Audios del 46 al 75:
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“Dios Vuelve en Una Harley” (Audio-Libro).
Domingo, 5, febrero, 2012
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De Café y Letras…
Miércoles, 4, enero, 2012
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Por lo pronto este es nuestro primer “De Café y Letras”.
“EL ASTRONAUTA TERRESTRE”
Capítulo V. “El Oráculo”
F.J Koloffon
Editorial independiente D.R. © 2004
En Mis Propias Palabras: Dalai Lama.
Lunes, 5, diciembre, 2011
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“Una práctica importante para desarrollar este despertar de la mente es intercambiarse con los demás. Hay varias explicaciones distintas acerca de la forma de realizar esta práctica. En todas las explicaciones hay un factor común: Es necesario al comienzo sentir afecto hacia los seres sensibles. Debemos pensar en ellos como seres agradables y atractivos y tratar de cultivar un gran sentido de afecto hacia ellos. Esto requiere generar un sentido de ecuanimidad que regula nuestras emociones fluctuantes hacia otros seres sensibles.
Para hacer esto, es muy útil visualizar tres personas al frente tuyo: tu pariente o amigo, un enemigo y alguien hacia quien te sientes neutro. Observa tu reacción natural hacia ellos. Por lo general, estamos predispuestos a sentirnos cerca de nuestros parientes, distantes de nuestros enemigos e indiferentes hacia los demás. Cuando piensas en tu amigo, te sientes cercano a él o ella e inmediatamente sientes interés por su bienestar. Cuando piensas en tus enemigos, te sientes incómodo y molesto. Incluso puedes sentir agrado si tu enemigo está en problemas. Cuando piensas en la persona hacia quien te sientes neutral, sientes que no te importa en verdad si esta persona es desgraciada o feliz. Te sientes indiferente. Cuando reconozcas estas emociones fluctuantes, pregúntate si están justificadas. Si te imaginas a tu amigo haciéndote daño, te darás cuenta que tu reacción hacia él o ella cambiará.
Aquellos que llamamos nuestros amigos en esta vida presente no han sido siempre nuestros amigos. Tampoco aquellos que en el presente consideramos nuestros enemigos han sido siempre hostiles. Tu amigo o tu pariente en esta vida puede haber sido un enemigo en una vida pasada. De igual manera, la persona que consideramos un enemigo ahora, puede haber sido uno de nuestros padres en una vida previa. Por consiguiente, es insensato interesarnos solamente en aquellos que vemos como amigos e ignorar aquellos que consideramos enemigos. La meta es reducir el apego por tus parientes y amigos, y la ira y el odio hacia tus enemigos. Reflexiona en la noción de que no existe un ser sensible que no haya sido tu amigo. Esta es la forma de cultivar la ecuanimidad hacia todos los seres sensibles”.
“En mis propias palabras
Introducción a mis enseñanzas y filosofía
Su Santidad El Dalai Lama
Ed. Hay House Inc.
¿Nos Tomamos Un Café?
Martes, 18, octubre, 2011
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Me encantaría comprar otros 3 libros para regalárselos a mis friends.
Tenemos la misma risa, que aunque se exprese de diferentes formas, en el fondo, se dispara con las mismas alegrías; tenemos el mismo llanto que la mayoría de las veces se siente con la misma intensidad y con el mismo dolor.
Todos nos sentimos pequeños ante la muerte, y todos, absolutamente todos, nos emocionamos ante el amor. Y es increíble como al alma no le importan las nacionalidades ni las fronteras; al amor, al dolor y la felicidad poco les importa si eres pobre, rico, si eres político, un doctor o un enfermo. Ante la belleza de un cuerpo o de un alma, ante el roce de las manos de la persona que amas sobre tu piel, el estómago se sume y el corazón se acelera, seas mexicano, árabe, tailandés o hawaiano. El placer de hacer el amor amando, no conoce de religión, de sexos, de edades o de clases sociales. Somos milagrosamente tan distintos y a la vez tan iguales; y sólo estamos aquí de paso, compartiendo nuestra estancia… Nuestra brevísima estancia en esta tierra.
¿No es increíble que a pesar de tantos años de existir en el planeta no hayamos aprendido todavía a respetar nuestras diferencias? ¿No es increíble cómo a pesar del pequeñísimo tiempo de vida que tenemos cada uno de nosotros, en vez de celebrar esas diferencias, las condenamos? Vivimos toda una vida tratando de ser como otros, o tratando de que otros crean en lo que creemos nosotros, o que los demás se comporten como nos comportaríamos nosotros; cuando la verdadera igualdad va más allá de eso. La verdadera igualdad del hombre es de espíritu y sentimiento.
