Compré este libro ahora que estuve en México en sustitución de otro escrito por ella (y que era el que en realidad yo estaba buscando); todo con la intención de que Fernanda Familar me lo autografiara el día que fuera a las instalaciones de “Grupo Imagen”… Pero no tuve suerte y como de todos modos sabía que tarde o temprano lo leería, y como es un libro muy chiquito, terminé por “echármelo” completo en el camino de México a Vallarta y de Guadalajara a Cd. Juárez.

“Mamás de Teta Grande” es el término que Fernanda Familiar utiliza para designar a aquellas mujeres que por resolver los problemas de todo mundo, dejan de vivir su vida propia.

Son las mujeres que encuentran la mayor motivación de su vida en “entregarse” hasta el máximo sacrificio a su pareja, hijos y trabajo, es la mujer “que todo lo puede” y siempre quiere tener participación en ABSOLUTAMENTE TODO; puesto que de otra manera nadie podría hacer las cosas “mejor que ella”, porque todo eso en lo que no logra tener intervención o controlar… Simplemente ella piensa que terminará en un desastre.

Aunque el ejemplo podría sonar a “mamá sufrida y abnegada”, tal como los personajes sacados de las películas de los 40′s de Sara García, o Libertad Lamarque, (¡Ah que como sufría uno como espectador con esas historias!!!), en las que la madre se entregaba casi hasta la ignominia, para al final ni siquiera ser valorada por sus propios hijos.

En resúmen el término de “Mamá de Teta Grande” es una analogía, una metáfora que se utiliza para dar a entender todo lo que alguien es capaz de hacer para lograr en el fondo un poco de aceptación, puesto que una persona que se asume con este término, es alguien de quien todo mundo “se sirve” y termina por exprimir hasta dejarla “seca”, pero que en lugar de protestar encuentra -como ya dijimos- la mayor motivación de su vida en sacrificarse y anteponer siempre el bienestar de los demás antes que el suyo.

Y aunque como dije anteriormente, podría parecer que al usar ese término nos estamos refiriendo a nuestras madres y abuelas, Fernanda dice que “Ser Mamá de Teta Grande” comenzó a convertirse en un estilo de vida que es representado por una mujer que desempeña todos los roles que se pueden tener en la actualidad: pareja, mamá, amiga, hija, etc. y aunque no seas casada ni tengas hijos, bajo otras circunstancias puedes llegar a cometer el error de convertirte en una “Mamá de Teta Grande”.

Si es una madre, siempre busca resolverle los problemas a los hijos, si es una pareja, busca hacer todo lo posible por complacer al otro con el objeto de que esa persona sienta que no puede vivir sin ella y que además se lo diga (según Fernanda eso es lo que todas las “Mamás de Teta Grande” esperan a veces durante años escuchar).

El libro comienza con el testimonio de la propia Fernanda, quien asume que es “Una Mamá de Teta Grande” y durante varios años de su vida intentó resolverle la vida a quienes le rodeaban.

Habla de la experiencia, en la que debido a la naturaleza de su trabajo, no sólo muchas personas dependen de ella, sino que tuvo la oportunidad de ayudar.

En ese sentido comparte dos anécdotas interesantes dentro de su carrera como periodista: en la primera de ellas cuenta que en alguna ocasión logro reunir una buena cantidad de latas para repartirlas entre la gente de Chiapas, y ella toda emocionada por poder ayudar, consiguió que el Gobernador de este estado le facilitara un helicóptero para llegar hasta las zonas donde no había acceso y entregar toda esa comida.

La sorpresa fue que la gente de esos municipios no sólo no aceptó la ayuda por no tener “Abrelatas” con que destaparlas, sino que tampoco las quisieron porque los atemorizaba recibir algo de parte de una mujer que había llegado hasta ese lugar a bordo de ese artefacto tan extraño y entonces ella tuvo que regresar con su helicoptero lleno de latas de comida.

Esa fue la primera lección, pero ella no quitó el dedo del renglón y hubo otra ocasión en la que consiguió cientos de cobertores para repartir entre la población indígena de la Sierra Tarahumara y cuando ella quizó hacer entrega de esa ayuda, los indígenas no la aceptaron, prefirieron pedirle la sudadera que llevaba puesta para cubrirse del frío, porque ellos interpretaban que al querer ella regalarles una cobija, les estaba otorgando “algo que le sobraba” y ofendiendo así su dignidad.

Respecto al plano personal, habla de que tuvo un divorcio y comparte la viviencia de que en alguna ocasión su entonces marido se llevó por dos semanas de vacaciones a sus hijos. Fernanda pensaba que durante esos días seguramente él la llamaría para algo (preguntarle sobre algún medicamento, si uno de los niños se enfermaba o como controlarlos si hacían un berrinche), pero en todo ese lapso, él nunca la llamó para nada, y fue un golpe muy fuerte para ella darse cuenta de que NO ERA NECESARIA PARA NADIE MÁS QUE NO FUERA ELLA MISMA.

Después de exponer esto, ella afirma que “el altruismo” puede llegar a ser nocivo, dado que es una manera de “sometimiento y control”, y que sin verdad quieres “ayudar” a alguien, elijas a una sola persona para hacerlo y te dediques a apoyarla y a estar pendiente lo que le resta de vida a esa persona y así la ayudarás más… (consejo que me parece muy acertado y coherente).

Este es el primer libro que leo de Fernanda y me pareció muy amena la forma que tiene para abordar lo que quiere transmitirte.

Expone varios casos reales en los que si bien es cierto, hay algunas cosas que te causan risa, (Incluido el prólogo de Germán Dehesa), al mismo tiempo te dejan pensando y te llevan a reflexionar y a cuestionarte si en un momento dado tú también has sido en mayor o menor grado una “Mamá de Teta Grande”.

