle las horas a esa mujer (a la que ellas amaban tanto como si fuesen todas hermanas), y fuera mucho más fácil el trance de la vida hacia la muerte; me di cuenta de lo mucho que puede ayudar a aliviar el dolor de alguien un acto tan simple como hablarle de cerca y sostenerle la mano hasta que deje de sentir eso, porque la vida simplemente ya se le escapó.
No recuerdo más, sólo que mientras que todas la rodeaban y permanecían atentas, le colocaron sobre la sabana azul de hospital y a la mitad de su cuerpo, algunos objetos y piedras de colores brillantes, que supongo eran regalos o tal vez en otro tiempo fueron cosas de gran valor sentimental para ella.
En la pared contigua a la cabecera de la cama, en la que esa mujer desconocida dejó de existir, había mucha humedad y el ambiente en general te helaba el alma por la tristeza, y cuando desperté, en la primer parte de la mañana y de camino al trabajo, pensé mucho en todas ellas, en si debería tratar de “intuir” cada una de sus historias (antes de que la vida las llevara hasta ese lugar); para luego poder contarla.
La verdad no sé porque soñé eso… No tiene nada que ver con mi vida, tal vez fue sólo el hecho de que me fui a dormir muy cansada, sintiendo frío y estando por dentro muy triste… Durante la mayor parte del día y aunque el sueño se desvaneció un poco entre las actividades y la prisa habitual de un viernes, me puse a pensar en si ese sueño no me estará indicando lo que muchas veces he pensado respecto al hecho de tratar de involucrarme en algo en lo que pudiera de alguna manera no “ayudar” o cambiarle la vida a alguien (porque yo no tengo la capacidad para eso), simplemente dibujar una pequeña línea de color que quizá pueda marcar una sutil diferencia tan sólo por un instante… Me gustaría ser “aprendiz” en ese sentido, aunque de antemano sé que quien más se enriquecería con una experiencia de esas, definitivamente sería yo.
En este punto de mi vida, tal vez eso sea lo que me haga falta… Voltear a mirar en una dirección distinta en donde no me refleje yo… Sip… A lo mejor es eso… A lo mejor ese es el camino o la dirección que debo tomar, pero la verdad es que ni yo sé, lo único que me queda bien claro es que mi vida no va a ser igual a la del común de las personas que en este momento tienen la misma edad que yo y por ende se encuentran ya viviendo la etapa o las cosas que a eso corresponden; y tal vez a mi me toque vivir de una forma distinta… No porque yo sea alguien especial o importante, es nada más que creo que tal vez yo voy a ser una de esas personas a las que les toca irse por un camino distinto.
Creo que lo tengo muy asumido eso, y lo único que me inquieta es no saber hacia dónde o qué es con exactitud lo que tengo que hacer… A lo mejor también ese sentimiento pasa, mientras este simple sueño extraño se esfuma…. (pero para ser sincera, la verdad no creo que se me olvide), tal vez es mi cabeza nada más con un montón de pensamientos, dudas y sentimientos en desórden, (que necesitan priorizarse); o mi eterna manía de ir cazando historias, atrapando momentos para compartir y reflexionar.
No sé la verdad… Pero algo si es seguro: En sueños voy a volver a ese hospital que por dentro te da la impresión de que siempre es de noche; mientras que en las inmediaciones tiene pasillos y ventanales muy grandes donde no todo es triste o desconcertante, habita mucha gente y siempre hay luz.
P.D. Tal vez no tiene nada que ver con el sueño, pero se siente padre saber que mientras yo duermo, alguien lee a muchos kilómetros de distancia lo que escribo hoy…. ¡Gracias por eso!!!
Buenas noches y como siempre antes de dormir: mucha luz en el camino para quienes en este momento dejan de existir y también para quienes acaban de llegar…