Vamos muy rápido, vamos demasiado rápido, la vida es tan corta y aún así, nos dejamos atrapar por el torbellino de la rutina, nos paralizamos ante una sociedad que nos juzga, nos condiciona y nos condena. ¿Cuántas veces nos damos tiempo para platicar, para conocernos, para compartir algo más que las pláticas triviales y cotidianas? ¿Cuántas veces nos damos el tiempo de sentarnos y aprender de nuestra igualdad y de nuestras diferencias? ¿Cuántas veces nos mostramos como realmente somos; sin máscaras y sin miedos? En cambio, nos alejamos, nos escondemos, nos disfrazamos y nos lastimamos constantemente. Son pocas las ocasiones en las que verdaderamente nos damos tiempo de compartir “apuntes”, de comentar lo que se ha aprendido de lo que hemos vivido.
¿No sería maravilloso revisarnos nuestros apuntes? ¿Prestarnos las notas? ¿Transmitirnos las experiencias, miedos amores, frustraciones y anhelos que nos han hecho lo que somos ahora? Y no sólo para dar un consejo, para presumir o para compadecernos, no, al platicar, al expresarnos, nosotros aprendemos de nosotros mismos tal vez más de lo que nuestro interlocutor pueda aprender de nuestras vidas. Porque hablar y platicar de nuestras experiencias desde el fondo del corazón es una manera de hacer resumen, de revisarnos y sobre todas las cosas, de “pasarnos en limpio”. Y en la vida hay tantas veces en las que nos vendría tan bien”pasarnos en limpio”.
Entre tus manos, en este mismo instante, se encuentran muchos años de mi vida, mis apuntes, mis notas personales, lo que he llorado, lo que he reído, lo que he sufrido, lo que me he equivocado y lo mucho que he aprendido de lo que he vivido.
Esta es mi manera de compartir esos años contigo.
ESTA PARTE ME F-A-S-C-I-N-O, porque es exactamente lo que él hace con este libro:
Permíteme acompañarte bajo el brazo en un día soleado o en una tarde lluviosa. Cuando no tengas nada más que hacer, prepárate una buena taza de café y galletas, o una copa de vino, jamón serrano y pan, y platiquemos de la vida. Déjame hacerte compañía en las largas filas del banco, en el metro o en el camión camino a tu trabajo, O sentados en la banca de algún parque comiéndonos un helado, déjame llenarme de azúcar, chocolate, pastel, moronas. Déjame mojarme si nos llueve en la calle. Quiero estar ahí y que sepas que yo estoy aquí.
Este libro soy completamente yo, vivo en estas hojas. Al pasar tus ojos por estas palabras, podrás verme directo a los ojos del alma, así podremos platicar las veces que tu quieras.
¿Qué te parece?… ¿Nos tomamos un café?
Pensar en libros y otras cosas…
Martes, 11, octubre, 2011
Introspecciones Personales, Libros Interesantes Deja un comentario
Este libro que yo estoy leyendo, está conformado por varias de las cartas que ella le escribió a Philippe Néel, el hombre que fue su esposo, pero con el que vivió por muy pocos años, porque ella decidió irse un día y a partir de ahí la relación entre ellos fue más de amigos. Él era quien financiaba sus viajes y Alexandra le escribió prácticamente durante toda su vida cartas desde todos los lugares donde estaba y le contaba todas sus cosas (ya se imaginarán que esto fue lo que me atrapó del libro); pero más allá de eso, por lo que quise escribir hoy fue, porque en estas últimas semanas, más allá de las páginas que ella plasmó, las cosas que pensaba me han hecho reflexionar demasiado acerca de mi propia vida; de una manera muy dura y realista y eso es la primera vez que me pasa con un libro.
Aquí reseño algunas de las ideas expresadas en sus cartas:
París, 12 de Octubre, 1904.
“No puedo reprimir una sonrisa al pensar que las circunstancias me ofrecen precisamente el alojamiento ideal que siempre he soñado para un matrimonio: Un jardín con dos viviendas. Ya desde muy joven esta distribución me parecía la más afortunada que quepa imaginar… Sí: teniendo cada uno su choza, la libertad, o, en un análisis más sutil, la posibilidad de libertad y en definitiva de soledad, vuelve más agradables los momentos que se pasan juntos, hace que uno los desee y los prolongue con tanta más insistencia cuanto menos quiere que sean algo forzado, impuesto. Una choza separada que cada cual arregla a su capricho, donde uno recibe tranquilamente a quien le parece, sin temor a importunar o de aburrir a la persona con quien comparte la vida”…
31 Amherst Road, Ealing, Londres, Agosto, 1906
“Sí, tú hablas de parejas que avanzan por la vida apoyándose mutuamente; sin lugar a dudas es una utopía más de esas cosas con las que nos llenan el cerebro en la juventud y tan irreal como los héroes simbólicos de las mitologías. ¿Dónde están tales personas, quién las ha visto? Hay almas serviles pasivamente apegadas a otras, seres que se sacrifican gustosamente, protectores atentos… Hay una gran variedad de actitudes anímicas en el terreno de -la bondad-, pero la unión inteligente y fuerte de dos fuerzas y dos inteligencias, la amistad que funde a dos individuos en uno solo, que los sitúa uno frente a otro con el corazón y el alma desnudos, de manera que piensan juntos todos sus pensamientos, incluso los más oscuros, incluso los más bajos, olvidando que el otro es “otro” y viviendo ante él como ante uno mismo… A esos ¿dónde los encuentras?