Lo más chido del libro es una entrevista que hace tiempo el periodista Javier Alatorre (uno de sus mejores amigos) le hizo a Fernanda, y que después de todo este tiempo ella analiza y descubre a través de sus propias respuestas como las contradicciones en las que cayó la llevan a darse cuenta de las carencias emocionales que ella tenía, y en ese sentido expresa que las mujeres de hoy (y aquí yo me incluyo y conicido totalmente con lo que ella expresa) estamos la mayoría de las veces obsesionadas con la idea de que si no eres buena en todo: una chava exitosa, con una familia perfecta NO ESTÁS COMPLETA y eso te puede causar muchísima frustración.

Otra detalle muy padre del libro, es que Fernanda invitó a varias mujeres famosas y de distintas profesiones: Lolita Ayala (periodista), Talina Fernández (Comunicadora), Paty Chapoy (Comunicadora), Sabina Berman (Escritora), Michelle Bachelet (Política), Cristina Saralegui (Comunicadora) y Ángeles Mastreta (Escritora), etc, etc, para cuestionarlas sobre si ellas se consideraban “Mamás de Teta Grande” y compartieran, partiendo de su experiencia personal lo que para ellas significaba ese concepto y respondieran a su vez a otros planteamientos relacionados con el tema, que Fernanda les hace.

Es interesante además de conocer la opinión de estas mujeres, el manejo que posterior a eso Fernanda le da al libro, pues no se limita a su propia investigación para sustentar lo que expone en el libro, sino que para enriquecerlo, recurre en un capítulo a un historiador para ubicarnos en el origen histórico de “Las Mamás de Teta Grande” y nos habla así de las circunstancias tan interestantes que rodearon la vida de mujeres como: Carmen Romero Rubio de Díaz (La Esposa de Porfirio Díaz), Isabel I de Inglaterra, La Emperatriz Carlota y Eva Brown (La Esposa de Adolfo Hitler).

Yo creo que eso fue lo que más me gustó del libro, la parte donde Fernanda recurre a especialistas en el tema para explicar el origen histórico de este comportamiento que en el caso de nosotros los mexicanos, esta arraigado desde la época prehispánica; también habla con el autor de un libro sobre “el matriarcado”, expone los resultados de una encuesta que se realizó para averiguar el grado de dependencia que tienen algunas mujeres en la actualidad y por último ofrece una especie de test elaborado por el grupo Ned Herrman Group de México (especialistas en elaborar pruebas y test de comportamiento humano), para que la persona que lee el libro pueda determinar si es o no “Una Mamá de Teta Grande”.

Al igual que en sus entrevistas, Fernanda tituló al capítulo final: ¿Con qué te quedas?, y pues bueno ahí expone su conclusión (de la que no voy a hablar para no echarles a perder la sorpresa cuando lean el libro), pero en lo personal pienso que aunque si te “Cae el 20″ cuando lees todo lo que ella expone y dices: “¡Ah, sí es cierto!”, creo que una vez que eres madre, e incluso sin serlo, cuando quieres mucho a alguien (sin importar el país o de la nacionalidad que seas), en lo único que piensas es en el bienestar de la otra persona y en querer hacer todo lo que sea, porque esa persona sea feliz y creo que allí es donde puedes llegar a cometer todos esos errores que te llevan a convertirte en “Una Mamá de Teta Grande”.

Me hubiese gustado también que Fernanda diera un poco más de consejos acerca de como evitar caer en estos errores garrafales que a la larga te llevan a desgastarte tanto como persona, y si hubiera que señalar un punto a manera de conclusión, yo me quedaría con la premisa que ella sostiene y que está relacionada con el hecho de que los seres humanos nos desenvolvemos en cuatro ámbitos: el vocacional, el de la salud, el familiar y el social, y debe existir un equilibrio entre todos ellos… En lo personal creo que en eso Fernanda si tiene mucha razón.

En conclusión, no es un “librazázaso”, pero si está entretenido y sobre todo al leerlo si llegas a identificarte con algunas cosas o a caer en la cuenta de que todos en cierta medida conocemos a alguien así.

Yo en lo personal me considero “fan” de Fernanda -ya lo he dicho otras veces- admiro muchísimo su trabajo como periodista y en particular la manera que tiene de entrevistar (porque siempre es muy concreta y logra que sus entrevistados revelen cosas interesantes que te hacen reflexionar y que de otra forma no lo harían), y pues bueno, este libro es precisamente un trabajo periodístico que se “percibe” es resultado de una una investigación muy minuciosa que se realizó antes de ser redactado.

Ya luego les contaré ¿Qué onda? con el libro de “El Tamaño Sí Importa” (que es un estudio sobre sexualidad que Fernanda realizó en mancuerna con una especialista en el tema y recorriendo todo el país para obtener respuestas) y el libro que más me interesa leer de ella: “Lo Mejor de Las Entrevistas de Que Tal Fernanda”, que como su nombre lo indica son puras charlas que ella ha tenido con personajes importantes y a mi me intersa mucho leerlo, precisamente porque como Comunicóloga, sé que puedo aprender mucho de ahí.

…”Liberado” el libro de Fernanda… ¡Nos leemos hasta el próximo libro!

P.D.: Mi amigo Fer que “está en todo” me dijo cuando vio la portada del libro, que esta era “muy sugerente” y yo le comentaba que si yo hubiese diseñado la portada, en lugar de una foto de Fernanda (que mucha gente a veces la critica porque dice que es demasiado “ególatra” porque casi siempre aparece en las portadas de sus libros o su revista), hubiera puesto algo mas “conceptual” que permitiera que la imaginación del lector jugara mucho más con el título del libro… ¡Pero en fin!, ahí como que a los de Random House Mondadori -la editorial- se les durmió…

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