Estos dos ejemplos de las ideas de Alexandra fue lo que me dejó pensando demasiado… Primero porque para la época en la que ella vivió, era demasiado revolucionario que una mujer no sólo pensara así; sino que viviera de la manera que ella lo hizo. Alexandra quiso mucho a su esposo, pero de una manera muy peculiar. Ella no quería tener hijos, porque decía que un bebé viene a veces a ser como una especie de “dios” en la que los padres depositan no sólo toda su atención y devoción, sino que se convierten también en quienes ellos ponen todas las esperanzas de realizar todo lo que ellos no fueron; y eso además de egoísta es terriblemente cierto.
No quiero decir que yo pienso exactamente igual que ella, pero hay cosas en las que si coincido y eso es exactamente lo que me ha impresionado de este libro, descubrir que lo que una mujer totalmente ajena a mi y que vivió en otro siglo, ha venido a confrontar todo lo que yo pienso y soy en este momento.
A medida que ha pasado el tiempo y en esta etapa reciente de mi vida, yo cada día estoy más convencida de que mi camino va por un rumbo totalmente distinto al de las mujeres de mi edad… (Sin ir muy lejos, mi madre, a mi edad, ya me tenía a mi y a mis 3 hermanos); y para mi es muy extraño a veces, porque cada vez me atrae menos la idea de seguir una vida “normal”… Igual y es porque no he encontrado a nadie y ya es muy difícil que me crea a la primera algo. Hace apenas muy poco tiempo, la vida me puso en una encrucijada, primero, un buen día, así de buenas a primeras, descubrí que el corazón ya no me dolia ¡y eso fue fregón!; luego, me trajo el pasado al presente, y aunque lo hizo de una manera muy “tentadora”; me sorprendió que no dudé ni un instante en decir: “Gracias, pero ya no”…
No sé si sea la edad, pero hace mucho que ya no creo que “la luna es de queso”, pero tampoco soy el Grinch ni estoy cerrada a nada, yo creo en el amor y creo en los valores de la familia, y por supuesto que a mi me encantaría que la vida me sorprendiera, pero precisamente porque sé que quiero algo mucho más grande y especial para mi vida, sé que no va a ser fácil encontrarlo, e igual tampoco nunca lo encuentro, porque no es nada más querer algo, uno tiene que trabajar en su propia vida para poder ofrecer también algo valioso que propicie que alguien se quiera quedar.
Yo no sé si me toque vivir esa etapa como ser humano, pero de lo que si estoy segura y es como una especie de premisa que he aplicado en estos años recientes a todos los aspectos de mi vida: Nunca más voy a volver a involucrarme en algo o con alguien que no me mueva “algo por dentro”; puesto que eso es lo único que te hace sentir vivo, y de eso se trata especialmente el estar aquí.
Por el momento ni siquiera me preocupa, creo que lo más importante ahorita es tratar de ser lo más honesta conmigo misma y con lo que siento, me gustaría vivir y aprender de todo lo que se me está presentando para poder quizá convertirme en una mejor persona, porque creo que para poder construir una vida padre con alguien, primero tendría que escribir mi propia historia de la mejor manera y motivada por el compromiso y el amor que debo tener primero por mi… Igual y a lo mejor en ese lapso aparece alguien… Eso solamente Dios lo sabe, y yo confío en ÉL… Si no es por ahí la tirada, yo sé que en el camino voy a encontrar las señales para estar donde me corresponda estar.
Haber que pasa… He estado pensando mucho en todo eso a raíz de este libro; y me gusta eso, que me haya hecho reflexionar así, porque creo que las cosas están mucho más claras ahora, y como en este espacio yo siempre escribo sobre todo lo que me interesa, me impresiona, aprendo o simplemente pienso, por eso quise plasmarlo.
Sigo leyendo “El Diario de Viaje” de Alexandra David-Néel y a la expectativa de ver con que otras cosas me sorprende la historia de esta mujer que es fascinante y extraordinaria.
Ahí luego regresaré para escribir que tul….








